Comisión para la Paz solicitó información al Departamento de Estado de los EEUU

Ramela: "Sólo el tiempo dirá hasta dónde se puede avanzar"

Ramela reveló vez que la Comisión para la Paz solicitó formalmente, a través de la Cancillería, colaboración al gobierno de los Estados Unidos en la búsqueda de información sobre la desaparición de uruguayos. LA REPUBLICA dialogó con Ramela poco antes de abordar su avión de regreso a Montevideo.

–¿Conforme con la información aportada por el gobierno argentino y Abuelas de Plaza de Mayo?

–Vamos a empezar a procesar la información en el día de mañana (por hoy). Estamos muy conformes con la voluntad de colaboración, tanto del gobierno como de Abuelas. Esta es la primera parte de una entrega de mayor información. A partir de ahora, los contactos serán más informales.

–Usted habló en el acto de una actitud positiva, de optimismo, hacia la solución de este tema. ¿Si bien aún es poco tiempo, cómo evalúa el trabajo hasta ahora de la Comisión?

–Yo me refería a que nosotros percibimos en el Uruguay que a partir de que el tema se instaló, el 1º de marzo por parte del Presidente, un poco en forma sorpresiva, cuando mucha gente no lo esperaba, se ha avanzado. Creemos que hay una actitud general de comprensión, de compartir en términos generales, no sólo los objetivos sino la metodología que se está aplicando. Entendemos y estamos apreciando que la comisión está trabajando con un muy buen clima y una buena actitud de todos. En ese sentido, somos optimistas. Y lo somos, además, porque creemos que hemos demostrado que estamos trabajando de una manera seria y responsable para lograr las respuestas que sean posibles. La comisión está agotando todas las instancias que tiene a su alcance. Está viniendo a buscar la información a Argentina, le va a pedir información a otros países.

–¿A qué países ya se ha cursado el pedido?

–Le hemos pedido a través de la Cancillería a las embajadas de Chile, de Paraguay. En estos días, estamos haciendo lo mismo con Brasil. Hemos pedido también información a la Embajada de los Estados Unidos en el Uruguay. O sea, la Comisión está dando todos los pasos a su alcance para poder lograr y recabar la mayor información posible. Creo que eso va a ser importante porque a partir de la presencia en la Comisión de miembros que están vinculados a distintas organizaciones sociales, a distintos grupos políticos, se va a tener la evidencia de que este es un esfuerzo serio y responsable para poder realmente cerrar este tema.

–Usted también habló de la necesidad de reconstruir la memoria histórica. Da la impresión de que ciertamente se logrará reconstruir aquella parte que al menos es conocida por los familiares. ¿Qué expectativas hay con respecto al resto de la información?

–Como ya lo dijimos en varias oportunidades, la Comisión inicia sus trabajos con una hipótesis de máxima. El Presidente ha dicho que nosotros tenemos legitimidad y que estamos habilitados a intentar toda la información posible. La propia resolución presidencial en sus considerandos menciona que esta es una obligación ética del Estado, que además es indispensable para reconstruir la memoria colectiva o histórica del pueblo uruguayo. A eso aspiramos. Por supuesto que sabemos que en este tema hay que ser muy prácticos y muy realistas, y que hay información que sabemos que vamos a poder chequear y seguramente dar algún tipo de conclusión con un grado de certeza muy importante. Y que hay otra información más difícil de obtener. Se está trabajando para tratar de obtener toda la información. Ese es el criterio, ese es el espíritu, esa es la encomienda que tenemos por parte del Presidente de la República. Y por tanto, a priori no existen limitaciones. Sólo el tiempo dirá hasta dónde se puede avanzar. Sabemos que no es un camino fácil, pero se ha generado un clima propicio como decía al principio. Somos optimistas.

–Está claro el amplio respaldo que ha recibido la Comisión, sobre todo desde el lado de los partidos políticos, con mayor o menor énfasis. ¿Qué actitud se ha percibido desde otros sectores de la sociedad? Me refiero en concreto a los militares.

–El Presidente ha hecho una amplia gama de contactos y citas, previo a la instalación de la Comisión. Lo que él ha trasmitido es que ha encontrado una actitud positiva, prudente, mesurada pero positiva con referencia a este tema. Creo que hoy por hoy en el Uruguay, en todos los sectores involucrados, existe una disposición favorable a que este tema tenga una solución, un final. Por supuesto, como decía, un poco a la uruguaya, por nuestra forma de reserva, de prudencia, de un clima de concordia, apuntando a que este tema se solucione uniendo a los uruguayos, y no dividiéndolos una vez más, apuntando a que este tema sea realmente una ratificación o reconfirmación definitiva de la paz. Creo que sí; hay en todos los sectores a los que hemos podido acceder, en forma directa o indirecta, una buena disposición.

–¿Cómo se va a procesar esta información recibida de la Argentina en este caso?

–Mañana (por hoy), cuando la empecemos a ver, vamos un poco a avanzar algo más en este punto. La idea metodológica que tenemos es que vamos a crear legajos independientes por cada desaparecido, vamos a incorporar a ese legajo toda la información que estamos recibiendo de distintos organismos o de gobiernos, también la información que se reciba de parte de particulares o de otras personas, que aportan a la Comisión datos que hasta ahora no estaban incluidos en la documentación disponible, y cada miembro de la comisión va a tener bajo su responsabilidad un número «equis» de carpetas, y vamos a crear algunos subgrupos de trabajo para poder chequear información, hacer análisis conjuntos, por país, por lugar. Evidentemente es una metodología dinámica que tendremos que ir mejorando día a día. La información que hay es muy importante y no se olvide que la Comisión tiene un plazo de actuación pero que obviamente si la tarea lo justifica, tendrá que prorrogada.

–¿Usted percibe ya a esta altura que al menos se dispondrá una prórroga del plazo inicial de 120 días?

–No todavía. Porque evidentemente mucha de la información que se recibe, no digo que sea duplicada, pero en buena medida hay muchos datos coincidentes. Lo que también es muy bueno porque es una forma de avanzar en las conclusiones. No se olvide que en este caso no disponemos de expedientes o de actuaciones formales, como uno está acostumbrado a ver en un proceso judicial o administrativo. Son datos que se reciben muchas veces por vías informales, que derivan de testimonios cuyas fuentes no se conocen. El grado de coincidencia que muestra la información es muy positivo y evidentemente nos permite avanzar.

–Hay nueve casos aportados por el gobierno argentino que no están incluidos en la lista sobre la cual la Comisión solicitó información. ¿Es correcto?

–Sí. Creo que esto es algo que vamos a poder contestar mejor en los próximos días después de ver un poco la documentación. Lo que me decía la doctora Conti es que del listado que nosotros le pasamos, alrededor de 150 casos, hay algunos que ellos no tienen registrados, que serán unos ocho o nueve, y que a su vez habría igual número de casos de uruguayos que ellos sí tienen registrados y que nosotros no tenemos, que quizá corresponda a familias de uruguayos que denunciaron la situación en forma directa ante el gobierno argentino pero que no se presentaron ni ante las autoridades uruguayas ni ante los organismos de derechos humanos en el Uruguay. Esa es una tarea de pulimiento que vamos a iniciar mañana.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje