Conflicto con Argentina y reunión de presidentes incidieron en proyecto de expulsión de extranjeros

El senador socialista José Korzeniak admitió que el proyecto de ley que modifica la no admisión o expulsión de extranjeros se fundamenta en la situación actual de controversia con Argentina por las plantas de celulosa y fundamentalmente por la XVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno que se realizará en Uruguay en noviembre próximo.

«Sabemos que hay causales de expulsión vigentes, pero no es nuestra intención entrar a resolver eso, sino poner aquellas que tienen que ver con una situación actual que se ha detectado y que se hacen aconsejables en el tema vinculado a la solución de la controversia con la Argentina y, más que nada, en la realización de la reunión de presidentes que se llevará a cabo en nuestro país en el mes de noviembre», sostuvo Korzeniak el pasado miércoles en la Comisión de Constitución y Legislación, en donde la iniciativa fue aprobada por unanimidad.

Puntualizó que «todos admitíamos que no se trataba de tomar la ley de 1936, que a ninguno nos gusta -si bien casi todos los países tienen normas de admisión parecidas a las de esa ley- y agregarle una nueva causal, básicamente porque muchas de las causales de dicha ley han sido declaradas inconstitucionales y se sostiene que algunas ni siquiera existen por ser anteriores a las Constituciones posteriores».

 

¿Procuren o deterioren?

Durante el intercambio de ideas, Korzeniak informó que era intención del senador Rafael Michelini (Nuevo Espacio) proponer un cambio de redacción: donde dice «la realización de actos de intromisión en los asuntos internos del Estado o que procuren deteriorar la seriedad de su imagen soberana», proponemos que se diga «o que deterioren», para que se trate de hechos que efectivamente hayan ocurrido, a fin de no ingresar en el juzgamiento administrativo de las intenciones.

El legislador colorado Julio María Sanguinetti estimó más preciso el término «procuren».

En estos temas, la intencionalidad es la clave. En materia sancionatoria, en todo lo penal, lo fundamental es la intención. Incluso, el deterioro de la imagen es algo de más difícil apreciación, aunque parezca que no lo es».

Por ejemplo, dijo Sanguinetti, «un ciudadano suelto, de ninguna credibilidad o respeto, o un ‘diarucho’ amarillo, de esos que tantos hay y que insultan a destajo, ¿deterioran la imagen del Presidente por decir una barbaridad? Creo que no, pero no hay ninguna duda de que procuraron hacerlo. Eso sí es delito, y sólo si hay la intención de hacerlo, el Código Penal lo sanciona».

Korzeniak propuso que se vote tal como está en el repartido: «Sin perjuicio de las otras causales vigentes que autorizan la no admisión o la expulsión de extranjeros, se establecen las siguientes: a) la realización de actos de intromisión en los asuntos internos del Estado o que procuren deteriorar la seriedad de su imagen soberana». Continúa diciendo: «‘b) la realización de actos que ofendan el honor de un jefe de Estado o de sus representantes diplomáticos'».

Para Sanguinetti «este es jurídicamente más estricto, más respetuoso a Derecho». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje