Batlle: "Yo también soy socialista"
–El Presidente Tabaré Vázquez sostuvo recientemente que sobre el proceso de las inversiones de las plantas de celulosa, las pasadas administraciones hicieron los trámites en forma «correctísima». ¿Lo ve como un cambio en el discurso de los que ayer eran oposición y hoy gobierno?
–Entiendo que son afirmaciones correctas y que reflejan lo que se hizo a partir del año 2002. Creo además que esas declaraciones están refrendadas por la propia administración argentina, ya que en el mensaje a la Nación dado por el gobierno del vecino país a su Parlamento en el año 2004 se hace expresa referencia a este tema en el apartado del Ministerio de Relaciones Exteriores sobre responsabilidades y atribuciones de la Comisión Administrativa del Río Uruguay (CARU), y se dice en la página 127 que las diferencias o temas vinculados a la instalación de plantas de celulosa en Fray Bentos han quedado resueltos entre ambos países. Esto refleja lo que en su momento la propia CARU reconoció en un acta, y que además se recogió en un encuentro entre los entonces cancilleres de Argentina (Eduardo Bielsa) y de Uruguay (Didier Opertti).
–En todo ese proceso, que se continuó en el año 2005 con una comisión binacional de alto nivel técnico, se le entregó a la Argentina el expediente completo relativo a lo que los estudios medioambientales y técnicos que las compañías habían recibido de parte de las autoridades uruguayas con las autorizaciones correspondientes, después de haber presentado sus documentos técnicos a las autoridades del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente de nuestro país.
–Yo tengo para mí que todo esto está avalado por hechos conocidos de que estas empresas operan en el mundo a satisfacción y que aquí se hará lo mismo y de seguro se hará de futuro en la República Argentina. Pienso que lo que manifiesta el Presidente Vázquez refleja lo actuado por técnicos y funcionarios administrativos del país. Una tarea que encara cada administración y que está en manos de gente responsable, seria, honrada y honorable.
–Suena extraño que el argumento de mayor peso en el litigio y que maneja Argentina es que Uruguay haya violado el Tratado del Río Uruguay, cuando usted asegura que existe un documento que manifiesta lo contrario.
–Vea, eso consta en los documentos oficiales argentinos. Más allá de mis palabras, lo que hace prueba son las afirmaciones de Argentina en el mensaje a la Nación del año 2004. El gobierno argentino no puede negarlo, y cualquier tribunal que tenga que analizar la situación tendrá que tomar en cuenta la propia declaración del gobierno argentino en un documento oficial.>
–¿No se hizo durante su administración un estudio de impacto ambiental a futuro?
–Los estudios de impacto ambiental son siempre a futuro, puesto que para empezar, la fábrica no estaba construida.
Los estudios se hicieron para recibir la autorización para poder instalarse en el país. Las autorizaciones no se hacen en base al grado de inversión, sino al impacto ambiental.
Algo así está ocurriendo ahora mismo con una planta de fertilizantes en el departamento de Colonia. Son requisitos ineludibles.
–¿Y su gobierno notificó al argentino dónde se iban a instalar las plantas de celulosa? ¿Fue de recibo por parte del gobierno argentino?
–La información la tuvo la CARU y naturalmente que la delegación argentina de la Comisión del Río Uruguay tuvo en principio objeciones. Siempre los delegados argentinos de la CARU pusieron impedimentos para la instalación de esas plantas, pero nosotros entendimos, entendemos y entenderemos que respetamos los términos que están acordados en el Tratado del Río Uruguay.
Además, todos los delegados de la CARU fueron a Finlandia a ver cómo era la operación que allí se realizaba de naturaleza similar a la que se realizará en Fray Bentos por parte de Botnia.
–¿Y qué impresión trajeron de aquel país?
–Mire, no trajeron una mala impresión porque si no hubieran puesto el grito en el cielo.
–¿Cómo visualiza el desenlace de este litigo con Argentina y con el Tribunal de La Haya de por medio?
–Me parece que para actuar ante el Tribunal de La Haya, nuestro país no debe solamente depositar su confianza en los muy buenos juristas que el país tiene, sino salir en procura del conocimiento en juicios de esta naturaleza que algunos especialistas del mundo poseen. Hay cuatro o cinco individuos en el mundo de más renombre y conocimiento en estos temas.
–Bueno, pero parece que el embajador uruguayo en Francia, Gros Espiell, comandará las acciones legales…
–Uruguay tiene buenos juristas. Nosotros hemos tenido juicios internacionales, por ejemplo cuando enfrentamos el juicio que nos hizo la gente del Banco Pan de Azúcar, el dueño, el señor Benhamou, y nosotros lo ganamos. Fueron 100 millones de dólares.
Pero en este caso, ante el Tribunal de La Haya tenemos que apelar a otras capacidades.
–Le insisto, ¿no le parece que Héctor Gros Espiell…
(interrumpe) No, no me parece. No le tengo mucha confianza. Tiene algunos antecedentes que me hacen dudar de su conducta.
–¿Por ejemplo?
–Los peruanos, ¿no es verdad?
–¿Qué lectura hace de la reunión entre los presidentes Vázquez y Bush?
–Me parece muy buena. Notoriamente vamos en camino de un Tratado de Libre Comercio, porque será además la única forma de un aumento sensible en el intercambio comercial, apoyándonos en el «fast track» norteamericano.
Me satisface que ahora este gobierno se apoye en la tesis de nuestro gobierno que en su momento no fue de recibo de parte del Frente Amplio.
Ahora veo que el Frente Amplio conoce cómo funciona el mundo, de manera sencilla y fácil, o sea, juntarse con aquellos mercados que son los más importantes. Creo además que tenemos que ir al Asia, como hizo Chile. Si hay algún ejemplo que hay que seguir en el mundo, en Latinoamérica, desde el punto de vista de la conducción económica es Chile.
–Por lo pronto tenemos gobiernos del mismo signo político.
–¿De quién?
–Chile y Uruguay. Los dos son socialistas ¿no?
–Parecería que sí. Lo que pasa es que en el gobierno uruguayo ha habido un cambio muy profundo. Usted recordará y LA REPUBLICA también lo recordará, que yo fui víctima por parte del gobierno actual, cuando era oposición, de una clara negativa a una buena relación con el FMI, con los organismos internacionales de crédito, con el acuerdo de inversiones con Finlandia, con Estados Unidos, con mi punto de vista de que el Mercosur no era una realidad satisfactoria para nuestros intereses. Así que, al fin y al cabo, las cosas neoliberales que yo sostenía son las que se aplican hoy y si eso es el socialismo, yo también soy socialista.
–¿Nos vamos del Mercosur o nos quedamos?
–Creo que no será necesario irnos. Si nosotros ya hicimos con México un acuerdo comercial estando dentro del Mercosur.
Mire, estoy absolutamente convencido de que Brasil y Argentina no se van a negar a que Uruguay tenga una opción con Estados Unidos, y más que convencido estoy seguro de que algún otro país del Mercosur va a seguir este camino muy pronto. *
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