Oposición se descolgó con abanico de críticas al mensaje presidencial: MREE y MI en la mira
En su primer balance anual, el presidente Tabaré Vázquez afirmó que «los nefastos augures fueron desmentidos por la realidad; prometimos cambios y estamos haciendo cambios».
En consulta efectuada por LA REPUBLICA, mientras desde el Partido Colorado el asesor presidencial, Carlos Ramela, fustigó duramente al mandatario al punto de calificarlo de «mentiroso», el líder de Correntada Wilsonista, Francisco Gallinal, y el conductor del Partido Independiente, Pablo Mieres, coincidieron en evaluar que la «la política exterior y la inseguridad» son los puntos más débiles del gobierno, y valoraron positivamente la postura asumida sobre los Derechos Humanos.
Mieres también discrepó con la política del Ministerio de Desarrollo Social, y consideró positivo lo atinente a los ahorros logrados en el Estado.
Gallinal, por su parte, estimó que el gobierno ya no tiene más la excusa de referirse a la «herencia maldita», y que ahora debe implementar las reformas estructurales.
El senador Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista) dijo tener «la convicción de que la invocación y la excusa de la herencia, y en particular de la herencia maldita, puede tener su validez pero hasta este 1º de marzo».
«Este nuevo 1º de marzo indica ya el comienzo de los plazos para que el gobierno actúe y no tenga excusas en la herencia que recibe del gobierno anterior para explicar o fundamentar su inacción o las dificultades que en distintos sectores atraviesa el país», agregó.
El legislador comparte que las naciones no se construyen ni a los gritos ni a los empujones, y cree que eso forma parte de la mejor historia del Partido Nacional. «Me da la impresión de que muchos de los miembros del gobierno, y no me refiero al Presidente, eso lo aprendieron este año porque antes no lo sabían. Antes era precisamente el grito, el empujón, la protesta permanente, la falta de solidaridad, el no entender las crisis de las regiones y de los países, lo que nos impidieron tener apoyo como los que nosotros hemos dado en dificultades como las que estamos atravesando», dijo.
Desde su punto de vista «hay dos grandes materias pendientes de parte del gobierno: primero, el cambio que el país necesita, hay tiempo para hacerlo, el gobierno dispone de crédito de parte de la población y de plazo para poder enfocarlo, y espero que este sea el gran año de las transformaciones, con una gran producción legislativa».
«La segunda gran materia pendiente es que tenemos un gobierno sin contralor, excepto el parlamentario», expresó Gallinal.
Por tanto, «tenemos un gobierno que ejerce el monopolio del poder en todos sus ámbitos y eso lo paga caro el país y lo va a pagar caro el gobierno también durante los próximos cuatro años. Permanentemente se lo vamos a estar señalando como lo señalé recientemente en la crisis de Cofac en donde el gobierno pudo haberse respaldado en los demás sectores políticos como lo hizo el año pasado, no lo hizo, y hoy carga con la responsabilidad de los errores cometidos en esa materia».
Sobre Derechos Humanos «se hizo un aporte muy importante que el gobierno sabrá cómo reencauzarlo y darle la dimensión correspondiente, pero se hizo un cambio importante, y ahora están faltando los cambios estructurales que refieren al sistema tributario, a la administración de la economía, a los sectores productivos, porque en ese sentido se comprometieron».
Gallinal cuestionó la política en materia de Relaciones Exteriores y de seguridad pública.
«Sigue en candidato»
El ex asesor presidencial de Jorge Batlle, Carlos Ramela, sostuvo que «lamentablemente el presidente Vázquez sigue en candidato presidencial, queriendo trasladar una serie de responsabilidades a los gobiernos anteriores y tratando de justificar determinados aspectos en lo que él llama supuestamente ‘herencias malditas'».
«A esta altura, más que decir que Vázquez heredó cuestiones malditas habría que preguntarse si lo maldito no son la mentira, el doble discurso, y toda esa serie de frustración y bloqueo que el Encuentro Progresista le generó al país durante tantos años», añadió.
Para Ramela, «el propio Vázquez, que durante años nos habló de una supuesta verdad y nos dijo cosas tan claras como que había que estar en contra de los Tratados con Estados Unidos, con Finlandia, en contra de las plantas de celulosa, en contra de buscar formas para agravar la responsabilidad de los menores y evitar la inseguridad que vive el país, ahora parece que es amigo de todas esas soluciones y las plantea como una cuestión necesaria y positiva para el país».
A su vez, «el propio Vázquez, como otros dirigentes políticos del país que durante años criticaron el gobierno del doctor Batlle porque decían que había que apostar todo al Mercosur y que había que buscar la hermandad con la Argentina y Brasil, ahora parecen desayunarse con que la afinidad ideológica no es suficiente, como dijo el presidente Vázquez en un comentario de que el Mercosur no existe».
«Acá el problema son las contradicciones, el doble discurso y las mentiras del doctor Vázquez y su fuerza política. Eso es lo que le está complicando, porque cuando uno engaña, no dice la verdad, pierde legitimidad y autoridad, y ¿qué autoridad tiene el presidente Vázquez para plantarse firme frente al tema de las papeleras y reclamarle al gobierno de Kirchner que actúe conforme al derecho internacional si en su momento, Vázquez y su gente, aplaudieron y apoyaron las intromisiones diarias y permanentes que el gobierno de Kirchner tuvo en asuntos internos del Uruguay?», reflexionó. *
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