La carta no es un "mea culpa" y los mandos no responden por "excesos"
La carta entregada el miércoles a El País, El Observador, Ultimas Noticias y Búsqueda- dirigida «a los poderes del Estado y a la opinión pública» generó reacciones, algunas previsibles, tanto a nivel político como de familiares de las víctimas de la dictadura. Desde el propio gobierno, se intentó minimizar el pronunciamiento militar que incluye críticas a la propia administración. Ayer, Vázquez encabezó el acto del Día del Ejército que fue eclipsado por la declaración de los ex comandantes. El Presidente evitó referirse al documento militar. En primera fila, en la Plaza de Armas del Comando, estuvieron los ex presidentes Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle, quienes tampoco efectuaron comentarios. Fueron los propios militares quienes, en distintos ámbitos, se encargaron de efectuar algunas precisiones sobre los contenidos de la misiva. El ex presidente de facto Gregorio Alvarez, dijo que la carta que firmó junto a otros nueve ex comandantes del Ejército no significa un arrepentimiento por los hechos ocurridos durante la dictadura. Precisamente, consultado sobre la posibilidad de pedir perdón a los familiares de las víctimas respondió en forma tajante: «¿Pedir perdón?…antes, caer de espaldas que de rodillas» (ver nota página 5).
Alvarez fue quien, en ejercicio de su jefatura como comandante en jefe del Ejército firmó en julio de 1978, la circular interna Nº 7777 del Comando General del Ejército por la que asumía la responsabilidad por los delitos de violación a los Derechos Humanos que se cometieron en el combate a la subversión. En dicha nota, Alvarez manifestaba que «este Comando no permitirá fijar forma de revisionismo de lo actuado por sus integrantes durante la guerra contra la subversión y si alguna actividad reñida con los Derechos Humanos se le adjudica, el suscrito se responsabiliza de haber dado la primera orden en ese sentido, por su condición de Jefe de Estado Mayor Conjunto en la época de referencia».
Por su parte, el ex comandante Raúl Mermot otro de los firmantes- aclaró ayer que «si hay algo que se hizo que no responde a un plan o a una orden precisa no soy responsable». Agregó que «exceso es otra cosa, eso corre por cuenta de quien lo hizo y se verá cómo se juzga». «Nosotros somos responsables de los actos del servicio y sus consecuencias. Significa está en la tapa del libro que somos responsables de todo lo que hagan o dejen de hacer los subordinados en tanto lo hagan cumpliendo órdenes, directivas o planes precisos dispuestos por uno», afirmó a El Espectador.
En la carta (ver recuadro aparte) los diez ex comandantes en Jefe (Gregorio Alvarez, Carlos Berois, Guillermo de Nava, Juan Rebollo, Juan Curutchet, Raúl Mermot, Fernán Amado, Juan Geymonat, Carlos Daners y Santiago Pomoli), «comparten y asumen plenamente las responsabilidades institucionales y sus eventuales consecuencias, por los actos de servicio cumplidos por los integrantes del Ejército, como un compromiso solidario e intransferible». Además, cuestionan los «actos de gobierno» emanados de la administración Tabaré Vázquez a partir de los cuales «varios camaradas en actividad y retiro han debido concurrir a juzgados por citaciones en distinta calidad, relacionadas con hechos del pasado contemplados por la ley por citaciones cuyos efectos se hacen sentir en nuestra fuerza poniendo a su mando frente a situaciones no vividas por quienes suscriben». En su discurso en la sede del Comando del Ejército, el comandante Carlos Díaz dijo que el Ejército «asume su pasado», concepto sobre el cual no dio mayores precisiones. En declaraciones a la prensa, el jefe del Ejército admitió que tiene coincidencias con la carta de los ex comandantes, aunque aseguró que no puede expresarse sobre ello, debido al cargo que ocupa y porque contiene elementos políticos de los cuales no se puede pronunciar. Además, señaló que no tuvo tiempo de dialogar con el presidente Tabaré Vázquez sobre el contenido de la misiva.
«Comparto que el superior debe hacerse cargo de todo lo que los subalternos o lo que el Ejército haga o deje de hacer. Eso es una máxima que tenemos los militares. Hay elementos que están en la carta, que los pueden decir quienes no están sujetos a jerarquía», afirmó.
El vicepresidente de la República Rodolfo Nin Novoa, entendió que la carta firmada por diez mandos militares en la que asumen la responsabilidad y las consecuencias de los actos desarrollados por sus subordinados en la pasada dictadura fue de un «tono bastante conciliador», aunque consideró que existen «algún error conceptual».
La «primera lectura» que puede hacerse del comunicado es que posee «un tono bastante conciliador», aunque existe «algún error conceptual porque aquellas acciones que se están llevando adelante por la Justicia de otros países no se refieren a hechos que pasaron entre uruguayos, sino que pasaron con uruguayos vinculados a desapariciones o presuntas muertes de ciudadanos extranjeros», dijo Nin Novoa.
Paralelamente explicó que no tiene «mucho sentido la firma» en la misiva «de algunos jerarcas que en la época que sucedieron estos hechos eran capitanes o alféreces».
Consultado el vicepresidente sobre si esta acción elevada por los militares podría tener alguna incidencia en las futuras causas judiciales que se vienen efectuando señaló que no creía que «repercuta en el accionar de la Justicia».
En tanto, el subsecretario de Defensa, José Bayardi, señaló ayer que «estamos equivocados» si el gobierno y la sociedad se dejan «jalar» por los movimientos de militares que tuvieron responsabilidades, y las asumieron, en la época de la dictadura.
En ese contexto, Bayardi señaló que «el Poder Judicial deberá evaluar si hay llamado a la responsabilidad por casos concretos que están en su esfera» y por ende citar a declarar a los militares que suscribieron a la misiva.
Bayardi señaló que su cartera estuvo analizando la carta en donde diez ex comandantes en jefe del Ejército asumieron la responsabilidad de todas las violaciones a los Derechos Humanos que se produjeron en la época de plomo.
«Yo no tengo absolutamente ninguna duda de que lo que pasó en la dictadura, los mandos tienen una responsabilidad por acción o por omisión. Porque para mandar hay una responsabilidad y la responsabilidad no se delega», sentenció Bayardi al ser consultado sobre su punto de vista en torno a la carta de los ex comandantes en jefe del Ejército.
Acto seguido, Bayardi comentó que, a su juicio, «si nos dejamos y la sociedad se deja jalar por quienes tuvieron responsabilidades en el pasado, creo que nos estamos equivocando». *
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