Diferendo: diputado socialista argentino plantea diálogo parlamentario bilateral
El senador socialista Rubén Giustiniani, con el apoyo de otras bancadas, incluso del kirchnerismo, reclamó «el establecimiento de una Comisión Parlamentaria argentino-uruguaya, con el objeto de institucionalizar un mecanismo de construcción de consenso con todas las partes interesadas en el caso de la instalación de las plantas de pasta celulósica en la ciudad de Fray Bentos, República Oriental del Uruguay, que garantice el derecho ciudadano a un medioambiente sano y a un desarrollo sustentable.»
Giustiniani, que es también el titular del Partido Socialista, fundamentó el pedido de su proyecto de resolución en que «uno de los aspectos centrales de los derechos de tercera generación es la defensa del medioambiente y los recursos naturales. La Constitución Nacional los consagra en su artículo 41, otorgándoles el más alto rango en el derecho nacional, garantizando el derecho a un medioambiente sano y equilibrado, incluyendo el deber de los habitantes y del Estado de preservarlo para las generaciones presentes y futuras, y la legitimación de todo individuo para hacer valer ese derecho».
Tras considerar como «legítima preocupación de los vecinos de Gualeguaychú y su derecho a un ambiente sano y equilibrado», subraya que «el conflicto planteado no debe dejar de enmarcarse en una perspectiva regional. El Mercosur fue entendido desde la óptica neoliberal exclusivamente en términos de un espacio de negocios e intercambio comercial de grandes grupos económicos, y no como una integración plena que abarcara no sólo lo económico sino también el ámbito social, cultural y medioambiental».
En este sentido, Giustiniani propone elaborar «un Código Ambiental para el Mercosur, que regule la explotación de los recursos naturales, lo que podría contribuir a la superación de nuestra histórica falta de madurez en el respeto por el medio ambiente y desarrollo sustentable».
Ahora bien, ante el conflicto planteado por la instalación de las plantas de pasta de papel en Fray Bentos, el senador argentino sostiene que «no puede interponerse como un escollo en este proceso de profundización y ampliación del Mercosur, que ha adquirido una interesante dinámica últimamente», y reclama la participación de organizaciones sociales para la búsqueda de una solución al diferendo.
«Lo que está en juego no es quién paga el costo político de la solución, sino la búsqueda de una alternativa que contemple los intereses de todas las partes, evitando dañar los profundos lazos tejidos a través de generaciones entre nuestros pueblos hermanos del Río de la Plata».
Recuerda como antecedente que en la década del 90, «la superación del último conflicto fronterizo con Chile –los Hielos Continentales– parecía imposible de solucionar. Sin embargo, gracias al consenso político de entonces logramos dar un paso histórico, poniendo en marcha la diplomacia parlamentaria en consulta permanente con los gobiernos y con vías abiertas de participación de organismos técnicos y representantes de la comunidad».
De la misma manera, destaca, » necesitamos dialogar con nuestros pares uruguayos, reconociendo la labor parlamentaria como factor del fortalecimiento de los vínculos bilaterales. La diplomacia parlamentaria puede erigirse así como un mecanismo válido de concertación que contribuya al restablecimiento del diálogo y la cooperación para que ambos países sigan transitando su presente y su futuro como hermanos».
Y además, subraya, «las organizaciones sociales de ambos países, como el PIT-CNT de Uruguay y la asamblea ambiental de Gualeguaychú deben tener participación en el proceso, al igual que las organizaciones no gubernamentales con trayectoria en la materia e instituciones académicas y especialistas ambientales».
Esas son las bases para promover «la creación de una Comisión Parlamentaria argentino-uruguaya, con el objeto de institucionalizar una instancia de diálogo y consenso con los distintos actores interesados en la materia, que nos permita superar el conflicto planteado». *
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