"Oftalmólogos cubanos tienen que coordinar con médicos nacionales"
-El gobierno anunció que antes de fin de año se presentará el proyecto de ley para crear el Sistema Integrado de Salud. ¿Comparte que se transforme en ley en lo inmediato?
-Estoy completamente de acuerdo. Hace 30 años que estamos trabajando sobre el tema y formulando esta propuesta. En primer lugar fue a nivel del Sindicato Médico del Uruguay, en la década de los años 60, y con la creación del Frente Amplio se planteó como objetivo la creación de un sistema nacional. De manera que estoy totalmente de acuerdo. Además creo que en el país se dan condiciones excepcionalmente favorables para avanzar hacia ese objetivo. Creo que es una medida que debe de ser desarrollado de forma urgente, porque en la medida que las soluciones se demoren la situación se va a seguir agravando, los problemas se van a volver más complicados. El país está en condiciones de aprobar, en un plazo muy breve, en pocos meses, un proyecto de ley en ese sentido.
-Antes de profundizar sobre el proyecto de ley, le propongo ir a la época de estudiante. ¿Estas inquietudes ya estaban planteadas?
-Desde la Asociación de los Estudiantes de Medicina tenemos planteado este objetivo. Luego este tema fue tomado por el SMU. Se aprobó en 1972 en la VI Convención Médica Nacional y fue luego resucitado en la VII y la VIII Convención. Se puede decir que en el país todas las organizaciones políticas se han pronunciado a favor de un sistema de salud, en distintas épocas. Este es un hecho poco conocido. En diciembre de 1985, durante el gobierno del doctor Julio María Sanguinetti, el Ministerio de Salud Pública de la época presentó un proyecto de ley que no llegó a ser discutido. El 1986 la bancada de Senadores del Partido Nacional también presentó un proyecto de ley en ese sentido y el FA lo tiene desde su creación como uno de sus objetivos fundamentales.
-Cuando usted escribía en «El estudiante libre», publicación de la Asociación de Estudiantes de Medicina, ¿se inspiraban en el modelo laborista inglés?
-El doctor José Pedro Cardoso (presidente del PS fallecido) había incorporado en el debate nacional es tema, en la década de los años 50. Cardoso conocía muy bien la experiencia de Inglaterra sobre la implantación del sistema nacional de salud. Fue el primer país capitalista que implantó lo que ellos llamaron Servicio Nacional de Salud. Nosotros recogimos esa experiencia en la AEM.
-Hoy la realidad médica no es la misma que la de hace 40 años. Incluso han surgido muchos intereses corporativos. ¿Siente que hay presiones de algunas corporaciones médicas para que esta iniciativa no prospere?
-Sí, sin duda van a hacer presiones, pero es muy importante recordar que la VIII Convención Médica que se hizo hace un año y medio, se pronunció de forma prácticamente unánime a favor de un sistema nacional de salud. De manera que la iniciativa es apoyada por el gremio médico nacional. Pero no hay que pensar ingenuamente que esto no va a tener resistencia. Creo que hay una gran fuerza popular que apoya este proyecto, porque todos los sindicatos de la salud están de acuerdo, por supuesto la central de trabajadores el PIT-CNT, las propias organizaciones académicas, el Claustro de la Facultad de Medicina lo tiene como un objetivo desde hace años. De manera hay una opinión casi unánime a favor de este proyecto.
-Ahora, las preocupaciones también se manifiestan en ciertos sectores de la sociedad. Hay gente de las capas medias altas, que temen que su mutualista se vea invadida de sectores populares, lo que puede llevar a que la calidad de la asistencia caiga, al no poder atender a mucha gente. ¿A esto qué le responde?
–Un aspecto absolutamente prioritario es mejorar la atención a nivel de los institutos públicos. No se puede pensar ingenuamente que una persona que pueda elegir, no vaya a elegir un hospital privado de primer nivel, en lugar de uno público. Uno los objetivos prioritarios del sistema nacional debe ser elevar la calidad del servicio público, porque no hay que igualar para abajo, sino que hay que mejorar la calidad de lo público y de lo privado, elevar en los dos sectores.
-¿Hay que invertir más en el sector público de la salud?
-Hay que hacer una inversión inicial para mejorar los servicios, indudablemente.
-¿Hay posibilidades de hacerlo con los actuales recursos del país?
-El tema es redistribuir mejor los recursos que se están invirtiendo en la salud. El problema no es cuánto se gasta, sino cómo se gasta y en qué se gasta. El país invierte una buena cantidad de recursos en materia de salud, pero el gasto es muy irracional, se gasta mal, se gasta demasiado en servicios muy sofisticados, en cambio en el primer nivel de atención los recursos están mal utilizados.
Estoy absolutamente seguro que en un sistema nacional de salud, con los mismos recursos que se utilizan actualmente, se puede obtener servicios de mucha mejor calidad. Claro que esto no se va a dar por arte de magia, no va a ser de la noche a la mañana, pero hay que avanzar en ese camino.
Tenemos una experiencia muy importante en la asistencia médica colectiva no lucrativa, una experiencia prácticamente única a nivel mundial, que crea las bases para avanzar. El tema es coordinar los servicios, coordinar la atención pública con la atención privada, utilizar mejor toda la capacidad instalada que tiene el país, emplear el rico bagaje tecnológico y, además, aprovechar la capacidad humana del sector salud, que es el capital más importante que tenemos. El país posee el privilegio de contar con profesionales, con técnicos, con auxiliares de la salud de primer nivel, que no siempre cuentan con los recursos adecuados para aplicar sus conocimientos. Seguramente un sistema organizado, racional, va a permitir que se puedan obtener mejores resultados.
-Hay críticas, desde los usuarios y los funcionarios de la salud, porque hay sectores médicos que ganan mucho dinero. ¿Cuál es su opinión?
-Se gana mucho en las empresas, que no están dentro del mutualismo. Son empresas que venden el servicio al mutualismo. Hay grupos que ganan mucho dinero, que están lucrando con la salud, pero tenemos que pensar que un sistema debidamente organizado, en un sistema racional, todos esos recursos van a estar realmente al servicio de toda la población.
-Usted se ha referido a la alta calidad técnica de los profesionales uruguayos. ¿Por qué hay oftalmólogos cubanos trabajando en nuestro país?
-Esto tiene que ver con un programa que está desarrollando Cuba a nivel de toda América Latina, para tratar de resolver problemas que no se estaban atendiendo a nivel de los países. Estamos ante un ejemplo extraordinario de solidaridad internacional. Creo que esta iniciativa cubana hay que coordinarla con los propios médicos nacionales. No hay que plantear falsos enfrentamientos, porque se puede compatibilizar el desarrollo de ese programa con participación del cuerpo médico nacional. No hay que estimular enfrentamientos de ningún tipo.
-¿Cuál es su opinión sobre el proyecto de ley que se está impulsando para que se legalice el aborto en determinadas condiciones?
–Yo estoy de acuerdo con ese proyecto.
-¿No tema que el hombre cuando se propone definir si hay vida o no hay, puede cometer errores graves y este proyecto no puede ser el comienzo de un gran problema?
-No, de ninguna manera, porque no es que el proyecto de ley se esté estimulando el aborto. Se trata de legalizar el aborto, pero
dentro de determinadas condicionantes, que evitan todo tipo de excesos. Es un proyecto que da totales garantías en ese sentido. *
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