
El punto de inflexión se dio luego que el gobierno argentino se negó a aceptar una nueva propuesta uruguaya para avanzar en un documento conjunto que destrabe el conflicto por la instalación de dos papeleras en Fray Bentos, según revelaron calificadas fuentes de los dos paÃses.
Fuentes del gobierno explicaron que el nuevo documento en realidad era muy similar al acordado para la frustrada Cumbre de Anchorena. TenÃa como principal diferencia el que habilitaba la realización de la reunión presidencial aunque no se paralizarán las obras por 90 dÃas a cambio de que Uruguay entregue toda la información que Argentina solicite sobre las plantas de celulosa. El plazo venció en la noche del jueves pero se esperó una respuesta hasta el mediodÃa de ayer.
Cuando el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, recibió ayer un llamado oficial de la Casa Rosada rechazando la nueva propuesta y el gobierno entendió que se terminó esta instancia, aseveró una alta fuente del Ejecutivo uruguayo.
Desde Argentina se explicaba, según informó la agencia de noticias gubernamental, Telam, que la propuesta uruguaya “toleraba el corte de Gualeguaychú, a cambio de que Argentina acepte la postura de la empresa Botnia”, que esta semana anunció que detendrÃa las obras por 10 dÃas y no por 90 como reclama el gobierno argentino.
Este extremo fue desmentido rotundamente por una calificada fuente del gobierno uruguayo y el solo conocimiento de la versión incrementó el disgusto de la fuente, ante lo que calificó como manejo irresponsable de la información. Esa misma fuente dijo a LA REPUBLICA que en Buenos Aires una vez que se conoció la nueva postura de Uruguay se alimentó y fogoneó la versión, también inexacta de que Tabaré Vázquez se aprestaba a retirar el embajador Francisco Bustillo.
La presentación de recursos ante los organismos internacionales como nueva estrategia de búsqueda de una salida al conflicto binacional originado en la instalación de las plantas procesadoras de celulosa de Botnia y Ence, en Fray Bentos, fue resuelta en el mediodÃa de ayer por el presidente Tabaré Vázquez, quien consideró terminadas las negociaciones directas que se entablaron con el gobierno argentino.
La aplicación de la resolución comenzó a las 18 horas de la vÃspera cuando el canciller Reinaldo Gargano se reunió con el embajador argentino Hernán Patiño Mayer para entregarle la solicitud de convocatoria del Consejo del Mercosur. El pedido fue remitido al diplomático de la vecina orilla debido a que Argentina posee la presidencia pro témpore del bloque regional y es quien debe resolver al respecto.
La nota, según confiaron fuentes diplomáticas a LA REPUBLICA, es en términos muy duros y hace hincapié en la no aceptación, bajo ningún concepto, del corte de rutas y planteando el tema a dirimirse en ámbito jurisdiccional.
Gargano también se comunicó con el embajador Bustillo a quien le transmitió el contenido de la nota y lo instruyó para que mantuviera bajo perfil en todo este diferendo a los efectos de no echar más leña al fuego. El ministro le hizo ver al embajador que no se iba hacia una ruptura del relaciones, sino que por el contrario, se aspiraba a que se fortalecieran, manteniendo el mismo nivel de entendimiento en todos los otros órdenes que corresponden a dos paÃses vecinos y con una historia conjunta.
Al término del encuentro, y luego de haber enviado la misiva a Jorge Taina, canciller de Argentina, Patiño Mayer dijo a LA REPUBLICA que “el diálogo fue muy cordial” y subrayó que las relaciones diplomáticas entre los paÃses son “excelentes” salvo por el hecho puntual del diferendo ambiental, “en el cual no estarÃamos de no ser porque Botnia tomó una decisión imprevista y desconoció su propio comunicado del 26 de marzo donde aseveró estar dispuesta a parar las obras por 90 dÃas”. Y enfatizó: “La responsable de que no se haya producido la reunión entre los presidentes y de que hoy estemos en esta situación es Botnia”.
La misma atribución de culpas fue realizada por el canciller argentino a la agencia de noticias Telam; y por la organización ecologista Greenpeace, la cual además acusó a Botnia de “extorsionar” al gobierno uruguayo, o como lo nombró en su comunicado “un paÃs ávido de inversiones”.
Sin embargo, Gargano explicó que el final de las negociaciones directas responde a que Argentina debÃa enviar una respuesta acerca del nuevo acuerdo que se estaba redactando y no lo hizo dentro de los plazos establecidos.
Consultado acerca de cuándo podrÃa reunirse el Consejo, Patiño dijo que no se pueden establecer plazos porque no están previstos en la normativa del bloque.
Sin embargo, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores se detalló que normalmente el proceso implica unos pocos dÃas, pero que al ser Argentina la que debe convocar a los integrantes del organismo -que son los ministros de Exteriores y EconomÃa del bloque más Venezuela- y al ser Semana Santa considerada un feriado en la vecina orilla, se presume que la respuesta se dilatará unos dÃas. En ese sentido se indicó que como fecha posible de la realización de la convocatoria podrÃa marcarse el próximo 17 de abril.
Anoche la edición digital del diario argentino ClarÃn informó que “fuentes gubernamentales afirmaron que ‘no hay predisposición a realizar la convocatoria’ a raÃz del estado de las negociaciones y por entender que el conflicto es de carácter binacional y no regional”.
Al mismo tiempo que tenÃa lugar el encuentro entre los diplomáticos, los funcionarios de la cancillerÃa más allegados a Gargano preparaban el documento detallando los matices del conflicto y los perjuicios del corte de los puentes, que se remitirá en breve a la Corte Internacional de La Haya, con el fin de sentar “un antecedente” para el caso en que el gobierno decida entablar un juicio contra Argentina.
En igual sentido, las fuentes indicaron que por el momento no se piensa convocar al Tribunal Arbitral del Mercosur, acto para el cual Uruguay ya está habilitado por haber comunicado a Argentina, hace más de 15 dÃas, que querÃa una reunión bilateral para solucionar el diferendo, lo cual no tuvo lugar y cumple el paso previo marcado en el tratado de Olivos para la citación del organismo arbitral.
Legisladores argentinos y uruguayos firmaron ayer en el Congreso de la Nación una declaración para expresar su “esperanza” en que el conflicto generado por la instalación de dos plantas de celulosa se solucione.
La reunión se produjo en el marco de las deliberaciones del Parlamento Latinoamericano que en esta oportunidad deliberó en Buenos Aires, y contó con la presencia de siete legisladores uruguayos del oficialismo y la oposición.
El documento expresa la esperanza de los parlamentarios de que “el diálogo directo entre los gobiernos” argentino y uruguayo “resuelva positivamente” el conflicto por las pasteras que se están instalando frente a la ciudad entrerriana de Gualeguaychú.
El primer comunicado mencionaba la “preocupación” por el “cierre del diálogo” entre presidentes, y ofrecÃa el ámbito del Parlamento Latinoamericano como instancia mediadora en el conflicto.
“Sacame ese párrafo porque me complicás la interna”, le dijo sin demasiado disimulo el diputado por el Frente Amplio, y titular de la Comisión de Asuntos Internacionales de la cámara baja uruguaya, Enrique Pintado, delante de una decena de periodistas que estaba cubriendo la firma del comunicado. *
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