Vázquez y Kirchner piden "gesto" a las empresas y a los piqueteros
Ambos mandatarios alcanzaron este acuerdo en las primeras horas de ayer en Santiago de Chile tras reunirse en el Hotel Sheraton, previo a su participación en la ceremonia de traspaso de mando presidencial.
La reunión no estaba prevista pero se gestó de manera «casi espontánea», coincidieron en señalar varias fuentes consultadas. En la conversación, Kirchner describió a Vázquez una situación en Argentina «muy desfavorable a los piquetes».
Kirchner y Vázquez hicieron público el anuncio en una breve conferencia de prensa en uno de las salones del hotel.
Vázquez explicó que la idea es pedir «un gesto a los ciudadanos argentinos que están cortando los puentes que unen a los dos países, y a las empresas se les pide que detengan por un tiempo máximo de 90 días la construcción de las plantas».
Además, confirmó que se reunió con Kirchner el viernes de noche y que allí prácticamente se gestó el entendimiento. Ambos mandatarios habían estado esquivos al inicio de la visita a Chile. De todos modos, intercambiaron saludos formales y comentarios durante sus presentaciones ante los demás jefes de Estado. Altas fuentes oficiales del gobierno uruguayo confirmaron que la «exhortación» apunta tanto a las empresas como a los piqueteros para «facilitar» una negociación entre ambos gobiernos. La ingeniería de este acuerdo se gestó en negociaciones reservadas que mantienen desde hace meses el jefe de gabinete argentino, Alberto Fernández, y el secretario de la Presidencia de Uruguay, Gonzalo Fernández (ver nota aparte).
Los gobiernos emitieron respectivos comunicados oficiales refiriéndose al acuerdo alcanzado.
«Ambos mandatarios concordaron en la necesidad de elaborar a la mayor brevedad un Plan de Trabajo que permita restablecer la libre circulación en los puentes fronterizos y resolver los temas planteados en relación a la instalación de dos plantas de celulosa en la zona del Río Uruguay», fue la comunicación de la Cancillería uruguaya.
Bajo el título de «acuerdo entre Argentina y Uruguay», la presidencia argentina comunicó que se resolvió que «solicitarán a las empresas papeleras que suspendan la construcción de plantas en Fray Bentos, y pedirán a los ambientalistas que liberen las rutas de los puentes internacionales por 90 días».
«No es paralización»
«No acordamos ninguna paralización. Lo que acordamos fue solicitarle un gesto a quienes están cortando el paso de los puentes y a las empresas que están construyendo, para que se levante el corte y que las empresas transitoriamente –porque después van a seguir– detengan la construcción», aclaró Vázquez a la agencia AFP tras la ceremonia de investidura de Bachelet.
«Las papeleras se van a instalar en Uruguay, pero esto es simplemente para que los gobiernos podamos avanzar» en la negociación, aclaró el Presidente uruguayo.
El pedido involucra a la empresa finlandesa Botnia y la española Ence, que construyen dos plantas de celulosa en la ciudad uruguaya de Fray Bentos, sobre el fronterizo río Uruguay, y a los militantes ecologistas que bloquean los puentes que unen a Gualeguaychú (Argentina) con Fray Bentos, y a Colón (Argentina) con Paysandú.
«Este gesto que pedimos en forma conjunta es fundamental para encontrar el camino de la solución que el pueblo uruguayo y el pueblo argentino desean para consolidar sus lazos», señaló de su lado el presidente Kirchner, que agregó que ambos trabajan «para la solidaridad permanente de los pueblos».
A continuación, Kirchner detalló:
«Tuvimos una buena reunión anoche (viernes) también, algunos dijeron que no nos íbamos a reunir anoche y nos juntamos. La reunión fue muy buena y creo que este gesto que pedimos en forma conjunta es fundamental para encontrar el camino de la solución entre el pueblo uruguayo y argentino. Pedimos el gesto, somos optimistas y trabajamos para la solidaridad permanente entre los dos pueblos», afirmó.
