Joven diputada electa intentó autoeliminarse
A menos de dos semanas de asumir su banca en la Cámara de Representantes, la diputada electa por el lacallismo Alejandra Rivero, presa de una profunda crisis depresiva, y luego de mantener una discusión telefónica, aparentemente con su esposo, Serafín Bejérez, quien no se encontraba en su domicilio, intentó suicidarse, dejando una carta dirigida a su cónyuge.
Según informaciones extraoficiales en nuestro poder, el hecho se registró alrededor de la hora una de la pasada madrugada, en la propia residencia de la pareja, ubicada en la calle Muniz, a 30 metros de la Seccional 1a de Policía.
En ese momento, Rivero estaba acompanada por el secretario Alejandro Sirocic, encargado de vigilar la casa y recibir a los visitantes.
Aparentemente, la flamante diputada había mantenido una fuerte discusión telefónica, persistiendo la duda sobre la identidad del otro participante de la conversación, ya que si bien en un primer momento se aseguró que el ríspido diálogo había sido con el propio Bejérez, éste en la sede judicial negó el extremo.
Según los datos aportados a LA REPUBLICA, Alejandra Rivero, absolutamente descontrolada luego de la citada discusión y dominada por un severo cuadro depresivo, comenzó a beber wishky, retirándose posteriormente hacia otra habitación.
En esas circunstancias habría ingerido algún psicofármaco y simultáneamente se efectuó un corte superficial en la muneca izquierda, herida que sin embargo originó una abundante pérdida de sangre.
Ante esta situación y quizás presagiando lo que después ocurriría, el secretario Sirocic optó por vigilar los pasos de Rivero dentro de la residencia.
Los rastros de sangre encontrados por el funcionario lo llevaron a alertar inmediatamente a la Policía. Los funcionarios, al ingresar a la casa, hallaron el cuerpo casi exánime de la joven legisladora.
Trasladada a una mutualista local, Rivero quedó internada. Poco después se informó que evolucionaba favorablemente pero permanecía bajo los efectos sedantes por recomendación médica.
La noticia del intento de autoeliminación de Rivero corrió como reguero de pólvora, generando un clima de gran conmoción, fundamentalmente en el ámbito político.
A partir de allí comenzaron a tejerse múltiples rumores y especulaciones sobre los motivos que habrían llevado a Rivero a tomar la drástica actitud.
Mientras su esposa continuaba internada pero sin peligro de vida, Bejérez y el secretario Sirocic eran convocados por el juez letrado de 2o Turno, Carlos García. Visiblemente afectado por el trance, Bejérez se retiró por una puerta lateral de la sede judicial, evitando cualquier contaco con la prensa.
Posteriormente se supo extraoficialmente que Rivero habría escrito una carta dirigida a su esposo, explicando las razones del intento de suicidio. «Serafín, te amo. Te di todo lo que pude», expresaría una parte de la misiva, pero resulta ilegible el resto de la misma.
La existencia de la carta no ha sido confirmada oficialmente, mientras subsisten otras interrogantes sobre el caso. LA REPUBLICA pudo saber que Serafín Bejérez no permitió el ingreso de la Policía Técnica a su residencia poco después de conocerse el hecho.
Otro trascendido manejado con insistencia tiene que ver con el presunto embarazo de Alejandra Rivero, quien estaría cursando el segundo mes de gestación.
Al evaluar visualmente el estado de la esposa de Bejérez, una calificada fuente médica confió a LA REPUBLICA que Alejandra Rivero presentaba aún una importante crisis depresiva. A todo esto, varios dirigentes políticos del medio coincidieron en opinar que ante esta situación es evidente que Rivero no está en condiciones psicológicas de asumir el cargo legislativo para el cual fue electa.
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