Familiares de Arazatí López López habrían pedido un nuevo examen de ADN en Uruguay

Temen error en identificación de desaparecido uruguayo en Chile, que fue repatriado en 1994

Los presuntos restos óseos del uruguayo Arazatí Ramón López López, enterrados en diciembre de 1994 en el cementerio del Buceo, luego de ser repatriados desde Chile donde había sido desaparecido en 1973, podrían corresponder a otra persona, según informes del país trasandino.

Los restos de Arazatí López, un militante tupamaro detenido por el Ejército chileno sólo cuatro días después del golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende, habían sido identificados por el Servicio Médico Legal de Chile, cuyos estudios de los años noventa son ahora cuestionados.

La duda en el caso de López López, es similar a la que existe sobre dos jóvenes bolivianos, Ramiro Carlos González González y Enrique Antonio Saavedra González, cuyos cuerpos también fueron entregados a sus familias, repatriados y enterrados en su país de origen.

La posibilidad de un error en las identificaciones del uruguayos y los dos bolivianos, como de otro medio centenar de cuerpos exhumados a principios de los noventa, fue hecha pública por Viviana Díaz, secretaria de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD).

Los informes noticiosos provenientes de Santiago de Chile, señalan que Díaz admitió las posibilidad de que exista un error en estos y en otros casos de detenidos desaparecidos que se creían recuperados y agregó que aún no han podido contactarse con familiares de varios de ellos.

 

Una segunda desaparición

La terrible eventualidad de que familiares de desaparecidos durante la dictadura del general Augusto Pinochet, hayan recibido y enterrado como propios los restos de otras víctimas se sustenta en los errores confirmados del Servicio Médico Legal, que ya equivocó la identificación de 48 esqueletos.

Las organizaciones humanitarias chilenas tienen sospechas de que fueron erróneas las identificaciones de 37 casos de desaparecidos, según un informe que el propio Servicio Médico Legal entregó al gobierno chileno y a la organización de familiares AFDD.

Los casos dudosos se concentran en los cuerpos encontrados en una fosa común llamada «Patio 29″ que se ubicaba dentro del predio del propio Cementerio General de Santiago. Durante la dictadura chilena, fueron asesinados tres mil opositores, la mitad de los cuales quedó desaparecido.

El Servicio Médico Legal identificó 96 de los 126 cuerpos hallados en el «Patio 29″ y las autoridades ordenaron, entre 1993 y 1995, que fueran entregados a sus familiares, pero un nuevo estudio de ADN mitocondrial ordenado por el juez Sergio Muñoz detectó que varios de los casos estaban equivocados.

Tres de los casos que no se han podido volver a estudiar son los del uruguayo y los dos bolivianos. Según noticias publicadas en medios chilenos, las hijas de Arazatí López habrían aceptado hacer el examen de ADN en Uruguay, pero las familias de los bolivianos rehusaron la posibilidad de un nuevo estudio.

 

Primera identidad recuperada

Arazatí Ramón López López, nació en Treinta y Tres el 6 de junio de 1940. Estaba casado y era padre de dos hijas. Pertenecía a la Unión Nacional de Obreros del Transporte (UNOT) y en agosto de 1972 cruzó la cordillera hacia Chile en compañía de otros cuatro uruguayos.

Se afincó en la capital Santiago, donde trabajó en una fábrica de hamacas, pero el 14 de setiembre de 1973, tres días después del golpe de Estado, fue arrestado en la pensión donde residía, durante un operativo encabezado por efectivos del ejército chileno, según testimonio de su compañera en Chile.

Su hermano Yamandú López, escribió: «… ante todo era un luchador incansable olvidándose, incluso de sí mismo, nunca tuvo nada de valor material, solo le importaba su lucha y el bienestar de todo aquel que lo mereciera… acompañó muchas marchas cañeras con sus «peludos», un día volvió descalzo y sin el gabán nuevo que mamá le había comprado -el tal rezongo de la vieja- y él le contestó: «se lo puse por arriba al hijo de un cañero que estaba mojado y con frío».

En noviembre de 1994, por las investigaciones de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación de Chile, se exhumaron los cuerpos «NN» del cementerio clandestino «Patio 29″, y se identificaron los restos de Arazatí López, junto a los de otras 125 personas de una fosa común.

El 17 de diciembre de 1994, esos restos fueron repatriados a Uruguay e inhumados el 22 de diciembre en el cementerio del Buceo. Arazatí se había constituido entonces en el primer desaparecido uruguayo en el exterior que recuperaba su identidad. *

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