Con final incierto, interpelan hoy a la ministra de Defensa, Berrutti
Será porque comenzará a las 10 de la mañana, un horario poco ortodoxo para el Parlamento, o quizá porque es la primera del año, que la interpelación de hoy a la ministra Azucena Berrutti, tiene -con música de misterio incluida- un final incierto. Casi de bandera verde.
Las acciones políticas previas a esta jornada han estado signadas por el desconcierto general. Primero, porque el diputado interpelante, el colorado Daniel García Pintos, ayer faltó y sin aviso a la tradicional coordinación interparlamentaria; una especie de reunión de caballerosidad entre los coordinadores de todas las bancadas políticas en donde se ajustan y pactan los movimientos a darse en una futura sesión plenaria. Esto llevó a que blancos y frentistas ignoren con qué elementos se va a descargar el interpelante. «Vamos a ver hasta dónde llega el bochín», dijo un legislador del gobierno que desconocía cómo se va a desarrollar la instancia de esta mañana, cortina de suspenso que a partir de las 10 horas comenzará a correrse conforme García Pintos comience a hablar.
Es que ni el propio legislador de «Nueva Fuerza Colorada» opta por adelantar a sus correligionarios qué argumentación usará. Reconoce que una interpelación tiene como finalidad -entre muchas otras- dar luz sobre un hecho de gobierno o promover la censura de un ministro. «Como en el caso de hoy la segunda posibilidad no es la que buscamos, salvo que el Frente Amplio votara dividido -dijo con un amague de sonrisa- queremos sí aportar con esta interpelación información y posicionamientos políticos para ilustrar sobre un hecho que ya está consumado» sostuvo a LA REPUBLICA el diputado colorado.
El representante insistió en que el presidente Tabaré Vázquez hubiera podido apelar al artículo 7º de la Constitución «y no proceder a entregar a un Poder Judicial extranjero a los tres compatriotas». Aunque también prometió que hoy aportará documentos y actas «que pasarán a sentar un precedente importante para este gobierno que prescindió de una facultad que le otorga la ley y sin la necesidad de entrar en conflicto con la Justicia».
Tres serán los basamentos argumentales del interpelador: políticos, jurídicos y de soberanía nacional. Sobre este último, se espera que exista sintonía con un sector de la izquierda que en los días previos a la extradición de los tres oficiales militares Tomás Casella, Washington Sarli y Eugenio Radaelli manifestó su rechazo al recurso jurídico. El Movimiento de Liberación Nacional y no así el MPP o el Espacio 609, expresó que dar trámite a la extradición de los tres militares uruguayos era como ceder soberanía.
Un observador de lujo de la interpelación de hoy será el Partido Nacional para la que «estamos muy tranquilos» ante la posibilidad que desde la izquierda se trate de llevar el tema de las extradiciones a lo ocurrido hace más de 10 años, «cuando mi partido ejercía el gobierno» dijo a este diario el diputado Javier García que, como presidente de la Comisión de Defensa, será quien articule hoy su bancada.
García también dijo ignorar el desarrollo de la interpelación pero, llegado el momento, adelantó que se hará hincapié en las diferencias de criterio sobre las extradiciones que han aflorado en la misma izquierda. «Nos preocupa que haya dudas a lo actuado por la Justicia por el sector mayoritario del Frente Amplio» dijo mirando hacia el despacho del diputado tupamaro Luis Rosadilla.
Y para completar la desafinación política parlamentaria, uno de los legisladores de la bancada del gobierno confió que se desconocía qué posición iba a tener el MLN en la interpelación. «Nosotros -dijo el vocero- vamos a fundamentar que el gobierno y la ministra actuaron conforme a derecho en el tema extradiciones y recordar que este asunto ingresó a la Cancillería en 2004 y de allí se pasó a la Justicia, año en que aún no éramos gobierno». *
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