El capitán Eduardo Ferro, uno de los torturadores con más denuncias por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura uruguaya, fue obligado a renunciar a su cargo de gerente en el Hotel Las Dunas, donde se desempeñaba como “Operative Management”.
La presencia de Ferro, denunciada por el semanario fernandino “Nuevo Departamento” y por LA REPUBLICA, también fue recogida dÃas atrás por el diario ClarÃn de Buenos Aires, al punto que muchos huéspedes del hotel señalaron su malestar por la presencia del torturador y sospechado asesino.
El capitán de Ejército Ferro, estuvo directamente vinculado al denominado “Plan Cóndor” con el que se coordinó la represión civil por parte de los regÃmenes dictatoriales del cono sur en los años setenta, y participó de múltiples acciones en el exterior.
Entre sus “méritos” se anota el haber sido uno de los que dispuso del cuerpo de MarÃa Claudia, la nuera del poeta Juan Gelman, luego de su asesinato en la Base ValparaÃso en 1976, y fue quien secuestró en Porto Alegre a los uruguayos Lilián Celiberti y Universindo RodrÃguez en 1978.
Egresado de la Escuela de las Américas, se integró en 1975 a Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas (OCOA) y a su sede, el “300 Carlos”, donde cientos de uruguayos fueron torturados y decenas terminaron desaparecidos, entre ellos Oscar Tassino a quien el propio Ferro secuestró.
Ferro también estuvo vinculado a la “venta de seguridad” en empresas privadas y apareció como “operador” de importantes contrabandistas, antes de ocupar su nuevo rol gerencial en el hotel puntaesteño, al que llegaba en una flamante 4×4 Ford Ranger, matricula SAD 3871. *
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