Por primera vez, después de 32 años, frente a frente en un juzgado

Los ex represores niegan todo en careos con familiares y víctimas

Se llevaron a cabo, ayer jueves, los careos entre José Nino Gavazzo, Juan Modesto Rebollo, Jorge Silveira, y Armando Méndez, frente a Estela Reyes, Jaqueline Barrios e Hilda Fernández.

Los ex militares negaron su responsabilidad en la desaparición del militante tupamaro desaparecido en Argentina en 1974.

Según fuentes judiciales, los militares alegaron que Washington Barrios no era importante para sus objetivos.

Lo propio hicieron frente a la acusación por los asesinatos de Silvia Reyes, Diana Maidanick y Laura Raggio, el 21 de abril de 1974.

Al respecto el teniente coronel (r) José «Nino» Gavazzo declaró que estuvo esa noche, durante unos 10 minutos, una hora y media más tarde de que ocurrieran los crímenes.

Coincidentemente el coronel (r) Jorge «Pajarito» Silveira afirmó la misma versión, aunque dijo haber estado unos 15 minutos. En este sentido negaron todo lo declarado por las testigos referido a visitas que hicieron días antes y después del hecho.

Simplemente argumentaron que, efectivamente, fueron a buscar a Barrios y que no estaba.

Por esta razón asumieron su participación en el operativo que perseguía la captura del militante tupamaro.

Sobre el hecho directamente relacionado, ocurrido esa misma noche, que relata la testigo Estela Reyes, que declara haber sido detenida y torturada por los acusados, negaron la detención y manifestaron que no se acuerdan si participaron en los posteriores interrogatorios.

Fuentes presenciales dijeron a LA REPUBLICA que los acusados, que se encuentran detenidos como medida cautelar en razón del pedido de extradición que recae sobre ellos desde la Justicia argentina -Gavazzo y Silveira- se manifestaron «más disminuidos, como apretados».

Por su parte el mayor (r) Armando Méndez reveló sentirse muy molesto por la acusación que se le imputa.

El ex comandante en jefe del Ejército teniente general (r) Juan Modesto Rebollo en apariencia estaba bien, muy tranquilo.

La instancia de careo se consumó en presencia de los abogados de cada uno de los indagados, así como del abogado de la familia Barrios, Pablo Chargoñia.

Es así que Gavazzo contó con el patrocinio y compañía de su hija, Rosana Gavazzo, y del abogado Germán Aller; Silveira fue asistido por el abogado Germán Amondarain; Méndez fue asesorado por Gastón Chaves Hontou, mientras Rebollo es defendido por Julio Suárez Franco.

Los militares retirados, actualmente detenidos, fueron albergados en la sede judicial de Misiones y 25 de Mayo, en horas de la mañana.

Méndez arribó al juzgado aproximadamente a las 12:30 horas; Rebollo se presentó minutos antes de las 13 horas.

Las testigos, por su parte, asistieron puntualmente, a las 13, a la instancia de careo dispuesta por el magistrado de la causa, el juez letrado de 19º Turno en lo Penal, el doctor Luis Charles Vinciguerra, y la fiscal Mirtha Guianze.

Los careos acontecieron sucesivamente, en primera instancia, entre Jaqueline Barrios (hermana de Washington) e Hilda Fernández (madre), frente a José Gavazzo, Jorge Silveira, Juan Modesto Rebollo y Armando Méndez.

Esta primera etapa culminó a las 18 horas.

Luego Estela Reyes, hermana de Silvia Reyes, una de las asesinadas el 21 de abril, cotejó su versión ante Gavazzo, Silveira y Méndez.

La etapa final culminó minutos después de las 21 horas.

Exactamente a las 21:20 horas de la noche, instantes después de que se retiraran las testigos, Gavazzo y Silveira fueron rápidamente desalojados del lugar, en dirección a la dependencia del Ejército en la que se encuentran detenidos.

Grupos de manifestantes, que habían concurrido en apoyo a las testigos, como la Asociación de ex Presos Políticos (Crysol), Hijos de detenidos-desaparecidos, y Plenaria Memoria y Justicia, injuriaron eufóricamente a los militares.

15 minutos más tarde, un auto pasó a retirar a Méndez y a Rebollo, que se retiraron sin brindar declaraciones a la prensa.

En las inmediaciones de la sede judicial hubo un estricto operativo de seguridad. Vallas al frente del juzgado impedían el ingreso a excepción de quienes trabajaban allí, debidamente identificados.

Más atrás, por calle 25 de Mayo y por Cerrito el vallado limitaba la entrada de vehículos y de manifestantes; en este perímetro sólo se permitió llevar adelante su tarea a la prensa.

La cuadra estaba custodiada por efectivos de Policía Nacional y por fuerzas especiales de Guardia Metropolitana fuertemente armados.

Por el expediente de la desaparición de Washington Barrios, continuarán las audiencias la próxima semana, con la declaración de más testigos. *

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