Desde el Senado: Recortan derechos a padres omisos en pensión alimenticia

El Senado aprobó refinanciaciones para los públicos

A las 16:04 el presidente Rodolfo Nin Novoa, aguarda quórum para iniciar la sesión; aparentemente estrena un traje de color verdoso, algo ¿intrascendente? Ingresa el senador Rubio: viste traje verde. Le sigue su par Breccia, saco, pantalón y corbata en tonos verdosos. Cuando la senadora Mónica Xavier entra a sala con un largo saco de verde casi fosforescente, la espera ya la también oficialista Margarita Percovich, que luce un chaleco verde bajo la chaqueta. Ingresa Baraibar con traje verdoso y corbata ídem. Alberto Cid: pantalón y corbata verdes. Korzeniak, Couriel y Ríos todos con corbatas en tonos verdes, la de éste último con vivos rosados. «Es el partido ecologista de las papeleras», dice un colega maledicente, a la inexplicable coincidencia cromática. Y es que, entre blancos y colorados, el único vestido de verde hasta los calcetines es Enrique Antía, (algo lógico tras la acusación del actual intendente De los Santos, de que el ex comuno se enriqueció cuidando con su empresa los espacios verdes de Maldonado).

Así las cosas, 16:14, el frenteamplista Carlos Baráibar abre la oratoria recordando que, en acuerdo con la coordinadora de bancadas, todos los proyectos de la anterior legislatura que no fueron considerados o solicitado su mantenimiento, serán archivados. Se piden excepciones para proyectos en poder de las comisiones de Hacienda y Relaciones Exteriores. Aprobado.

Imprevistamente -y ante atónitas caras en todo el hemiciclo- Jorge Larrañaga interrumpe para expresar su pesar al conocerse la muerte del ingeniero Carlos Cat. Recuerda la figura del extinto que en el plano político fuera candidato blanco a la Intendencia de Montevideo, presidente del directorio del partido, ministro de Trabajo, ministro de Vivienda, y director del BROU.

Carlos Baráibar le rinde de inmediato homenaje en nombre del oficialismo, pero no deja de introducir su habitual impronta autorreferencial. «Conocí a Carlos Cat hace 30 años, cuando jugábamos juntos al rugby en Trouville…». Julio Ma. Sanguinetti hace lo propio por los colorados, elogiando a «este hombre surgido de la industria».

16:23. Se cumple un minuto de silencio.

Nicolini: por los chicos

16:25 Leonardo Nicolini informa sobre la unanimidad de acuerdo en la Comisión de Constitución y Legislación para el proyecto para mejorar la protección a los beneficiarios de pensiones alimenticias. El senador del MPP afirma que estudios de la Universidad de la República y Unicef, para Asignaciones Familiares, revelan que el 58% de los menores hijos de parejas separadas no reciben remesas regulares de dinero. Otro estudio de la Universidad revela que la cifra trepa al 60%. Continúa explicando Nicolini la urgencia de resolver el tema, para lo que se recogieron proyectos de dos legislaciones anteriores. El tema gana la atención de todos, excepto de Rafael Michelini que, recién ingresado departe ora aquí ora allá. Tampoco le atiende el blanco Lapaz atento al tráfico de mensajes de su celular, que en sala, está fuera de reglamento.

Nicolini explica que los omisos al pago de pensiones alimenticias serán inscriptos en el Registro nacional de Actos personales, sección Interdicciones, con lo cual no podrán recibir créditos, abrir cuentas bancarias, operar tarjetas de crédito, ni ser proveedores o negociar con el Estado.

16:31. Mónica Xavier expresa su complacencia por la solución aunque apunta que «en la región hay extremos legales superiores a este marco legal». Recuerda que la bicameral femenina recibió el año pasado un informe universitario según el cual la omisión de las pensiones alimenticias alcanzaba al 60% de los beneficiarios, donde también se observaba que «a más educación más cumplimiento».

Francisco Gallinal anuncia la adhesión nacionalista, aunque advierte que «la norma tal vez no sea suficiente (…)».

Sin participación de los colorados, la norma es votada por unanimidad, y pasa al Poder Ejecutivo para su promulgación.

Ante la presencia de una treintena de personas, evidentemente arribadas en conjunto a las barras, Rafael Michelini piden tratar como grave y urgente e proyecto de consolidación de adeudos. El mismo permitirá la refinanciación hasta en 60 cuotas, de las deudas que mantengan los funcionarios públicos con distintas entidades, cuyas retenciones salariales literalmente agotan lo que cobran los trabajadores.

Expondrá con su categórica docencia José Korzeniak, quien recuerda que el proyecto ya estaba presente en la legislatura anterior, pero quedó sin votos en su último pasaje por la Cámara de Diputados. Hay algunos cambios menores, sugeridos por los blancos con Gallinal y Moreira como voces cantantes. Las dudas están en torno a la tasa de interés de la refinanciación (que se aprueba no podrá ser superar el 70% de la tasa para préstamos sociales del BROU), y a la inclusión del Banco de Seguros del Estado, que por razones que nadie asume había quedado fuera en el proyecto original. Mientras Korzeniak explica y se atienden las consideraciones, Nin Novoa se retira de la presidencia y ante ausencia de los suplentes Fernández Huidobro y Luis Alberto Heber, asume por primera vez un tacuaremboense la presidencia del Senado: Heber Da Rosa, con voz pausada y orden conducirá los últimos 14 minutos de una sesión a la que sólo le quedan 15. En esa fase los blancos. Otro tanto harán los colorados, aunque Sanguinetti en menos de un minuto recuerda que su bancada «vota con reservas ante el tope máximo de la tasa».

Hasta el momento silencioso, pero seguramente autoalentado por su propio título en LA REPUBLICA de la víspera («Â¡Apurar la marcha!», contratapa), Enrique Rubio fundamenta su voto aún con «dudas sobre la viabilidad», del plan.

Se desglosan los artículos 1, 3 y 8, lo que no impide que el bloque restante y éstos en particular, sean todos votados unánimemente. Las barras aplauden estruendosamente. Los legisladores se ponen de pie y levantan el brazo saludando al pueblo. El presidente Da Rosa demora en tocar el timbre para acallar la barra. Lo hace finalmente y recuerda a los asistentes que no pueden disentir ni tampoco asentir, aunque omite advertir como es habitual que desalojará la barra. Tampoco era necesario: el público se iba ya por una puerta, los legisladores por las otras.

Casi a solas, 17:40, Da Rosa, levanta la sesión. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje