Caso Borrat: según la Policía, digno de un capítulo de "Vicio en Miami"
El periodista Marcelo Borrat denunció que el pasado 18 de octubre de 2005 que tres encapuchados lo llevaron a una playa donde lo golpearon brutalmente, lo amenazaron y lo humillaron, pero los investigadores dijeron a LA REPUBLICA en ese momento que todo lo toman con pinzas porque parece digno de un capítulo de «Vicio en Miami».
El periodista radial pidió apoyo a APU, que emitió un comunicado en el que repudian el secuestro y lo calificaban como el atentado «más vil que se ha visto en años».
Borrat realizó la correspondiente denuncia ante la Policía que de inmediato se puso a investigar. Los arañazos que tenía en la cara perecían indicar que sí había existido algún tipo de agresión, aunque la historia «fue demasiado fantástica», de acuerdo con las fuentes de la investigación. Según la versión del periodista, caminaba tranquilamente por el cruce de las calles Cavia y Berro, cuando fue cercado por tres hombres enmascarados que lo amenazaron, lo encapucharon, y bajo amenazas con un arma de fuego con silenciador lo obligaron a subir a un auto Fiat Uno rojo con vidrios negros. Casi sin pronunciar palabras, los presuntos secuestradores lo llevaron a una playa en la zona de Carrasco mientras en el interior del automóvil lo golpeaban salvajemente. Según lo relatado por Borrat a LA REPUBLICA, antes de retirarse los matones le dijeron que le iban a hacer un «Ta-Te-Ti» en la cara y que tenía que destruir la grabación de la llamada telefónica donde su socio, el coconductor del programa «Juramento Hipocrático» lo obligaba a dejar de leer por cuarta vez consecutiva un comunicado sobre la situación de TV LIBRE. Empero, en el informativo central de Canal 10, Marcelo Borrat, desvinculó al que era su coconductor, Gustavo Martínez, y apuntó sus baterías directamente hacia la dirección de la radio AM LIBRE y al Multimedio Plural. Continuando con su relato, el periodista dijo que después de amenazarlo, los encapuchados lo obligaron a que entrara al agua y volvieron a increparlo por la grabación, «mirá que si no te matamos», asegura que dijeron los encapuchados.
Según Borrat, salió del agua maltrecho y radicó la denuncia correspondiente ante la Seccional 14ª de Carrasco, tomando intervención la 10ª de Pocitos.
Esa misma jornada, el director de LA REPUBLICA Federico Fasano, había dicho a AM LIBRE que no le merecía «el menor respeto profesional ni moral el señor Borrat, que ya había mentido en varias oportunidades cuando su contratante, el periodista Gustavo Martínez, lo despidió por despreciar a la audiencia del programa Juramento Hipocrático, pero, que si efectivamente había sufrido ese atentado, se solidarizaba con su dolor y sería el primero en prestar la máxima colaboración para descubrir a los culpables».
«Me llamó la atención que los secuestradores usaran silenciador y más aún que le dijeran que destruyera una grabación, cuando las grabaciones aunque se destruyan pueden subsistir en las copias», argumentó el director de AM LIBRE. «Lo cierto es que según Borrat los encapuchados confesaron ser mandaderos de AM LIBRE o de Fasano al exigirle que destruyera una grabación de una conversación telefónica entre él y el conductor de un programa de la 1410 del cual fue expulsado por su socio».
Todo esto -dijo Fasano- tiene con su carga mediática olor a complot donde el único perjudicado soy yo y el Multimedio Plural. «Pero como soy humano y puedo equivocarme sólo me resta confiar en los investigadores dependientes de la Jefatura de Policía para que desentrañen este caso y los culpables no queden sin castigo», expresó el director de AM LIBRE.
Lo real -explicó Fasano- que cometido el presunto atentado, este señor recorrió todos los medios de comunicación con su rostro vendado para denunciar que había sido censurado por el director de AM LIBRE cuando la realidad es que AM LIBRE es la única radio que registra el récord Guinness de permitir leer un comunicado contra sí misma durante 5 veces seguida sin interrumpir la transmisión, hasta que el contratante del espacio decidió despedir a su socio infiel y usurpador del programa.
Fasano complementó luego diciendo que «en el pasado cuando Borrat denunció haber sido amenazado por la mafia de los medicamentos le brindé todo el apoyo de los medios que dirijo y el mío personal en procura de descubrir a los mafiosos.»
Finalmente Fasano explicó que todo crimen tiene su móvil y que no entiende cuál es el móvil de este atentado a un señor, por poseer una cinta que ya la difundió, que nada importante ni interesante dice y que aunque se destruya puede volver a ser difundida. *
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