Escrito por: RICARDO ALMADA

Con mucha cautela la PolicÃa y la Justicia de Maldonado trabajan en torno al caso del delincuente que dice haber asesinado en los primeros dÃas del mes de febrero del año 2002, a un empresario argentino que pocos dÃas después debÃa declarar en Buenos Aires por el caso del atentado contra la sede de la mutual judÃa, AMIA. VÃctor Fernández fue detenido en el barrio Maldonado Nuevo hace alrededor de un mes, luego de cometer una rapiña. Lo que llamó la atención de los policÃas actuantes fue que al momento de la detención el hombre rogaba insistentemente por su vida.
A partir de allà y en dependencias policiales de la seccional 1ª, VÃctor Fernández se apartó del tema de la rapiña por la que habÃa sido detenido, y comenzó a afirmar que él era el autor del asesinato del empresario argentino ocurrido en el verano de 2002. El delincuente narró que en ese entonces estaba recluido en la cárcel departamental de Las Rosas, pero que fue contratado por U$S 100.000 para asesinar a Saccar. El 2 de febrero en las primeras horas de la mañana, habrÃa “salido” sin autorización para perpetrar el homicidio y luego volvió a su lugar de reclusión.
VÃctor Fernández se encuentra detenido en la propia Jefatura de PolicÃa de Maldonado, vigilado a sol y a sombra por efectivos del grupo GEO, en tanto se lleva adelante la intrincada investigación, ya que si el hombre dice la verdad, obviamente que contó con la complicidad incluso de efectivos policiales para salir de la cárcel en forma ilegal. Pero muchas puntas siguen sin cerrar, y por momentos la versión de Fernández se torna inconsistente y lo colocan en el lugar de un auténtico fabulador. “Se está haciendo la cabeza”, señaló ayer un alto funcionario policial, aunque ningún extremo por el momento es descartado.
Salomón Edmundo Saccar (49) era un empresario textil residente en el barrio porteño de Once, y padre de cuatro hijos. En Punta del Este habÃa adquirido el apartamento 104 de la torre “Recalada”, ubicada en la calle 24 casi 23, frente a la plaza Artigas. El sábado 2 de febrero del año 2002, su cuerpo con un balazo en el tórax fue encontrado alrededor de la hora 14.00 en la puerta del garaje del edificio. Lo habÃan ultimado con un revólver calibre 38, presumiblemente con intenciones de robo.
Saccar, pocos dÃas después, el 6 de febrero, debÃa declarar en Argentina como uno de los tantos testigos del atentado contra la AMIA, aunque ya habÃa cumplido una instancia similar que no tuvo mayor relevancia. Era vecino de la zona de Once el 18 de julio de 1994 cuando ocurrió la explosión que dejó en ruinas la sede de la mutual judÃa y arrojó el saldo de 85 personas muertas.
En primera instancia la PolicÃa de Maldonado presumió que el móvil habÃa sido el robo en virtud de que el hombre recién habÃa efectuado una operación en un banco de la parada 11 de la avenida Roosevelt, de donde habrÃa retirado la suma de U$S 5.000.
Apenas iniciadas las investigaciones, la PolicÃa detuvo a una pareja que habrÃa sido registrada en el video de una de las cámaras de seguridad de la entidad bancaria donde efectuó la operación el hombre ultimado. Pero poco después la pareja fue liberada al no encontrarse en ella ningún tipo de vinculación, por más que en el video apareciera muy cerca del empresario argentino cuando realizaba la operación.
Asimismo, persistieron las dudas respecto a si Saccar fue abordado por alguien al salir del banco y fue llevado bajo amenazas hacia Punta del Este, o si su verdugo lo esperaba en la puerta de la torre “Recalada”, y apenas entró al garaje y bajó de su coche lo ultimó de un certero balazo en el pecho. *
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