Manifestó que el acuerdo demuestra que los países menores "pueden unirse" en torno a proyectos sólidos y serios

Vázquez dijo en Asunción que no quiere que el gasoducto atraviese por Argentina

En la víspera, los presidentes de Uruguay, Tabaré Vázquez; de Paraguay, Nicanor Duarte y de Bolivia, Evo Morales suscribieron en el Palacio López  sede del gobierno paraguayo  un Memorándum de Entendimiento sobre Integración Energética y Física que permitirá, a través de dos proyectos principales como son el gasoducto transnacional y el desarrollo de la hidrovía, otorgar a los tres países seguridad y previsibilidad en el abastecimiento de energía así como la posibilidad de mejorar la capacidad competitiva de los productos regionales.

Asimismo, los primeros mandatarios coincidieron en destacar que los planes que se iniciaron con la firma del mencionado documento tiene como objetivo central el desarrollo socio económico de sus pueblos, mediante la oportunidad que representan para incrementar el relacionamiento entre estos así como el impulso a actividades productivas locales.

La reunión de los presidentes dio inicio pasadas las once horas, cuando el presidente Vázquez (acompañado por los ministros Reinaldo Gargano y Jorge Lepra, y el embajador uruguayo en Venezuela, Gerónimo Cardozo) llegó a la sede del gobierno paraguayo.

La reunión donde se terminaron de definir las bases del memorando, cuya redacción se inició el pasado 5 de abril en una reunión técnica celebrada también en Asunción, implicó poco más de una hora.

En ese lapso, fue que el presidente Vázquez informó a sus homólogos su oposición a que el gasoducto que transportara gas natural desde Bolivia hasta Uruguay pase por el territorio argentino. En tal sentido, participantes del encuentro indicaron que el primer mandatario dijo que «no quiero que pase por Argentina, porque como ustedes saben tenemos un problema, y hace unas semanas nos amenazó con cortarnos el gas, y no quiero que pase por allí».

Las afirmaciones de Vázquez no fueron criticadas por los otros presidentes, quienes además le ofrecieron, en caso de que se concretara esa advertencia, abastecer a Uruguay con gas licuado, el cual puede ser transportado en barcos prescindiendo de conexiones terrestres.

 

El gasoducto y el megagasoducto

Minutos después del mediodía arribó al Palacio López el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, quien fue invitado a participar para que informara respecto al proyecto de construir un mega gasoducto acordado por ese país con Brasil y Argentina.

Según se informó, los primeros mandatarios están de acuerdo en que los técnicos uruguayos, paraguayos y bolivianos participen en el desarrollo de ese proyecto para sentar las bases tecnológicas necesarias para que en una segunda etapa del memorándum firmado ayer ambos mecanismos se conecten, lo que significará la unión energética de la mayor parte de América del Sur.

En tal sentido cabe señalar que el gasoducto proyectado por la Urupabol supone entre 2.000 y 2.500 kilómetros de cañerías, cuyo costo rondaría los 2.500 millones de dólares y un período de construcción de cuatro o cinco años. Las variantes dependen de la ruta que se elija para conectar Uruguay con Paraguay a través de Brasil, ya que se manejan dos opciones posibles: una trazaría una línea recta entre Porto Alegre y Colonia, y la otra se marcaría contra el margen de la hidrovía.

Esta última opción es la que generaría más adhesión de parte del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, quien ve en el trazado del gasoducto la oportunidad de promover el desarrollo productivo de esa zona que limita con Paraguay y Uruguay, cuya calidad de vida hoy está deteriorada a causa de la falta de fuentes de trabajo.

Este proyecto sería financiado, tanto en la etapa de estudios previos como en la fase de construcción, por la Corporación Andina de Fomento.

Por su parte, el proyecto de Argentina, Venezuela y Brasil, supone el tendido de 6.000 kilómetros de cañerías y una inversión de 6 mil millones de dólares. Al respecto es destacable, que Vázquez aprovechó la presentación del megagasoducto para comunicar a Chávez que «Uruguay no vio con buenos ojos que grandes países quisieran resolver por sí mismos el desarrollo energético de la región y comunicar luego a los chicos cómo sería y qué sería».

Ayer, durante la cumbre en Asunción, Bolivia formalizó su ingreso como accionista de La Nueva Televisión del Sur, el canal continental Telesur, sumándose así a Venezuela, Argentina, Cuba y Uruguay como socio del canal de la integración latinoamericana y caribeña.

 

Mercosur sigue

Al término del encuentro y previo a su regreso a Montevideo, el presidente Vázquez dijo a LA REPUBLICA que el acuerdo alcanzado «es una demostración de que los países menores en cuanto a superficie, población y poderío económico también pueden unirse para llevar adelante proyectos sólidos, serios y realizables que beneficien a sus pueblos».

Consultado respecto a si esta acción constituía una respuesta al conflicto con Argentina y al debilitamiento del Mercosur, el mandatario remarcó que la Urupabol «es un proyecto nacido en 1963 y no es ningún intento de desintegración. Seguimos afirmando que queremos un Mercosur, y un Mercosur mejor». Respecto a la relación con la vecina orilla señaló que este proyecto «solo es la demostración de que no tenemos que depender de lo que los grandes países pretendan realizar». En cuanto a las declaraciones efectuadas ayer por el presidente Néstor Kirchner solicitando a las empresas Botnia y Ence que detengan sus obras, Vázquez   que pocos minutos después de llegar a Asunción recibió una copia de los dichos del mandatario argentino  respondió que no los había leído en profundidad, al tiempo que dio a entender que las aseveraciones representan la continuidad de los reclamos efectuados desde Argentina durante los últimos dos meses.

A la vez destacó que el conflicto binacional «está en el ámbito legal, en el marco del derecho internacional, y allí tendrá que resolverse». Y reiteró que la ilegalidad de los cortes de ruta es «una herramienta que no puede utilizar un país contra otro. Hemos tenido la suficiente paciencia para esperar que el gobierno argentino actuara».

Finalmente el Presidente subrayó que no pedirá a las empresas que detengan sus obras, y que las relaciones diplomáticas con Argentina siguen siendo buenas.

En Paraguay el conflicto por las plantas de celulosa es seguido muy de cerca por los medios de comunicación y toda la sociedad, la cual se recrimina por no haber actuado hasta ahora con menos «timidez» en sus reclamos a Argentina por la contaminación que han generado las añejas procesadoras ubicadas en las orillas del río Paraná.

Por otra parte, el diferendo era visto hasta hoy con gran expectativa, puesto que se veía la posibilidad de que Uruguay abandonara el Mercosur e iniciara un nuevo bloque económico con Paraguay y Bolivia. Es de destacar que el sentimiento general en Asunción, y extraoficialmente en sus cuadros gubernamentales, es que el Mercosur no sirve a los intereses paraguayos, razón por la que debería dejarse de lado para por otra vía poder hacer frente a las potencias de Argentina y Brasil, que desde hace un tiempo incrementan los requisitos para los productos paraguayos. *

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