Durante esos 90 días en que las obras estarían paralizadas, ambos presidentes se reunirán dos veces, una en Colonia (Uruguay) y otra en la ciudad argentina de Mar del Plata, para tratar de llegar a una solución al conflicto causado por la construcción de estas dos plantas de celulosa, según Tabaré Vázquez.
La fecha de estos encuentros no está aún fijada, añadió el jefe de gabinete de Kirchner, Alberto Fernández.
La construcción de estas dos plantas de celulosa junto al río Uruguay desató hace más de dos meses las protestas de militantes ecologistas argentinos que cortaron las carreteras desde su país a Uruguay, ya que alegan que estas fábricas contaminarán el río y la región. El gobierno uruguayo ha insistido en que ejercerá rigurosos controles sobre las empresas y que en caso de comprobarse alguna irregularidad las cerrará.
Ambos gobiernos acordaron además «trabajar en forma conjunta» y en la conformación de una «comisión mixta», según dijo el encargado de prensa de la legación argentina en Santiago, Mario Ferreira.
Esa comisión medirá el impacto ecológico de la construcción de las dos papeleras en Fray Bentos, indicó Ferreira.
Ence y Botnia
La empresa española Ence aguardará a «saber cuál es la letra chica» del acuerdo alcanzado entre el presidente Vázquez y Kirchner. Fuentes de Ence mencionaron ayer a LA REPUBLICA que, por el momento, no pueden determinar si lo acordado entre los primeros mandatarios «es satisfactorio o no».
«Para Ence será muy importante saber qué es lo que se buscaría alcanzar con la paralización por 90 días del proceso de construcción. Importa conocer qué sucedería el día 91″. Al tiempo que se destacó que «hasta que no exista una comunicación oficial por parte del gobierno uruguayo, no emitirá una opinión sobre el tema».
Cabe recordar que esta semana el vicepresidente de Ence, Juan Ignacio Villena, estimó que podría evaluarse paralizar las obras si con ello se contribuía a solucionar el conflicto. Pero siempre y cuando eso no afectara los intereses de la empresa.
«Hay que estudiar cómo se compatibilizarían los postulados de Villena con un pedido de estas características», remarcó la fuente.
Por el lado de Botnia se afirmó que no fue planteada aún esta posibilidad de paralización de las obras y que no se está considerando el tema.
Hasta el momento, Uruguay había decidido presentar una demanda contra Argentina ante el Tribunal de Controversias del Mercosur por el bloqueo de los puentes en pasos fronterizos, mientras que el gobierno argentino recibió el respaldo legislativo para llevar el caso ante la Corte Internacional de La Haya. También había decidido requerir los buenos oficios de la OEA para que interceda ante Argentina y ponga fin al bloqueo.
Piqueteros, cautos
En tanto, los argentinos que bloquean los puentes fronterizos reaccionaron con cautela al mensaje de los dos presidentes. «Promesas no; nos han mentido durante dos años desde Uruguay. Al segundo que se paralicen efectivamente las obras, levantamos el corte», dijo a la prensa Juan Veronesi, representante de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú. Los manifestantes señalaron que la respuesta al acuerdo Kirchner-Vázquez será adoptada en una asamblea de vecinos que se celebrará mañana lunes. El puente internacional que une Gualeguaychú y Fray Bentos (Uruguay) está bloqueado desde el 3 de febrero y el de Colón (Argentina) y Paysandú desde el 16 de ese mes. El ambientalista de Colón, Carlos Serrati, advirtió que «sigue inclaudicable» la voluntad de los vecinos de esa ciudad de oponerse a la construcción de las obras. Por su parte Javier Villanueva, secretario d
e Cultura de la alcaldía de Gualeguaychú, confió en que durante las asambleas de vecinos que se realizarán a lo largo de todo el fin de semana «va a primar el tema del pedido» de los mandatarios. Por su parte, Greenpeace celebró ayer el acuerdo alcanzado por los presidentes de Argentina y Uruguay, pero reclamó a los gobiernos la adopción de una estrategia regional para la industria del papel y de los más altos estándares ambientales globales. *
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