Los intendentes confían en controles y apuestan a la generación de empleo
Hoy, domingo, los intendentes de Durazno, Carmelo Vidalín, Tacuarembó, Wilson Esquerra, y Flores, Armando Castaingdebat, viajan al estado de Santa Catarina, Brasil, para observar la planta de celulosa de Estora Enso, similar a la que se instalará en la region centro de nuestro país.
Estos inversores de capitales finlandeses, también emplazarán otra planta en el estado de Rio Grande Do Sul, a 200 kilómetros de la frontera con Uruguay.
El intendente nacionalista de Tacuarembó, Wilson EZquerra, sostuvo la forestación «nos cambió los esquemas en el norte», ya que Uruguay siempre fue un país ganadero, pero que en los últimos años invirtió mucho en la forestación.
Esquerra afirmó que si se preserva el medio ambiente, estas plantas son generadoras de fuentes de trabajo, y descomprimen la actividad de la Intendencia y mejora la calidad de vida de las personas.
El intendente de Flores, Armando Castaingdebat afirmó que está a favor del proceso que está sucediendo en Uruguay. Entiende que la instalación de las plantas de celulosa sera una inversión bisagra para el futuro del país. Su fundamento es que si llegan a instalarse, detrás vendrán miles de millones de inversions en nuestro país.
Aclaró que en los departamentos del centro, debemos prepararnos para el eventual emplazamiento de la planta de Stora Enso, capacitando al potencial personal, a fin de que no ocurra lo mismo que con Botnia y Ence, cuyas empresas deben salir a buscar personas capacitadas al exterior, porque la que hay en Uruguay no alcanza.
En Florida, el intendente Juan Giachetto sostiene que los emprendimientos de la celulosa sobre el río Uruguay, «ofrecen las garantías del caso». Advirtió que todo emprendimiento va a afectar el ambiente; «el problema es minimizarlo y no tener consecuencias a futuro.
Enfatizó que el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, «está peleando por algo que perdió tiempo atrás». Dijo que un país pequeño como Uruguay, estará dando un salto mayúsculo al poder tener estas plantas de celulosa funcionando.
Giachetto se preguntó: ¿Uruguay, qué va a hacer con su madera? Afirmó que las plantas de celulosa «son soluciones cuando no hay otros caminos». Sostuvo que los impactos al medio ambiente serán menores.
El jefe comunal de Lavalleja, Herman Vergara advirtió que desde que se acordó una ley para el fomento de una actividad productiva como la forestación, estaba implícita la generación de una cadena productive posterior, que lleva a varias etapas, entre ellas, la elaboración de la celulosa. «Desde el comienzo estaba en la tapa del libro», indicó.
Informó que la instalación de estas plantas proviene de gobiernos anteriores, y que el actual pretende dar garantía a la población sobre que no se afectará el medio ambiente.
Auguró un buen funcionamiento, una inversión como nunca antes tuvo el país, y una masiva generación de empleo.
El intendente de Rivera, Tabaré Viera al igual que el resto de los intendentes firmó una declaración de apoyo a la instalación de las plantas de celulosa en el país. La misma refiere a la seriedad y el respaldo técnico con que actuó el país en este tema.»
En su reciente visita a Fray Bentos, el jefe comunal riverense indicó que estas plantas son «una realidad que importa a todo el país», y que aparece como una «esperanza de los proyectos industriales que siguen fuerten en el departamento.» Viera rechazó los cortes de ruta, porque perjudican a la temporada de turismo.
La intendenta interina de Montevideo, Hyara Rodríguez se manifestó partidaria de las plantas de celulosa por varios motivos. «Primero, porque implica fuentes de trabajo para Uruguay. Segundo, confiamos en las garantías del Ministerio de Medio Ambiente y en controles pertinentes. Tercero: es indudable que hubo una política de forestación, con miles de hectáreas forestadas, y cuya madera debe ser procesada para ser exportada.
Desde el propio litoral, el intendente de Colonia, Walter Zimmer, enfatizó que un Estado que las prioriza estas plantas, es Finlandia: el país menos contamientante según valores internacionales, con 19 papeleras funcionando.
Dijo que el Estado uruguayo anunció que se hará un control estricto a estas plantas para que no haya pérdida.
Zimmer aclaró que la contaminación aérea es mínima, y que en Colonia están funcionando la papelera de Fanapel, y en Soriano de Pamer. Añadió que «a veces molestan, pero no contaminan».
El también nacionalista e intendente de Durazno, Carmelo Vidalín dijo experimentar dolor y pena, por ver que los árboles plantados al borde de la ruta, son cortados, llevados al Puerto de Montevideo sin ningún tipo de valor agregado, para ser exportados.
Manifestó que estas plantas serán una importante generadora de mano de obra. Precisó que en la localidad de La Teja-Durazno, existe un centro de operaciones de plantaciones de pino, que ya está generando empleo para su construcción.
Coincidió en que Finlandia, Suecia, Noruega y Estados Unidos, primeros en el cuidado del Medio Ambiente, tienen sus plantas de celulosa. «Yo quiero a estas plantas para generar riqueza», enfatizó Vidalín.
En Treinta y Tres, el jefe comunal Gerardo Amaral dio un sí a las plantas de celulosa, «porque hoy tenemos un gobierno en el cual confío». Tiene la convicción de que el gobierno uruguayo llevará adelante conjuntamente con Argentina un monitoreo cuidadoso de todo lo concerniente al ecosistema en cuestión. Agregó que la fuerte inversión de capital al país va a posibilitar que «tengamos la capacitación necesaria para llevar adelante a cabo ese monitoreo con lo mejor del conocimiento científico mundial.»
Incluso fue más allá: «Estoy seguro de que si se violan los estándares establecidos, Uruguay hará respetar los convenios y compromisos internacionales», dijo el intendente. El intendente de Artigas, Julio Silveira indicó que Uruguay debe procurar radicar en su territorio todas las inversiones que pueda, y que los emprendimientos de estas empresas de celulosa son de lo más importante que tendrá el país. «Hay que producir papel y nosotros tenemos que hacerlo con los controles necesarios. Tenemos que abrirnos a la vida como país independiente y soberano y eso no está en discusión», dijo el jefe comunal.
El intendente de Salto, Ramón Fonticiella recalcó que le merece el mayor de las confianzas, la resolución del Estado Uruguayo de permitir la instalación de estas industrias. «Estoy convencido de que si hubiese algún inconveniente, el Ejecutivo actuará de inmediato; como uruguayo respaldo totalmente la línea del gobierno nacional», dijo el jefe comunal salteño.
El intendente de Rocha, Artigas Barrios aseguró tener confianza en las medidas de control del gobierno uruguayo «que va a limitar al mínimo los efectos negativos que puedan surgir, ya que es celoso del ambiente. Generar riqueza, dar trabajo con contaminación no sirve; pero sí, si hay control y se asegura que no es afectado el ambiente de forma grave.» *
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