Las plantas de celulosa nublaron al Uruguay Productivo
Esta particular situación no fue provocada por una conjura de los medios de comunicación, sino que resultó ser así porque el Poder Ejecutivo prefirió la reserva previa, lo que le quitó expectativa a una reunión donde los participantes del evento tenían un oído en el discurso presidencial y el otro en el anuncio de que la empresa Botnia no suspendía las obras.
Vázquez presentó, según sus palabras, 97 iniciativas agrupadas en seis áreas: 1) reglas de juego de la economía, 2) estímulos a la producción de calidad, 3) áreas de infraestructura, 4) educación, 5) atención a problemas sociales, 6) Inserción internacional.
Previamente tuvo una etapa discursiva donde defendió lo realizado por el gobierno en materia de políticas producctivas y una única referencia, de forma lateral, al complejo tema militar generado en los días previos, en torno a tres militares que serán extraditados a Chile, por estar vinculados al secuestro del chileno Eugenio Berríos.
El tema de la estabilidad democrática, al que Vázquez le trató de quitar entidad, lo encaró con una referencia histórica muy fuerte, como fue el homenaje que le realizó a Baltasar Brum, quien un 31 de marzo de 1933 se quitó la vida para repudiar el golpe de Estado que se estaba concretando.
«Es de justicia homenajear a Baltasar Brum al cumplirse un nuevo aniversario de su muerte heroica. Por eso uruguayas y uruguayos, nunca más hermanos contra hermanos, para que nunca más esta parte triste de nuestra historia vuelva a repetirse», dijo el Presidente. Horas después se sabía que el coronel Waldemar Sarli, el capitán Eduardo Radaelli y el coronel Tomás Casella habían sido conducidos a una unidad militar, como paso previo a su extradición. Horas antes, en la Universidad de la República, habían sido velados los restos del escribano Fernando Miranda, quien fue secuestrado y asesinado durante la dictadura, cuyos restos fueron identificados el pasado 1º de marzo.
Durante su discurso, que centró en forma permanente sobre toda la problemática de la producción, el Presidente no dejó deslizar una sola crítica hacia la oposición, pareciendo querer abrir una etapa de distensión política, cosa que no había ocurrido en otras reuniones abiertas del Consejo de Ministros.
Sólo se limitó a señalar que la propuesta de «Uruguay productivo» es «una estrategia de desarrollo productivo» a modo de «alternativa concreta ante el colapso que la economía arrastra desde hace largo tiempo».
En cambio tuvo palabras, pero por elevación, para con Argentina y los piqueteros de Gualeguaychú. «Somos un país chico y con dignidad; no nos llevan a los pochazos», dijo luego de haber señalado que «las plantas de celulosa se van a construir» en nuestro territorio «y a orillas del río Uruguay».
El Presidente mostró, con la propuesta discursiva que realizó, que los problemas coyunturales, aunque nada despreciables como son las papeleras y la temática militar, no lo iban a distraer del objetivo de la reunión.
Eso lo logró a medidas porque, una vez más, el gobierno mostró que carece de impacto político y de definición de una decena de medidas de gobierno, que orienten a la sociedad uruguaya en lo que es la construcción de su presente con metas de futuro.
Quienes estuvieron en el Consejo de Ministros, quienes siguieron la reunión por radio y televisión, no se fueron para sus casas con dos o tres de esas iniciativas (el gasoil productivo quedó sin fecha precisa para que comience a regir) que provocan el comentario, el análisis o el debate.
Por algo los principales medios escritos titularon, ayer sábado, con el tema de las papeleras y no con las 97 iniciativas.
Compartí tu opinión con toda la comunidad