Estrategia de Argentina apuntará a bloquear resarcimiento económico
En los próximos días los abogados contratados por Argentina para llevar adelante la demanda contra Uruguay por la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos, realizarán un «ensayo» frente al presidente Néstor Kirchner de las presentaciones que efectuaran ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya el 8 y 9 de junio.
El objetivo de esas audiencias será determinar si corresponde o no aplicar la medida cautelar de suspensión de las obras de Botnia y Ence solicitada por Argentina.
Empero, según informó Ambito Financiero, los abogados argentinos intentarán además «bloquear» la posibilidad de un reclamo económico uruguayo «bajo el argumento del daño económico que le produjeron al vecino los cortes de los puentes internacionales de Gualeguaychú y Colón».
En tal sentido, el equipo legal que representará a la vecina orilla argumentará que los bloqueos de los puentes «no fueron causados por el gobierno sino por los propios habitantes de Gualeguaychú, con lo cual no podría haber sanciones económicas contra el país».
Asimismo resaltaran que ni «aún ante la confirmación de la existencia de contaminación en las plantas» el gobierno argentino reclamó multas hacia Uruguay.
La demanda de resarcimiento económico que plantearía Uruguay, posiblemente ante el Tribunal Arbitral del Mercosur y no ante La Haya, ascenderá a un monto superior a los 500 millones de dólares, según informaron fuentes de la Cancillería.
Consultadas acerca de la estrategia planeada por los abogados argentinos, las fuentes remarcaron que «mal puede decirse que el gobierno no tuvo responsabilidad en la perpetuidad de los cortes cuando permaneció omiso ante la violación de la legislación internacional, contenida en el Tratado de Asunción, que garantiza la libre circulación de bienes, mercaderías y personas en el Mercosur», considerando de esa manera que los argumentos de la vecina orilla carecen de validez para frenar los reclamos uruguayos.
En otro orden, cabe consignar que Ambito Financiero también informó de la existencia de una «calma superficial» en Gualeguaychú, donde los ambientalistas aseguran que hasta el inicio del litigio en Holanda limitaran sus acciones de protesta a sentadas y escraches antes las embajadas de España y Finlandia en Buenos Aires.
Pero sin embargo, advierten que «hay una parte de la ciudad que será muy difícil de contener ante un eventual fallo adverso» del tribunal internacional acerca de la suspensión de las obras. Y anuncian que a principios de agosto podrían volver a bloquear los puentes internacionales. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad