La discusión por el poder en Colonia
Ni más ni menos, se trata de una lucha de poder en la que por primera vez, el Frente Amplio tiene una posibilidad cierta de acceder a la estructura municipal y meter una cuña en la férrea estructura política que durante décadas manejaron a «piacere» los blancos.
Los últimos hechos prometen generar una fuerte discusión en el plenario departamental del Frente Amplio e incluso terminar con una confrontación entre la fuerza de izquierda de Colonia y la izquierda nacional.
La perspectiva nacional
A nivel nacional el Frente Amplio maneja 8 intendencias pero necesita consolidar su poder político para asegurarse el próximo gobierno nacional. Como se ha manejado hasta ahora, con una política de austeridad y honestidad que mantiene una clara aceptación de la población uruguaya, busca consolidarse como gobierno para los próximos años.
Dentro de las estructuras institucionales que no le son hostiles para expandirse, se encuentra el Congreso Nacional de Intendentes, un ámbito en el cual el gobierno hoy no encuentra las resistencias que encuentra en las estructuras políticas de la oposición blanca y colorada. Además de los 8 intendentes el FA mantiene una buena relación con intendentes blancos, caso Lafluf en Río Negro y Zimmer en Colonia. Mirado con ojos nacionales, Zimmer puede ser un buen aliado que le permita aumentar el caudal electoral en el departamento, acceder al gobierno departamental por primera vez y consolidar una próxima victoria nacional en 2010.
Por eso en las últimas semanas se supo que el senador emepepista Eleuterio Fernández Huidobro viajó a Colonia para hablar con el intendente municipal y hubo una entrevista personal entre Homero Viera y Walter Zimmer. El MPP busca atraer a Zimmer de la misma forma que sumó a su Espacio 609 a dirigentes extrapartidarios que le permitieron lograr la votación que lo consolidó como la fuerza de mayor peso electoral en la izquierda. El ex colorado Víctor Vaillant o el ex blanco Jorge Saravia son un ejemplo de esa visión política del MPP, más inclusiva que otros grupos frenteamplistas, que atrae a dirigentes progresistas de los partidos tradicionales con lo cual también se asegura un importante incremento de votos para sus filas. A nivel nacional la dirigencia de izquierda ve que si logra atraer a Zimmer a sus filas, estará por primera vez disputando realmente el poder en Colonia «esto no es una cuestión de ideologías, ni de izquierdas ni de derechas. Es un juego por el poder».
Y en ese juego, todos corren como ratón tras el queso.
La discusión departamental
La agrupación de gobierno es una reunión de dirigentes frenteamplistas en donde se definen las principales líneas de acción departamental, que luego son llevadas a la Mesa Política del Frente Amplio, que las aprueba o rechaza. Esta mesa política, que se reunió el pasado viernes 21 y mantiene pendiente una nueva reunión en estos días, tiene la difícil tarea de discutir qué hacer con Zimmer y su gobierno: si apoyarlo y meter una cuña en el poder de Colonia, o abandonarlo a su suerte y dejar que la pelea política de los próximos años sea entre Zimmer y la derecha del Partido Nacional representada por Moreira, Garat, Planchón y compañía; «si abandonamos a Zimmer, se teme que abandone su gestión, y entonces el gobierno queda en manos de Planchón, que es lo mismo que decir en manos de Moreira», afirman quienes desde la izquierda tienen una posición en la misma línea del gobierno nacional. Sin embargo en la otra posición -más ideologizada según los rótulos que circulan en estos días en la fuerza de izquierda- no se puede apoyar un gobierno «que hereda y mantiene una estructura corrupta, que incorpora personal a diestra y siniestra, que no hace auditorías para buscar responsables de corrupción» etc, etc. Dicen que Zimmer le manifestó a Huidobro que no tiene problemas en auditar lo que sea, que su relación con Moreira «se rompió definitivamente» y que por eso está viendo qué hace con su futuro político. Ex militante de la IDI, Zimmer conserva viejos amigos en la izquierda, como su colega, el médico e intendente de Canelones Marcos Carámbula, a quien Zimmer consulta frecuentemente y al que habría pedido una mano para administrar el poder en compañía del Frente Amplio de Colonia, luego del quiebre definitivo con Moreira.
