IMM revisará "caso a caso" política de concesiones en el departamento
El gobierno comunal de Ricardo Ehrlich se propuso efectuar una revisión de su política de concesión, ya que las nuevas autoridades entienden que existen muchas contratos, en los que la IMM no exige a la otra parte ninguna contraprestación. Incluso, el municipio no tiene evaluadas las propiedades dadas en concesión.
Desde hace unos meses, que se instauró una comisión, conformada por representantes de diferentes departamentos del municipio (Planificación, Acondicionamiento Urbano, Secretaría y Pro Secretaría), con la finalidad de establecer mecanismos de gestión para una reestructura de las políticas de concesión. La administración pretende elaborar instrumentos que permitan efectuar un seguimiento y una fiscalización de las contrapartidas.
El director de Espacios Públicos de la IMM, Daniel Espósito, manifestó a LA REPUBLICA, que además del contralor de las contraprestaciones, el Ejecutivo pretende que en las nuevas concesiones otorgadas, se aplique un mecanismo de evaluación y de tasación de los bienes municipales otorgados en la ocasión.
En el caso de que la Intendencia realice un convenio con un club determinado, la comuna deberá saber el valor del predio que otorga a la sociedad civil. Admitió que hoy día, la IMM no sabe el valor de las propiedades, «si son 40, 80 o 120 millones de dólares», ejemplificó Espósito.
Recalcó que el municipio necesita tener un método claro y transparente de fiscalización de las concesiones. La revisión de estas políticas, se viene analizando no sólo en el Ejecutivo, sino también en una comisión mixta, que tiene la participación de los ediles departamentales.
Incumplimientos en concesiones
El jerarca municipal aclaró que esta falta de control en las concesiones tiene larga data. Hay concesiones que tienen 40 o 50 años; «muchas están vencidas y hay que mejorarlas. Todo esto implica una evaluación», dijo Espósito.
Tradicionalmente, la IMM efectúa numerosas concesiones que van, por ejemplo, a clubes de fútbol, basquetbol, club de pesca o de golf. En este último caso, el predio dado en concesión tiene 40 hectáreas de concesión con un valor de U$S 600 millones, y donde la IMM recibe U$S 5 mil al mes por su uso.
Existen concesiones con una finalidad social y otras con fines de lucro, como pueden ser los locales comerciales, llámese Che Montevideo o Azabache, donde realmente existe una plusvalía.
En todas ellas, la comuna efectuará un análisis global de la situación. Entre las variantes de los contratos, hay concesiones a instituciones culturales y sociales que no se le exige ninguna contraprestación y otras que sí, pero que no lo cumplen, admitió el director municipal.
Espósito puso de ejemplo, la concesión del Círculo de Tenis del Prado, que tiene como contraprestación la vigilancia del prado, y que en realidad no lo cumple. Para lo cual, anunció que esta concesión «va a caer».
Actualmente, el municipio se encuentra implementando un nuevo organigrama, para determinar los pasos a dar e implementar un manual de procedimiento que determine cómo se deberá resolver en cada concesión.
El jerarca municipal admitió que «los mecanismos con que cuenta la IMM no tiene la fortaleza institucional para controlar y fiscalizar todas las concesiones». Por lo cual, entiende necesario crear los instrumentos institucionales potentes para resolver esta situación.
Cuando se deban analizar las concesiones, se harán «caso a caso». Pero siempre se buscará que las contrapartes «tengan algo que brindar». En el caso de las concesiones precarias y revocables, el intendente por sí mismo puede otorgarlas, pero cuando se determina un plazo, la concreción de la cesión deberá tener previamente la anuencia de la Junta Departamental. *
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