Calendario
1980.– El cine Central tiene en cartelera «La Casa de la calle Garibaldi». En el filme se cuentan historias referidas al caso del nazi Adolf Eichman. Y en medio de una función, según recuerda Virginia Martínez, explota una bomba de gas lacrimógeno. No por la emoción de la película, todos los espectadores salen llorando. Esto motiva que el Comité Central Israelita condene el hecho como «un ataque inmoral de quienes aún se atreven a glorificar el nazismo y sus esbirros». Lo que conduce a pensar que fue responsabilidad de algún grupo ultraderechista, de esos que siempre sobreviven y que están más a gusto en medio de una dictadura. El pueblo, que de eso ya conoce bastante, tiene en mente a los autores por lo que la Dinarp se apresura a emitir un comunicado que deja a todos muy satisfechos, porque en realidad es confirmatorio. Se afirma que «la acusación carece de fundamento y solamente trae aparejado la confusión en la opinión pública, ya que puede provocar la creencia en la posible existencia de grupos políticos o ideológicos que, en el país a la fecha no se han detectado«. No es broma. No han detectado, dice, grupos fascistoides». Los tenientes de Artigas», la triple «AAA», «Tradición, Familia y Propiedad» son amantes de la paz o quizás subversivos, por lo que esa opinión pública tan confundida se confunde más y el filme será retirado de exhibición.
1922.- Nace Walter Rela, investigador en la literatura, profesor y académico, doctor en letras. Su mayor dedicación está en la literatura latinoamericana y rioplatense. «Personalidades de la cultura uruguaya», «Diccionario de escritores uruguayos», en lo local.
1934.- Nace Luis José Gallo Imperiale, intensa vida política, diputado en las dos últimas legislaturas, por el EP-FA-NM y por el departamento de Canelones.
1936.- Nace Julia Gadé, bailarina y coreógrafa.
1942.– Nace Hilda Flores, «Cielito» Flores, también coreógrafa
19… .-Nace Beatriz Lozano, soprano.
1955.- Nace José Barroso, autor y compositor.
«El sistema democrático institucionaliza los enfrentamientos sociales al darles un ámbito simbólico y ubicarlos en él. Se trata, a la vez, de un teatro de conflicto y de un sistema de pacificación donde se discute y donde se dirimen civilizadamente los conflictos. La codificación de los enfrentamientos es la base nuestra de un sistema de conciliación del disenso que funciona basado en la negociación. Demás está decir que estos espacios de compromiso son sumamente frágiles, donde los actores deben conocer y respetar las reglas del juego, sobre todo, tener instinto certero que les diga donde pueden llegar sin descoser el sistema mismo». Juan Martín Posadas, «Con nosotros mismos».
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