Ocupaciones: dos obras vuelven a la normalidad

Mientras que los trabajadores de las dos obras que estaban ocupadas desde el pasado jueves en barrios privados de Carrasco y La Tahona levantaron -ayer- la medida, los operarios de la metalúrgica Becam y de la textil Dancotex mantienen la medida y sin una clara y cercana solución, ya que las negociaciones celebradas en la pasada jornada no presentaron avance alguno.

Ayer a la tarde, tras la realización de una reunión tripartita (trabajadores, empresarios y gobierno) en el Ministerio de Trabajo, se alcanzó una solución para las dos obras ocupadas responsabilidad de la empresa Semirel SA. La firma se comprometió a revisar ‘caso a caso’ -en un plazo menor a 20 días- los haberes y los aportes que realiza al BPS. En señal de «buena voluntad», los obreros «levantaron» sus medidas, según confirmó a LA REPUBLICA el dirigente del Sunca Luis Romero.

 

Negociaciones en Becam

En la tarde de ayer se reunieron en el MTSS los propietarios con los trabajadores ocupantes de la empresa Becam. Estos últimos plantearon una propuesta que será analizada por la patronal, y hoy cuando vuelvan a sentarse a negociar presentarán una contrapropuesta que tal vez sea la definitiva, dijo a LA REPUBLICA Pablo Vázquez, uno de los delegados del sindicato.

«El planteo nuestro es para todas las actividades de la empresa, no sólo para el contrato de un año y medio que hay con Trinidad y Tobago de producción de tanques de gas de 45 kilos, por lo que se deben recontratar unos 20 trabajadores y no 9 como quiere la empresa», aclaró Vázquez.

En otro orden, un grupo de 30 trabajadores no sindicalizados manifestó -frente a la Residencia de Suárez-, durante la mañana de ayer, su contrariedad ante la ocupación.

 

Dancotex, a «fojas cero»

Una reunión -celebrada en el MTSS- entre una representación patronal y una de los obreros de la textil Dancotex, no arrojó resultados, aunque mañana -cuando vuelvan a negociar- podría encontrarse una salida, «ya que existen varias fórmulas para eso», aseguró a LA REPUBLICA uno de los delegados sindicales, Miguel Olivera. Dicha instancia sirvió para que las partes dejaran ‘más en claro’ sus posiciones acerca de la unificación con la de Colonia o cierre de la planta capitalina de la fábrica, propiedad del empresario Daniel Soloducho. Los trabajadores agotarán todas las posibilidades para evitar lo que consideran el «lock out» de la empresa, ya que el argumento del empresario de que si no unifica su inversión no puede seguir «no es válido», porque con el traslado «los que vamos a perder más somos nosotros que duplicaremos nuestros costos, porque no podemos mantener dos casas; una acá y otra allá». *

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