Partido Nacional: de paraguas abierto
No es casualidad que en el Partido Nacional estén tan preocupados por la situación de Colonia y por eso sus máximos dirigentes coincidieron en pedir a Zimmer y a Moreira que «bajen la pelota al piso». En efecto, cuando estalló el escándalo por el presupuesto, tanto Zimmer como Moreira estuvieron conversando con el presidente del Directorio Jorge Larrañaga para pedirle apoyo cada cual para su lado. También hubo contactos con Francisco Gallinal, con Lacalle, con Arturo Heber «todos tienen claro que si Zimmer se va para el Frente, los blancos nos olvidamos definitivamente de volver a ganar Colonia», aseguran. Los grupos que rodean a Moreira han sabido hacer de la Intendencia de Colonia una gran fuente de recursos para construir sus pequeños caudillismos locales, Garat, González, Planchón, Cáceres, Fernández son sólo una muestra de la política construida en base a amiguismos y favores políticos, en base a cargos y puestos que terminamos pagando todos los colonienses. Sin embargo, ha sido una receta que en las últimas décadas le dio excelentes resultados al Partido Nacional para conservar la Intendencia. Receta que Zimmer -queriendo o sin querer- tiró a la papelera poniendo en peligro el futuro de la hegemonía blanca en Colonia.
El lío de la izquierda local
La discusión a nivel departamental dentro del Frente Amplio de Colonia estalló la semana pasada cuando trascendió que el presidente de la Junta Departamental Roberto Calvo deslizó personalmente una propuesta al sociólogo Luis Purtscher para la Secretaría de Cultura y de José Luis Laport para la Dirección de Tránsito de donde fueron eyectados los moreiristas Silvia Jorajuría y Mario Leiva. Según pudimos reconstruir esta semana, la propuesta formal de integración del Frente Amplio al gobierno departamental se la hizo llegar días después el intendente en persona al diputado Homero Viera. Viera escribió un documento con lo conversado con Zimmer y se lo entregó en persona al presidente de la mesa departamental del FA Luis Ferreira Leites para que este la presentara para su discusión ante la Agrupación de Gobierno. Leites, por motivos que no quedaron claramente definidos, no presentó esa propuesta a la agrupación que hacía varios días tenía guardada; entonces cuando el diputado contó lo sucedido se armó un lío bárbaro y no faltaron las recriminaciones y las acaloradas argumentaciones.
Mientras que el edil Luis Purtscher planteó una posición de renunciamiento al ofrecimiento basado en que una decisión de ese tipo necesita el aval de la Mesa Política del Frente Amplio, además de una adecuada planificación programática. Por el otro lado José Luis Laport manifiesta que no tendría problemas en ocupar la Dirección de Tránsito, teniendo en cuenta que en sintonía con el Ministerio de Transporte que dirige Víctor Rossi se podría hacer, por primera vez, una política de tránsito departamental que tenga consonancia con la política nacional «se acaban las multas que no se cobran por amiguismo y se hacen las cosas en serio», señalan fuentes consultadas por LA REPUBLICA cercanas a Laport. «Colonia tendría por primera vez el apoyo del Ministerio de Transporte», remarcan. Incluso algunos sostienen que si la Mesa Política negara la posibilidad de aceptar posiciones de responsabilidad
en el gobierno de Zimmer, Laport estaría dispuesto igual a ocupar el cargo ofrecido por Zimmer en la Dirección de Tránsito, y contaría con el apoyo de su grupo político, «tendríamos algo tangible para mostrarle a la ciudadanía de Colonia en la próxima elección. Es una proyección de largo aliento», señalan quienes conocen la interna frenteamplista; «no creo que sea conveniente. Es mejor balconear la situación, mantenerlo a Zimmer entre dos aguas y pilotear la tormenta», señalan otros.
Final abierto
Mientras a nivel nacional hay un guiño explícito al intendente de Colonia, a nivel departamental se teme que la discusión se ideologice y se termine rechazando cualquier tipo de negociación con el intendente y su grupo; «te adelanto que en la votación de los 80 integrantes de la Mesa departamental el resultado va a ser negativo a integrarse al gobierno de Zimmer», señala una fuente consultada, favorable a esta integración, «dejar a Zimmer solo es dejarle el gobierno de Colonia a Moreira», señalan.*
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