La presencia de Cristina Fernández fue interpretada como un gesto conciliador
Treinta y dos representantes de los presidentes de los países integrantes del Mercosur, la Comunidad Andina de Naciones, Chile y las dos Guyanas participaron ayer en la sesión de instalación de la Comisión Estratégica de Reflexión sobre la Integración Sudamericana, primer paso del proyecto brasileño aprobado por los jefes de Estado en diciembre pasado durante la Cumbre de Cuzco para conformar en el largo plazo una Comunidad Sudamericana de Naciones, similar a la Unión Europea.
Sin embargo, en el contexto del conflicto entre Uruguay y Argentina por las plantas de celulosa, la presencia de líderes políticos como el jefe de gabinete de Brasil, Marco Aurelio García, o de la embajadora de Venezuela, María Urbaneja, quedó en segundo plano por la participación de la senadora y primera dama argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
Enviados de los diarios y canales de televisión más importantes de la vecina orilla, así como de Montevideo, aguardaron desde muy tempranas horas de la mañana la llegada de la emisaria de Néstor Kirchner. Fernández de Kirchner vino a Uruguay acompañada por el embajador argentino en el Uruguay, Hernán Patiño Mayer, así como por el subsecretario de Política Latinoamericana de la Cancillería, Leonardo Franco, que se desempeña como «representante» del presidente Néstor Kirchner.
Franco, recientemente elegido juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, es el encargado de ultimar los detalles para la preparación de la XVI Iberoamericana, que tendrá lugar en noviembre en Montevideo. La llegada de Cristina Fernández se produjo a las 11.30, media hora después de la fijada para el inicio de la reunión.
Entre flashes e insistentes requerimientos de la prensa, la primera dama se limitó a señalar su retraso e ingresar al Palacio Santos, flanqueada por el embajador Hernán Patiño Mayer y el subsecretario de Política Latinoamericana de la cancillería argentina, Leonardo Franco, y rodeada por un importante dispositivo de seguridad.
Minutos antes del mediodía el arribo del secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, sorprendió a todos los periodistas e incrementó el interés por la presencia de la representante de la vecina orilla.
Según informaron fuentes de la cancillería, una hora más tarde los Fernández mantuvieron una entrevista privada que se extendió unos 15 minutos.
A su salida, el secretario de la Presidencia indicó que había concurrido para transmitirle a la primera dama «los saludos y cariños del presidente» Tabaré Vázquez.
En las breves declaraciones que la senadora justicialista dio a su partida dijo que «Gonzalo Fernández se enteró de mi presencia y tuvo la deferencia de venir a saludarme, y además traerme los saludos del presidente Vázquez; los que yo trasmitiré al presidente Kirchner».
A la vez, indicó que la reunión fue de carácter «puramente protocolar», evitando responder si en el diálogo estuvo presente la posibilidad de agendar una entrevista entre los dos mandatarios durante alguna de las próximas actividades de jefes de Estado del Mercosur.
Finalizada la sesión inaugural de la comisión el representante de Vázquez en la misma, doctor Ariel Bergamino, consideró que Cristina Fernández era una «presencia jerarquizada» en ese ámbito por su doble condición de senadora y primera dama del país vecino.
Asimismo afirmó que el hecho de que haya sido designada por el presidente Kirchner como su representante en el organismo de integración «es una expresión del interés de ambos países, a pesar del diferendo, en seguir caminando juntos».
En otro orden, el asesor presidencial aseveró que la situación actual del Mercosur «en su globalidad» y que el conflicto binacional no formó parte de los temas abordados durante la reunión. Igualmente subrayó que el diferendo no se contradice con los planes de creación de una comunidad sudamericana debido a que «es una muestra de que la integración está viva». Y agregó: «digamos que son los dolores del crecimiento que se producen cuando los procesos de integración comienzan a tener cierta sustancia». Los integrantes de la comisión acordaron en la víspera comenzar la elaboración de un documento en la que se sugieran las estrategias que deberían seguir los gobiernos para profundizar la unidad sudamericana en áreas de complementación productiva, integración energética, comercial, entre otras. Para ello se fijaron cuatro reuniones de trabajo, la primera de las cuales tendrá lugar a fines de julio en Buenos Aires, las dos siguientes en Montevideo y la última en Caracas. Dicho documento será presentado en la cumbre de presidentes que se realizará a fin de año en Bolivia. *
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