Vázquez logra su objetivo en EEUU pero no se cierra a estudiar un TLC
El esperado encuentro, fue el punto culminante de la gira por Estados Unidos y México que emprendió Vázquez y tres de sus ministros Danilo Astori (Economía), Jorge Lepra (Industria) y Reinaldo Gargano (Relaciones Exteriores).
Tras el «extenso diálogo», según palabras del propio Bush, que se desarrolló durante una hora en el Salón Oval de la Casa Blanca, los presidentes se mostraron satisfechos con el acuerdo alcanzado para que una comisión mixta de técnicos y diplomáticos analice los mecanismos jurídicos, así como los rubros, mediante los que se intensificará el intercambio comercial. Las conclusiones de esa comisión uruguayo estadounidense, que ya comenzó a trabajar, serán entregadas a los primeros mandatarios en octubre próximo cuando vuelvan a reunirse, esa vez en Montevideo, donde también tendrá lugar la sesión ordinaria de la Cumbre Iberoamericana de Presidentes y Jefes de Estado.
De acuerdo a lo explicado por el Presidente, la intención del gobierno con este encuentro, al igual que con los contactos realizados en México, era «reubicar al Uruguay en el contexto internacional» para atraer más inversiones al país. En tal sentido, Vázquez remarcó que «los objetivos que nos habíamos marcado han sido logrados con creces».
Ese objetivo, así como la difusión de la posición uruguaya en el diferendo con Argentina, que también será buscado en el próximo viaje presidencial a Viena para asistir a la cumbre de presidentes y mandatarios latinoamericanos y europeos, así como a una reunión entre representantes del Mercosur y la Unión Europea.
«El Uruguay tiene una clara estrategia sobre su política internacional: parados en el Mercosur, porque ahí estamos, y abriéndonos al mundo siempre en el marco del respeto institucional y legal», afirmó Vázquez.
En esa línea el primer mandatario dijo que reiteró al presidente Bush que «queremos más y mejor Mercosur», aunque a la vez subrayó que para ello «tanto Argentina como Brasil tienen que entender que así como está el Mercosur no le sirve a los países pequeños». Y que en el marco del bloque regional «Uruguay va a defender su derecho de llevar adelante intercambios bilaterales con otros países o con otras regiones».
No hay TLC, todavía
Consultado acerca de si lo que se está buscando con Estados Unidos es un Tratado de Libre Comercio, Vázquez aseveró que «están abiertos todos los caminos para ser explorados para ver cual o cuales caminos tenemos que transitar para lograr los objetivos; no renunciamos a estudiar ninguno».
Entre las posibles fórmulas jurídicas mencionadas por el Presidente se encuentran un tratado de libre comercio como el firmado con México, o anexar un capítulo de comercio de bienes al tratado de protección de inversiones ya suscrito con Estados Unidos; y el relacionamiento por medio de la Organización Mundial de Comercio.
«No hemos hablado específicamente de un tratado de libre comercio, hemos hablado de intensificar el intercambio», enfatizó Vázquez.
Inicialmente el gobierno uruguayo tenía interés en aumentar la llegada de productos cárnicos, lácteos, informáticos y de biotecnología al mercado estadounidense, pero luego de la reunión entre los mandatarios se abrió la posibilidad de que se exporte a ese país fuentes de energía alternativa como el biodiesel, puesto que el cambio de la matriz energética es una de las principales preocupaciones del gobierno de Bush por el incesante aumento del precio del petróleo.
«Esto en última instancia es trabajo para nuestra gente. ¿Qué es lo que piden más los uruguayos? ¿Qué es lo que en la campaña electoral más pedían a todos los partidos políticos? ¿Qué pidió en su proclama del 1º de mayo el PIT-CNT? Más trabajo, trabajo digno con buenos ingresos, que es la mejor política social que cualquier gobierno puede llevar adelante», subrayó Vázquez.
Conflicto «lamentable e irracional»
Durante la audiencia el Presidente también informó a Bush respecto al diferendo planteado con Argentina por la instalación de las plantas de celulosa. «Nosotros nos encargamos de decir expresamente que nosotros solo queríamos informar de esta situación. Pero pude detectar que el señor presidente estaba informado», dijo Vázquez.
Si bien el mandatario norteamericano no expresó ningún posicionamiento a su homólogo uruguayo, luego del encuentro fuentes de ese gobierno dijeron a AFP que «el problema debe ser resuelto por Uruguay y Argentina».
Vázquez por su parte afirmó que está «absolutamente demostrado que este conflicto no es bilateral, que este conflicto ha impactado en toda la región, en Latinoamérica», lo que contraría la visión de Argentina que siempre lo definió como una cuestión bilateral.
En ese orden, Vázquez enfatizó que le «llama poderosamente la atención que Argentina lo defina como bilateral y se va a dilucidar en La Haya donde los ministros que están para pronunciarse en el tema no son ni argentinos ni uruguayos».
Asimismo el mandatario calificó el diferendo como «lamentable e irracional», al tiempo que aseveró que Uruguay «lo quiere solucionar dentro del respeto que merece el Uruguay y dentro del marco jurídico nacional, regional e internacional».
Además aseguró que el gobierno uruguayo «hubiera querido» crear un grupo empresarial con Argentina para colocar los productos obtenidos mediante la cadena agroindustrial-forestal. «¿Qué cosa mejor sería para nuestros países, que estamos desarrollando esa política forestal de larga data, que culmináramos la misma en conjunto en la industrialización de esa materia prima que tiene tanto Argentina como Uruguay?», se preguntó.
Finalmente el Presidente adelantó que en el Consejo de Ministros a desarrollarse en Fray Bentos el 25 de mayo, se realizará una jornada de «exhaustiva información de todo lo que se ha actuado entorno a la producción de pasta de celulosa, desde que se comenzó la forestación» durante los sucesivos gobiernos nacionales y departamentales que realizaron gestiones para el crecimiento de esa actividad productiva, lo que permitió elaborar «una política de Estado». De este modo, el mandatario abrió la convocatoria a los líderes políticos, las cámaras empresariales, intendentes y juntas departamentales. Ayer, Greenpeace, uno de los actores emergentes en el contexto del diferendo por las papeleras, reclamó a Kirchner atender la crítica situación medioambiental en su país. *
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