Kirchner, aislado en el Mercosur, enfría las relaciones con Uruguay
La publicación en la edición del jueves 20 por parte del diario Clarín en su portada de un intento de mediación o gestión secreta del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, con su par de Finlandia, Tarja Halonen, no es nueva. Ya fue publicado por la agencia de noticias de origen italiana Ansa, con información recogida del influyente diario brasileño Folha de São Paulo.
Sin embargo, el presidente argentino Néstor Kirchner no sólo montó en cólera cuando vio en la portada de Clarín y con grandes caracteres esa noticia sino que además le ordenó a su canciller, Jorge Taiana, que desmintiera la especie, cosa que hizo a través de declaraciones propaladas al mundo a través de la agencia oficial argentina Télam y lejos de los micrófonos inquisidores de una rueda de prensa. Es que Taiana como el propio Kirchner saben que lo publicado por Folha de São Paulo, Ansa y Clarín es cierto, pero…, no ayuda a la estrategia de Argentina de circunscribir el conflicto a un diferendo binacional y no del bloque regional. Si Brasil ingresa como mediador el conflicto pastero pierde el carácter de diferendo binacional y ambiental para ser un conflicto regional y político. Es por eso que Kirchner se ha negado hasta ahora, en un hecho inédito, en tanto presidente pro témpore del Mercosur a citar al bloque para analizar el diferendo, pedido realizado por el gobierno uruguayo y que cuenta con el apoyo de los otros integrantes del bloque.
La actitud de Argentina lejos de fortalecer al Mercosur lo mella poco a poco, quitándole institucionalidad y dando letra a quienes se oponen a la continuidad del bloque tanto en Uruguay como en el resto de los países.
En el gobierno uruguayo, en tanto, donde el silencio es habitual y es una barrera casi infranqueable para los periodistas, una fuente gubernamental sólo dejó deslizar un comentario sobre el punto. «Sabemos que es cierto, que Lula está preocupado por el diferendo y que quiere echar aceite, si hasta se lo dijo a (Diego) Lugano!», el jugador de fútbol uruguayo del San Pablo cuando recibió al plantel campeón del mundo en Itamaraty.
¿Cuál es la estrategia de la administración Vázquez? Silencio, silencio y bajo perfil es lo que mandó a decir el Presidente, que nadie se salga del libreto y lo mejor para eso es el silencio, incluso el del propio mandatario. Es que Tabaré Vázquez ha recibido en estos días insistentes pedidos de entrevistas desde importantes medios argentinos y todos fueron rechazados. Desde Suárez y Reyes y en el Edificio Libertad se entiende que cada vez que sale a hablar el presidente Kirchner se desgasta y pierde credibilidad.
La decisión oficial del gobierno de Finlandia de cancelar la visita de su ministra de Comercio a la Argentina, luego de que Kirchner le reclamara a ese país la participación en el diferendo, fue la dura respuesta que recibió a su planteo.
En Buenos Aires, la decisión de Finlandia no pasó desapercibida: «En el establishment hay pavor», dijo una alta fuente consultada.
Kirchner se pelea con otro país, pero ahora hay diferencias. Hasta ahora se ha enfrentado a gobiernos u organismos con poca prensa o que al menos no pueden exhibir sus manos del todo limpias. Lo ha hecho, con más o menos éxito con el Fondo Monetario Internacional, pero le pagó toda la deuda. Lo ha hecho con España y con Francia por las empresas afincadas en Argentina. Ha llevado adelante la política doméstica y la internacional de la misma manera que lo hacía en su provincia, Santa Cruz: con mano de hierro y una cuota de autoritarismo. Así ha sido hasta ahora, hasta que se encontró con un Uruguay que cerró filas alrededor del Presidente de la República a pesar de algunos desencuentros entre el gobierno y la oposición, pero, sobre todo, se topó de frente con un país y un gobierno como Finlandia que no solamente será el conductor de la Unión Europea desde el mes de julio sino que además es una nación de una reputada seriedad.
Las palabras del comisario de Comercio de la Unión Europea, Peter Mandelson, dando su apoyo a la empresa finlandesa Botnia y alertando que si Uruguay y Argentina no se ponen de acuerdo se podrían ver afectadas las futuras inversiones es una muestra de los efectos perniciosos que ha tenido este conflicto para la región y pone, además, en la picota el futuro de las relaciones diplomáticas entre Uruguay y Argentina, que hoy son sólo formales. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad