El denominado "Fondo Raúl Sendic" ya recibió unos 400 pedidos de crédito y cuenta con un capital inicial de U$S 500 mil

El MPP abre un banco popular solventado por militantes que ocupan cargos rentados

El Fondo Raúl Sendic fue pensado por la cúpula del MPP meses antes de que el actual gobierno asumiera, allá por el pasado mes de marzo. Hubo un compromiso común de que todos aquellos dirigentes del MPP que fueran electos para desarrollar cargos rentados volcaran un porcentaje de sus remuneraciones para solventar el emprendimiento.

Transcurrido casi un año desde que la idea se materializó, el Fondo, que lleva el nombre del histórico dirigente tupamaro Raúl Sendic, tiene una bolsa inicial de 500.000 dólares que desde la semana que viene se irán distribuyendo en aquellos pedidos de préstamos que tienen como destino principal proyectos productivos. Los proyectos van desde quien necesita el dinero para comprar una máquina de cortar pasto hasta el que pretende construir un horno de barro para elaborar pan casero.

El Fondo funcionará en una casa donada al MPP y que en estos días está siendo refaccionada. El teléfono para recibir los pedidos es el 402 7131.

Neri Muti, integrante del Ejecutivo Nacional del MPP, es integrante de la comisión honoraria de dirigentes que vienen llevando adelante el proyecto que está a punto de inaugurarse.

 

–¿Cuáles son los pasos que la comisión de técnicos del MPP viene dando con relación a los pedidos de préstamos al Fondo Raúl Sendic?

–Primero se recibe vía telefónica el pedido, luego se evalúa y se incorpora a un determinado rubro productivo con el fin de ver las conexiones que pueda tener con otros proyectos similares. Después se estudia y resuelve si el pedido del préstamo y el proyecto están dentro de nuestras posibilidades, porque si bien para nosotros es mucho el dinero con el que contamos, sabemos que se puede terminar enseguida. Por eso, seguramente mucha gente va a quedar en lista de espera.

A partir del 15 de este mes de febrero comenzaremos a convocar a los solicitantes para una entrevista más a fondo sobre sus proyectos productivos. Finalmente, los compañeros que realizan esas entrevistas recomendarán o no a la dirección del Fondo ejecutar el préstamo.

 

–¿Cuáles son las garantías que se exigen para los solicitantes de los préstamos?

–La garantía es el barrio.

 

–¿Cómo el barrio?

–Y… hay almaceneros, bolicheros que nos contarán cómo es la persona que nos pide el préstamo. Nosotros tenemos una organización bastante grande y compañeros que conocen a la gente. No nos importa que sean frentistas, blancos o colorados. El único requisito es que sea buena gente.

 

–¿Y qué pasa si esa «buena persona» no puede luego cumplir con la devolución del dinero?

–Y, es señal de que no fue bien hecha la evaluación. Tendríamos que hacernos una autocrítica nosotros.

 

–¿Pero no habrá ningún tipo de ejecución a esa persona?

–Para nada. No es exigible lo que nosotros vayamos a hacer. Tenemos un documento que vamos a firmar que estará basado únicamente en la palabra y no tendrá valor legal.

La única sanción que vaya a tener esa persona es que el mismo barrio sabrá que él gestionó un préstamo y va a tener claro que de la devolución del dinero que él obtuvo dependerán otros proyectos.

Aspiramos a crear valores en la gente y a una forma distinta de hacer las cosas. El neoliberalismo ha jodido muchísimo a nuestra gente y se han perdido muchos valores.

 

–¿No es una visión algo romántica de una gestión empresarial que de poesía nada tiene?

–Creemos que sí pero el tiempo lo dirá.

 

–¿Hay máximos y mínimos de montos a solicitar?

–Son todos montos chicos. La mayoría de los pedidos que hemos tenido hasta ahora no superan los 700 dólares. Como pueden haber otros más ambiciosos pero que engloban a mucha gente, aunque si lo vemos individualmente, la media son U$S 700.

 

–¿Qué características tienen los proyectos presentados?

–Básicamente hacemos hincapié en tareas productivas y sobre todo en iniciativas colectivas. Incluso aquellas propuestas individuales intentamos colectivizarlas con otras personas del mismo barrio y que tienen un rubro similar.

Proyectos para conformar un almacén o un quiosco, esos no serán tenidos en cuenta>.

 

–¿Y si alguien quiere hacer una mejora en su casa pasará a lista de espera?

–No, ese no entra en el Fondo. En general daremos préstamos a quien quiera trabajar.

 

–Ahora cuentan con un patrimonio de medio millón de dólares. ¿Piensan incursionar en el futuro en proyectos más ambiciosos?

–Nosotros pretendemos con el Fondo Raúl Sendic la emulación. Tiramos una piola para ver si otros la agarran también ¿no?

El Fondo se alimenta con los aportes de todos los compañeros del MPP que están en cualquier parte de la institucionalidad y que reciben un sueldo.

 

–¿No hay inyecciones de dinero de otro ámbito?

–No. Si llegara a venir, lo diremos porque en ese sentido seremos muy transparentes. Ojalá que aparezca alguna institución que quiera aportar dinero a esta iniciativa. Lo recibiremos con mucho calor.

 

–Si yo pido 100 dólares, ¿cuánto tengo que devolver?

–Se van a fijar las cuotas del préstamo caso a caso porque los proyectos son todos distintos. Por ejemplo, una iniciativa que tiene que ver con una chacra tiene un tiempo de espera para la cosecha y otro que pide el préstamo para un horno de pan, al otro día ya está ganando. El cobro podría ser semanal, quincenal o mensual.

Nosotros aspiramos a que después de devolver el préstamo el solicitante nos dé una cuota más.

 

–¿Ese será el interés?

–Sí. Pero ojo que también será voluntariamente. Cuando se solicite el préstamo dejamos una pregunta al final que dice: «¿usted aportaría una cuota más a esta iniciativa del Fondo Raúl Sendic?». Desearíamos que la gente responda «sí». Pero bueno… *

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