"El referéndum no laudó nada"
El abogado sostiene que decir que la Ley de Caducidad se laudó con el referéndum no es un argumento de recibo jurídico, político ni ético.
Advirtió que la norma es nula desde el derecho internacional. Recordó que fue votada con «un revólver en el pecho», cuando se desconocían crímenes de lesa humanidad como el «segundo vuelo» de Orletti. «Alcanza con dictar una ley anulatoria que no requiere mayorías especiales», afirma el jurista
El abogado Oscar López Goldaracena respondió ayer al presidente del Frente Amplio, Jorge Brovetto, y sostuvo que «decir que el tema (de la Ley de Caducidad) ya se laudó por el referéndum y no se puede volver a tocar, no es un argumento de recibo, ni en lo jurídico, ni en lo político, ni en lo ético».
Cuando el próximo lunes en Paysandú se iniciará una campaña de sensibilización y debate sobre la anulación de la Ley de Caducidad, el ministro de Educación y Cultura, Jorge Brovetto, descartó la posibilidad de que el tema se discutiera ya que «había sido laudado» por un referéndum.
López Goldaracena, candidato uruguayo a la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, sin embargo, advirtió que «si se está frente a una ley inconstitucional y nula desde el punto de vista del Derecho Internacional, sigue siendo nula con o sin referéndum».
«El referéndum es un recurso «contra» una ley y no la «votación popular de una ley». Nada impide que si la ley tiene vicios de fondo, sea declarada nula. En el caso, la ley de caducidad va contra normas inderogables de derecho internacional y su consecuencia es la nulidad absoluta», argumentó el jurista.
Revólver en el pecho
López Goldaracena explicó que «el referéndum otorgó a la Ley de Caducidad sustento político en un momento determinado, en circunstancias muy especiales, pero no validó la ley desde el punto de vista jurídico, ni la convirtió en una superley».
«Desde el punto de vista jurídico, sigue siendo una ley igual a otra. He puesto reiteradamente el ejemplo de la esclavitud, en el sentido de que aun estableciéndola por ley y con respaldo popular, sería una ley inconstitucional y jurídicamente nula», agregó.
«Por lo tanto, la Ley de Caducidad no es una ley inamovible aunque hubiese existido un referéndum, y el Parlamento puede, perfectamente, anularla y declararla inexistente si la considera nula por ir contra principios de derecho internaciones que obligan a juzgar los crímenes de lesa humanidad», dijo.
El jurista, autor de varias leyes sobre derechos humanos, subraya que «la Ley de Caducidad fue votada con el revólver en el pecho y bajo amenaza militar. Es un hecho notorio y alcanza con leer las actas parlamentarias de aquel momento. Es ilegítima y nula desde su origen…», destacó.
El «segundo vuelo»
El abogado, uno los impulsores de los juicios a los mandos de la dictadura, explicó que hay otros elementos a tener en cuenta, «ya que recién en 2005 las Fuerzas Armadas reconocen, aceptan y confiesan que existió un vuelo clandestino que trasladó a uruguayos que continúan desaparecidos».
El caso del «segundo vuelo de Orletti», denunciado por LA REPUBLICA en 2002, fue reconocido el año pasado en el informe sobre los desaparecidos de la Fuerza Aérea Uruguaya, e ingresó este mes como una denuncia judicial de los familiares de cuatro de las posibles víctimas de aquel traslado.
«Esto habla de ejecuciones masivas. Esto habla de crímenes de lesa humanidad y esto se reconoce ahora. Cuando se votó la ley o cuando se interpuso el recurso de referéndum, ¿la población sabía que habían existido crímenes de lesa humanidad?, se preguntó López Goldaracena.
«Cuando se votó el referéndum, las Fuerzas Armadas no reconocían que hubieran existido violaciones masivas a los derechos humanos. Nada impide que hoy, sabiendo que existieron crímenes de lesa humanidad, la Ley de Caducidad se anule por violatoria del derecho internacional y por inconstitucional», destacó.
Deuda ética y moral
Para López Goldaracena se tiene que tener presente que «desde el punto de vista ético y político, el valor Justicia para este tipo de crímenes debe ser un elemento innegociable del modelo cultural que queremos para el país», por lo cual, «la sociedad debe discutir el modelo de convivencia social y los valores sobre los cuales asentarlo».
«En el tránsito real hacia esa cultura de derechos humanos, debemos dar una categórica respuesta al pasado: si en Uruguay existieron crímenes de lesa humanidad, se les debe juzgar. En caso contrario ¿qué mensaje estamos dejando? ¿Dónde queda el valor Justicia?, agregó.
Sostuvo que organizaciones sindicales, sociales y de derechos humanos que han lanzado una campaña para sensibilizar sobre este tema «aspiramos a que se constituya un gran movimiento nacional que asuma los derechos humanos como referentes de la sociedad que queremos». El abogado afirmó que «la Ley de Caducidad debe ser declarada inexistente y proceder a juzgar a todos los responsables. Alcanza con dictar una ley anulatoria que no requiere mayorías especiales. El Uruguay necesita un nuevo modelo cultural sobre la base de los derechos humanos», concluyó. *
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