Sanguinetti abogó por la ampliación del canal de Panamá y fue criticado
De forma incisiva, el ex mandatario panameño Guillermo Endara no tuvo pelos en la lengua al calificar de «celestinos» a favor de la modernización de la vía acuática, al español González y al uruguayo Sanguinetti.
Porque sin que en verdad nadie les preguntara, ambos hablaron hasta por los codos de la necesidad de ensanchar el estratégico punto de conexión entre los Océanos Pacífico y Atlántico.
Significativas manifestaciones, precisamente en el momento en que se encuentra más candente que nunca el debate sobre la conveniencia o no de expandir el Canal, y la opinión pública en el Istmo aguarda con ansiedad la presentación de la propuesta oficial.
González y Sanguinetti estuvieron en Panamá como invitados a la Conferencia de la Asociación de Empresarios (CADE) 2006 para hablar de la situación de los Partidos Políticos en el siglo XXI. Pero como dos antiguos iconos, opinaron de todos los asuntos.
Recordaron, eso sí, al pensamiento asiático de que la mayoría de los ex gobernantes terminan «metiendo la cuchareta en cualquier parte, dictan conferencias internacionales y se asemejan a los grandes jarrones chinos: nadie sabe donde colocarlos».
Los propios sondeos de opinión realizados por la consultora Dichter y Neira, por encomienda del diario La Prensa, revelan que el número de indecisos en torno a la perspectiva de ampliación de la vía interoceánica, aumentó al 24 por ciento. Sin embargo, el 56,2 por ciento apoya el proyecto y el 18,9 se manifestó en contra.
En las últimas semanas, figuras de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), expertos independientes y grupos sindicales se enfrascaron en un debate nacional sobre la eventual ampliación de la estratégica vía interoceánica.
La «Caja de Pandora» del tema se desató a partir de la publicación de un enjundioso documento escrito por cinco analistas, bajo la tutela del ex presidente de la República Jorge Illueca, que desestima ciertas consideraciones de la ACP.
Rodolfo Sabonge, director de Planificación Corporativa y Mercadeo de la ACP, dijo a la prensa que la construcción de un megapuerto propio, como propone el quinteto mencionado, «no sería la solución adecuada para ampliar la capacidad del Canal y atender la creciente demanda».
Empero, el ex mandatario Illueca, su hijo Enrique Illueca, los doctores en economía Fernando Manfredo y Julio Manduley, y el ingeniero George Richa, argumentaron que un megapuerto con presupuesto estatal garantizaría a largo plazo el desarrollo sostenible del Istmo.
Señalaron que el diseño de un tercer juego de esclusas, en esencia la idea proyectada, significaría una obra de similar magnitud a la original.
Actualmente, los barcos de mayor tamaño que pueden acceder al Canal son los portacontenedores de unas cuatro mil unidades, denominados Panamax. Pero en los últimos años surgieron en la flota internacional los llamados Post Panamax (seis mil a más de nueve mil contenedores).
Bajo esa justificación es que se plantea la iniciativa de modernizar el Canal, en virtud de que las naves Post Panamax se verían imposibilitadas de usar esta vía. Sin embargo, los autores del documento discrepan.
Estos expertos entienden que los Post Panamax constituyen apenas en el mundo una flota de cerca de 300 buques, que en su mayoría están destinados a transportar el comercio desde Asia hacia la costa oeste de Estados Unidos.
Por su parte, el Frente Nacional en Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso), opinó que la ACP debe presentar a la población panameña todos sus argumentos de forma transparente, antes de la convocatoria a referendo este año.
«Los costos reales, las implicaciones ecológicas, las repercusiones sociales, la afectación a nuestro patrimonio cultural y arqueológico son aún desconocidos por la población», apostilló Frenadeso, en nota conocida por Prensa Latina.
Qué grupos económicos serán los beneficiados de esta danza millonaria, se pregunta Frenadeso, que insta al gobierno y a la ACP a examinar de manera mesurada los aspectos planteados por los cinco analistas.
Frenadeso fue más allá al insinuar que a Panamá le tratan de imponer gastos multimillonarios del tercer juego de esclusas para facilitarle el paso a los portaviones y buques de guerra de Estados Unidos como parte de la estrategia de guerra imperialista en el mundo.
Viéndolo así, es claro que ni «celestinos» ni encuestas deberían marcar un hecho histórico, que en gran medida determinará el desarrollo ulterior de la tierra de Omar Torrijos. *
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