Música de tango en el Palacio Nacional
Exactamente a las 11.40 hora de México, de este miércoles 26 de abril se interrumpió la suave música ambiental de tangos que se estaba difundiendo en el Patio Central del Palacio Nacional embanderado en sus cuatro costados con banderas mexicanas y uruguayas e ingresaron al histórico cuadrilátero los presidentes Vicente Fox Quesada y Tabaré Ramón Vázquez Rosas. Confesamos que, por primera vez, por lo que escuchamos por los altavoces, nos enteramos que nuestro primer mandatario tenía otro nombre y no únicamente el del cacique charrúa con el que lo conocemos todos los uruguayos.
Unos minutos antes se habían instalado en el alfombrado estrado, que aquí en México lo denominan «templete», las comitivas de ambos presidentes. A la izquierda, la del país azteca, integrada con el secretario (ministro) de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez; el de Economía, Fernando Canales Clariond; el de Energía, Sergio García Alba; el subsecretario para América Latina de la Cancillería, Jorge Chen; el jefe del Estado Mayor Presidencial, general Armando Tamayo; el director de Protocolo, Rafael Steger, y, con un enorme sombrero que la protegía del implacable sol que caía a plomo a esa hora casi del mediodía, la guapa embajadora de México en Uruguay, Perla Carvalho. A la derecha, los ministros de Relaciones Exteriores Reinaldo Gargano; el de Economía, Danilo Astori y el de Energía e Industria, Jorge Lepra; el edecán Militar coronel Ruben Yánez; el asesor presidencial Ariel Bergamino; el secretario Particular de Tabaré, Eduardo Bandeira; el director de Prensa de la Presidencia, Gustavo Antúnez y el embajador de Uruguay en México, José Ignacio Korzeniak. A pocos metros de la comitiva, atentos a todos los detalles, el Ministro Consejero de nuestra embajada, Bernardo Greiber y el Cónsul Diego Peluffo.
En el lado opuesto del patio, impecablemente formada, la Guardia de Honor del Estado Mayor presidencial, con los abanderados de las enseñas patrias de México y Uruguay al centro.
En el Zócalo, oficialmente denominada Plaza de la Constitución, mucha gente miraba el inusual aspecto del Palacio Nacional, cuyos extensos balcones lucían cubiertos con los colores verde, blanco y rojo de la bandera mexicana. Abanderamiento sólo reservado para las ocasiones de visitas de jefes de Estado.
Completando el cuadrilátero del Patio Central, en un costado, cientos de niños de la Escuela Uruguay de esta capital, todos con banderitas mexicanas y uruguayas y junto a ellos muchos reporteros gráficos, y, del lado opuesto, una nube de periodistas.
Se abrió el acto con los himnos, ejecutados por la banda de esa misma guardia presidencial. El de México sólo en sus primeras estrofas y el uruguayo, el himno completo, seguramente por cortesía hacia el visitante, y que Tabaré y su comitiva corearon a viva voz, lo que llamó la atención, pues los mexicanos se limitan a escuchar su himno, en eventos de este tipo.
Minutos después, Vicente Fox iniciaba su intervención con «un cordial saludo de bienvenida»; luego tocó el turno a Vázquez. A las 12.55 tocó el turno a Tabaré, quien comenzó su discurso agradeciendo a México por la solidaridad brindada a miles de uruguayos que fueron acogidos por esta patria hermana cuando nuestro país atravesó por tiempos difíciles. Ocho minutos duró el discurso del presidente uruguayo.
Seguidamente Vicente Fox y Tabaré Vázquez presentaron a sus respectivas comitivas y ambos, a continuación, recorrieron la alfombra roja que rodeaba el gran patio, pasando revista a la Guardia de Honor del Estado Mayor Presidencial allí formado.
Finalmente, ambos presidentes saludaron a los niños de la Escuela Uruguay. Tabaré Vázquez, visiblemente emocionado, abrazó y besó a muchos alumnos.
Se dio por finalizado el acto y ambos presidentes y sus comitivas subieron la monumental escalera cuyas paredes lucen los mundialmente conocidos murales de Diego Rivera.
Era la segunda vez en su vida que Tabaré Vázquez subía por esa misma escalera. La primera, fue un 19 de junio de 1991, cuando visitó la capital azteca en su calidad de intendente municipal de Montevideo. Hoy volvía a admirar los asombrosos murales.
Ambos presidentes ingresaron al «Salón Verde» donde matuvieron una reunión privada de quince minutos, pasando luego al «Salón Embajadores», donde tuvieron una reunión ampliada con sus comitivas. Era ya la una de la tarde cuando todos ellos se trasladaron al Salón de Recepciones procediendo a la firma de la Declaración Conjunta y ofrecieron allí una conferencia de prensa en la que, hablaron Vicente Fox y Tabaré Vázquez.
A las 13.40, acompañado por Fox, Tabaré Vázquez abandonó el Palacio Nacional y subió al vehículo que lo llevó hasta el Senado de la República donde fue recibido por el plenario de este Cuerpo Legislativo.
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