Calendiario

1976.- La pulseada está casi perdida. De todos modos, Juan María Bordaberry quiere salvar el pellejo y soportar algún coscorrón, pero salir con moretones de la lucha entre los titanes del ring. La dignidad poco importa en esta pelea. Para recuperar los puntos perdidos intenta un efectista golpe, el de amenazar con la renuncia y que ellos, los buenos malos le perdonen todo escapismo, todo alejamiento de los objetivos dictatoriales. Anteriormente ya había deslizado que le era imposible mantenerse al frente de un proceso en el que no creía –quizás por ser más débil que las pretensiones suyas–, lo que, lógicamente, había generado a nivel de los militares una sensación de desconcierto, porque eso les exigía encontrar a otro fulano que pusiera la cara de ser demócrata no marxista, lo que era difícil, aunque también vale aceptar que ya estaban algo cansados de las malas intenciones del figurante. Este 11 de junio, a la noche, Juanma, en un arrebato de coraje se enfrenta a la Junta de Comandantes en Jefe y les comunica que «no comparte el programa de las FFAA ni está dispuesto a suscribir los decretos constitucionales que, entre otras cosas, establecían el nuevo régimen de elección del Presidente, ni tampoco la postergación de las elecciones, ni la privación de derechos políticos a ningún ciudadano –olvidando que había miles que ya habían visto cercenados sus derechos–.

Si la Junta de Comandantes en Jefe le retira su apoyo, él abandonaría el cargo. Los militares, esa noche, deben haber descorchado champagne, brindado por el futuro brillante que les esperaba sin cargas pesadas, y todos tuvieron sueños tranquilos, calmos, paradisíacos. Los mandantes, entonces, mañana 12, le recibirán, le dirán «chau» y vendrá un hombre con más vigor, mayor juventud, mayor dinamismo. De eso leeremos en pocas horas más. Cambiar de fachada no significa cambiar de ideas y así seguirán, por años, valentones, hasta 1984, cuando terminen su primer alejamiento. Decimos su «primer», porque han seguido año tras año gritando, vociferando, asustando sobre su carácter de dueños del país. *

 

1942.- Nace Juan Antonio Varese, escribano, escritor, periodista, fotógrafo. Un buceador de las aguas uruguayas rastreando recuerdos e historias de naufragios en estas costas. Entre sus muchos libros, el más conocido es «Historias y leyendas en las costas de Rocha»; entre los más recientes: «Medio siglo de salvamentos en aguas uruguayas», «Faros del Uruguay», «De náufrago a pionero»

1951.- Nace Víctor Cunha, periodista, escritor, diseñador gráfico, fotógrafo, crítico literario, letrista de canciones nuestras.

1963.- Nace José Miguel García, dominador de la informática, especialista en robótica, que es algo que suena a muy joven. *

 

«En un programa de televisión actuaba un coro mixto «a capella»( …) La animadora del programa, después de cada número se ponía frente a la cámara y preguntaba al director del coro qué era lo que iba a continuación. Se oyó este diálogo:

–¿Qué nos van a regalar ahora?

–Un madrigal a cuatro voces del 400.

–¿De que autor?

–Anónimo.

–Bueno, no importa».

Recuerdo de Jaurés Lamarque Pons, en «El variete y yo». Lamarque Pons falleció el 11 de junio de 1982. *

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