Una vela para la Virgen Guadalupana

–Otros conceptos de Végh Villegas refieren a que la actual situación recesiva debe interpretarse como algo cíclico y que no debe llevar a excesos de pesimismo y que hay que tener paciencia…

–Claro, pero él está perplejo porque no entiende que si el Uruguay se abrió cómo no hay inversión, cómo no se crece. Tiene un diagnóstico equivocado y de pronto está esperando ponerle una vela a la Virgen Guadalupana –como decíamos en México– para ver si se da un milagro, porque lo que el gobierno del Uruguay está esperando es que Argentina se recomponga. Y si Argentina no se recompone y si los precios internacionales de la carne y de la lana no crecen ese país no va a crecer según el gobierno de Uruguay. Por lo cual, la inexistencia, la incapacidad, la no creatividad de la política económica del actual gobierno del Uruguay es extraordinariamente llamativa.

Davrieux dice que tiene más de 30 años en el aparato del Estado. De pronto Davrieux se burocratizó y ya no tiene más creatividad, de pronto ya no tiene absolutamente ninguna idea para resolver este tema del desempleo o la pobreza, o de los subsidios o de la emigración. De pronto, 30 años, hacen que deba haber cambios. De pronto, el ministro Bensión no aparece con ideas nuevas. El dice: la situación financiera es buena y para que siga siendo buena tengo que bajar el déficit fiscal. ¿Qué quiere decir esto? Tengo que bajar el gasto público, menos inversión en obra pública, menos construcción, menos empleo. Dirá también: ahora tengo que bajar salarios. Es como de libro de texto, de un libro de texto que no entendió la realidad del Uruguay.

Desde ese punto de vista no tengo la más mínima duda de que la continuidad de esta política económica lo único que espera es milagros de precios internacionales o milagros que puedan ocurrir en Argentina, y mirá lo que está ocurriendo en Argentina.

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