El ex represor de la dictadura vendió en su provecho materiales del Penal de Libertad que él dirigía

Sande Lima, miembro de la "patota" de la OCOA, fue procesado ayer con prisión por "peculado"

El ex granadero José Felipe Sande Lima, miembro de la «patota» de la Oficina de Coordinación de Operaciones Antisubversivas (OCOA), responsable de crímenes y desapariciones durante la dictadura, fue procesado con prisión ayer en el departamento de San José por el delito de «peculado» .

El ex policía se constituye en el tercer miembro de la OCOA que termina procesado con prisión por delitos comunes. Anteriormente ya habían sido encarcelados el también ex granadero Ricardo «Conejo» Medina por falsificación de dólares y el coronel retirado José Nino Gavazzo por extorsión.

Los miembros de la OCOA fueron los informantes entrevistados un año atrás por el comandante en jefe del Ejército, teniente general Angel Bertolotti, para que le dieran información sobre lo ocurrido con los restos de los desaparecidos en los años del régimen de facto.

Los datos aportados por los ex militares y ex policías llevaron al Ejército a delinear áreas de excavación en el Batallón de Paracaidistas Nº 14 de Toledo, donde se tenía un «99 por ciento de certeza» de que allí, entre otros se estaba el cuerpo de María Claudia García, nuera el poeta argentino Juan Gelman. Luego de intensos trabajos a cargo de un equipo de arqueólogos de la Universidad de la República, se concluyó que los datos aportados al Ejército por la «patota» de la OCOA eran falsos. El hallazgo de restos de tres víctimas de desaparición se concretó en otra unidad militar y en una chacra.

 

Los «motines» de Sande

Sande Lima, que pasó a retiro en 2004 y era quien ejercía la Dirección del Establecimiento Penitenciario de Libertad, fue a prisión por disposición de la jueza letrada de primera instancia de 1er Turno de la capital maragata, María Adriana De los Santos Arigoni, tras una instrucción judicial de casi tres años.

La investigación, realizada desde julio de 2003 por el Departamento de Investigaciones Penitenciarias, aportó pruebas de que el inspector principal Sande Lima había vendido en su provecho materiales del Penal de Libertad, luego de una serie de motines protagonizados por los presos.

Según un comunicado de prensa de la Dirección Nacional de Cárceles, Sande vendía «como chatarra varios bienes pertenecientes al establecimiento, algunos deteriorados y otros no, producto de los motines que se habían producido», entre los presos que él mismo debía controlar.

El comunicado firmado por el inspector mayor Juan Carlos Duré Sainz, explica que entre los materiales vendidos en su provecho, Sande incluyó calderas, cocinas, rejas, puertas de celdas, inodoros, lavamanos y hasta un móvil tipo furgón que se utilizaba para el traslado de internos.

También se confirmó que el ex miembro de la OCOA utilizó vehículos oficiales para el traslado de materiales del penal, que utilizó para la construcción de una vivienda, donde también hizo trabajar a personal penitenciario que rodeó la casa con una reja perimetral, con herramientas y hierros del Estado.

 

Ficha de un «patotero»

José Felipe Sande Lima nació el 15 de abril de 1948 y muy joven Ingresó al Ministerio del Interior para desempeñarse en la Guardia Metropolitana, donde conoció a su amigo Ricardo «Conejo» Medina Blanco, sindicado como el asesino material de la nuera de Juan Gelman.

En 1973, cuando ocurre el golpe de Estado, tenía el grado de cadete y sólo tres años más tarde, en 1976, fue integrado al Servicio de Información y Defensa (SID), dependiente del Ministerio de Defensa, desde donde, rápidamente fue cooptado por la Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas (OCOA).

Sande operó en el centro de torturas conocido como «300 Carlos» que funcionaba en los fondos del Batallón de Infantería Nº 13, donde tenía el alias de «311», siendo el décimo agente de la unidad represiva en la que se produjeron decenas de desapariciones y millares de torturas.

En 1985, durante el gobierno electo del presidente Julio María Sanguinetti fue designado director de Institutos Penales y luego, durante la administración de Jorge Batlle, ocupó la dirección del Penal de Libertad entre el 11 de marzo de 2002 y el 22 de julio de 2004.

El 17 de febrero de 2005, dos semanas antes de que asumiera el gobierno del presidente Tabaré Vázquez y cuando ya venía siendo indagado por la Justicia penal, José Felipe Lima Sande fue ascendido por Batlle al grado de inspector principal, escalafón con el que pidió su pase a retiro. *

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