Colón también levantó el piquete
De este modo, quedó liberado el paso al Uruguay, aunque no totalmente. Tanto en el puente general San Martín como en el General Artigas, los piqueteros-que hoy se reúnen con el jefe de gabinete Alberto Fernández (ver recuadro)- pretenden que se impida el pasaje de camiones con insumos hacia las plantas de celulosa.
Desde Argentina, el levantamiento de los cortes es visto como un paso trascendente para abrir una «negociación» efectiva con Uruguay. Empero, desde nuestro país, no se admitirían condicionamientos al libre tránsito a través de los puentes.
El piquete que ayer cumplió 34 días quedó sin efecto a partir de las 0 horas, luego de que las gestiones políticas y de los propios ambientalistas de Gualeguaychú hicieran entrar en razones a los asambleístas de Colón.
La resolución llegó luego de 2 horas de discusión y determinó «la suspensión del corte de ruta por tiempo indeterminado, a la espera del gesto que ahora le toca hacer al gobierno uruguayo», dijo a LA REPUBLICA la vocera de la asamblea de Colón, Adriana Viollaz.
La moción que ganó es similar a la que se impuso en Gualeguaychú pues además de «solicitar al gobierno Nacional que no permita el paso a cualquier tipo de transporte que lleve insumos para la construcción de las plantas de Botnia y ENCE, se decidió que una guardia de ambientalistas quedará al margen de la ruta», dijo Viollaz.
La ambientalista sostuvo que para arribar a la decisión «hubo un gesto de la mayoría de los participantes de la reunión que habilitó a que la Asamblea Permanente, es decir la gente que estuvo en el corte durante todos estos días, fuera la que adoptara la resolución».
Viollaz señaló que «la medida se adoptó por amplia mayoría y la gente se fue muy reconfortada por cómo se definió el tema. Fue muy democrático», remarcó la ambientalista.
Con ésta decisión, Viollaz dijo que «se terminaron las acusaciones de que Colón es un foco de inflexibilidad y demostramos que desde un primer momento buscamos una solución a la problemática» planteada por las papeleras de Fray Bentos.
La asamblea de Colón espera que lo antes posible los presidentes Tabaré Vázquez y Néstor Kirchner se reúnan para dirimir el tema. No obstante, entre las condiciones de los ambientalistas está la paralización de las obras para que se efectúe un estudio independiente sobre el eventual impacto ambiental que provocarán las plantas de celulosa.
Presiones
El gobierno provincial de Entre Ríos comenzó a presionar a los piqueteros para que depusieran su actitud desde tempranas horas de la tarde cuando envió a su ministro de gobierno, Sergio Uribarri, a negociar a la ruta.
En este sentido, el jerarca del gobierno de Entre Ríos dijo a diferentes medios argentinos: «Les manifesté que tanto el gobierno Nacional como el provincial han dado muestras de paciencia y que no hay razones para seguir manteniendo el corte, sobre todo después de lo de Gualeguaychú. Es un capricho que no tiene sentido».
Por su parte, el canciller argentino, Jorge Taiana, había manifestado antes de que se produjera la asamblea que definió el levantamiento del piquete que era «una lástima que los asambleístas no hayan escuchado la exhortación del presidente (Kirchner)».
Pero sin dudas las críticas más duras vinieron de parte del intendente de Colón, Hugo Marsó, quien calificó a los ambientalistas de ser «más papistas que el Papa» y sostuvo que la decisión de permanecer cortando la ruta fue «para ganar protagonismo» en el diferendo por las papeleras.
A todo esto, el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, también dio su opinión y dijo que la actitud de Colón era «bastante irracional, porque las plantas están frente a Gualeguaychú». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad