Vázquez insiste con presentar reclamo ante la ONU y OEA por cortes de rutas
En el marco del conflicto por la instalación de dos plantas de celulosa en Fray Bentos, ayer trascendió que el gobierno de Tabaré Vázquez iniciará en breve una demanda formal contra el gobierno argentino ante la OEA por los cortes de rutas que impiden el libre tránsito de personas y mercaderías entre ambos países.
Según informó Telemundo 12, citando a fuentes oficiales, la carta que demanda la actitud del gobierno argentino será entregada por el propio canciller de la República, Reinaldo Gargano, al secretario general de la OEA, el chileno José Insulza.
Asimismo, la administración Vázquez prepara una denuncia ante la Organización de Naciones Unidas por el mismo tema.
Según Telemundo 12, el presidente Vázquez dijo durante la reunión de ayer con su gabinete ministerial que el conflicto por las papeleras con Argentina es un claro ejemplo de que «el Mercosur casi no existe», dado que el bloque regional no pudo activar mecanismos para solucionar el diferendo con el vecino país. Las mismas fuentes consultadas por el informativo central de Canal 12 afirmaron que el gobierno argentino solicitó a sus pares de Brasil y de Chile que se mantengan al margen del conflicto.
El ministro de Vivienda Mariano Arana, dijo ayer que Uruguay no está comprometido con empresas de celulosa, ni con defender fuentes de trabajo a costo de atentar contra el medio ambiente. En esas condiciones «no permitiremos el ingreso de inversiones, que sin duda necesitamos, por generar fuentes de trabajo, si estas comprometen la biodiversidad y la calidad de vida de nuestros habitantes». Ayer, por primera vez, las empresas de celulosa Botnia (Finlandia) y Ence (España) rompieron su silencio en Argentina y defendieron los proyectos de instalación en Uruguay, cuestionados por ambientalistas que cortan rutas y puentes por temor a la contaminación.
«Deseamos romper el silencio que nos habíamos impuesto en la convicción de estar haciendo las cosas bien, en un país que respeta la preservación del medio ambiente y busca el bienestar y desarrollo de sus habitantes», dijo Ence en una solicitada publicada ayer en los diarios porteños de mayor circulación.
El director de Comunicaciones de Ence, Claudio Vallejo, dijo a Radio América que «no hay referencia científica probada que pueda establecer cualquier vinculación de tipo cancerígena por una planta de celulosa».
Ence sostuvo que la planta que construye en la localidad uruguaya de Fray Bentos, en la orilla enfrentada con Gualeguaychú, tendrá «la mejor tecnología disponible», en función de «todas las normas aprobadas por la Unión Europea».
«No se generarán efectos significativos ni en el aire, ni en la tierra, ni en el agua en una fábrica en la que se adoptan las mejores tecnologías disponibles», dijo la empresa española.
Bruno Vaun, jefe del área eléctrica de la finlandesa Botnia, dijo a radio Mitre que su empresa construye «con la mejor tecnología para ofrecer garantías a argentinos y uruguayos».
«La idea es no sólo construir una planta sino también que esté actualizándose para asegurar que cumple con los requerimientos industriales y ambientales», dijo Vaun.
«No aceptamos imposiciones»
Para el gobierno uruguayo, la permanencia de los cortes de ruta implican un bloqueo al país.
Además, ratifica su postura abierta al diálogo pero al mismo tiempo, de no aceptar «ni presiones ni imposiciones».
«No aceptamos ningún tipo de imposición ni ningún tipo de presión, a partir de ahí sí, estamos como siempre dispuestos al diálogo, al intercambio, a la búsqueda de soluciones al ofrecer las garantías que nos permitan el control y el seguimiento de los emprendimientos que hay están en juego», dijo el ministro Víctor Rossi al término de la reunión del Consejo de Ministros.
Para el gobierno, las consecuencias de la situación planteada significan un daño económico sin precedentes para el país.
«Efectivamente hay un bloqueo que a esta altura es fácil comprender que trasciende la preocupación ambiental para transformarse en un daño económico muy importante para el Uruguay, pero no sólo daño por lo que son las cargas detenidas. Las situaciones que se generan en algunos casos son dramáticas por la incertidumbre de los pasajeros, los daños de las empresas de transporte, los daños de los trabajadores de las empresas de transporte. Esto está lastimando la confiabilidad de la circulación del tránsito por Uruguay de las cargas de otros países de América», apuntó el ministro.
Un rifle sanitario para Jorge Busti
En otro orden, los escritores y referentes de la cultura nacional uruguaya, Mario Benedetti y Mauricio Rosencof –este último además es el director de Cultura de la IMM– defendieron la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos y criticaron la actitud del gobierno de Kirchner en el conflicto por las papeleras.
Consultado por el canal de noticias argentino TN, Benedetti de quien LA REPUBLICA adelantó ayer su punto de vista – cuestionó que el presidente Néstor Kirchner no le conteste la carta que Tabaré Vázquez le envió con el objetivo de solucionar el diferendo por las papeleras y que además avale los piquetes en Entre Ríos.
«El presidente Vázquez le manda una carta al presidente Kirchner y éste ni siquiera se digna a contestarle. Sin embargo, recibe a Busti (gobernador de Entre Ríos) y a los que hacen los piquetes también.
Es más, se hacen actos en protesta por las plantas de celulosa y los ministros de Kirchner concurren a los mismos», dijo Benedetti.
El escritor uruguayo también criticó duramente al gobernador Jorge Busti, a quien acusó de haber «calentado» a los ciudadanos de Gualeguaychú.
Sobre el diferendo, Benedetti dio su opinión: «Lo mejor será que envíen el tema a la Corte de La Haya porque nosotros (Uruguay) no tenemos miedo al fallo de ese tribunal porque a Argentina no le molestan todas sus plantas de celulosa, que incluso tienen tecnología de hace más de 50 años, pero sí les molesta las que se quieren instalar en Uruguay». Busti declinó polemizar con Benedetti porque «sería desviar el eje» de la problemática que a su entender «debe ser técnica», aunque aseguró que su gobierno «jamás tuvo contacto con Botnia y Ence».
Por su parte, el escritor y director de Cultura de la IMM, Mauricio Rosencof, también la emprendió contra el gobernador Busti, de quien dijo «habría que aplicarle el rifle sanitario», porque fue el que inició el conflicto entre Uruguay y Argentina.
Consultado por radio Concierto FM, Rosencoff dijo que el tema de los cortes de ruta los tiene que solucionar el presidente Kirchner, «porque el que plantó la lechuga que se coma la ensalada», ironizó el escritor y jerarca de la comuna capitalina.
Concordia no hace piquetes
Por otro lado, la asamblea de ambientalistas de Concordia descartó nuevamente iniciar cortes de ruta y plegarse a las movilizaciones que desde hace días vienen implementando los habitantes de Gualeguaychú y de Colón.
Por tanto, el puente que une a Concordia y Salto sigue siendo el único paso fronterizo terrestre habilitado para cruzar libremente entre Uruguay y Argentina.
Los piquetes que desde hace casi 20 días vienen realizando los ambientalistas de Gualeguychú y desde hace 5 días los de Colón, no sólo perjudican la economía y el turismo uruguayo, sino que ya comenzó a irritar a los comerciantes argentinos de esas localidades, puesto que el público uruguayo que cruzaba a consumir productos en el vecino país, porque los precios son más accesibles gracias al tipo de cambio, ya no pueden hacerlo. *
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