Forense constató dos heridas de bala en el cuerpo del capitán (r) Carmona
Ayer al mediodía, un efectivo policial con uniforme fue apostado en el exacto lugar donde Carmona resultó baleado. Tiene por misión la vigilancia del lugar y la custodia del ex capitán en su desplazamiento habitual entre el centro de reclusión de la calle Andes y una oficina particular que tiene a pocas cuadras, también sobre la misma calle.
Por orden del juez de turno, Carlos García, el ex capitán del Ejército Nacional, Walter Carmona, fue revisado por un médico forense, que constató las heridas de bala que recibió el lunes a media cuadra del centro de reclusión «Tacoma», donde está preso por un caso confuso.
Fue revisado el miércoles por médicos del Instituto Técnico Forense.
Una de las ojivas 7.65, un calibre similar a un arma 22 mm. pero con mucho mayor poder de impacto y penetración, le había perforado la parte delantera de un muslo sin afectar ninguna arteria. La otra se quedó en un glúteo, después de atravesar varios billetes y monedas.
La tercera de las municiones terminó incrustada en la puerta blanca, cerca de la mancha de sangre que dejó Carmona cuando cayó abatido por el dolor de las heridas.
Un presunto móvil económico sería causa del atentado, según presunciones de los investigadores de Homicidios.
Hasta ayer, ninguna pericia había ordenado la Dirección Nacional de Policía Técnica para comparar la ojiva incrustada en la puerta blanca con la ojiva que penetró el glúteo de Carmona, y con la herida que dejó la tercera munición en el muslo delantero del ex capitán militar.
Llamó la atención de los investigadores el tipo de arma utilizada y, en particular, la certeza de los disparos que, según dijo Carmona, fueron efectuados desde un auto que se desplazaba con relativa velocidad. No es además un armamento de fácil acceso, y menos aún, es barato.
«Tiene que haber sido gente que sabe», comentó a LA REPUBLICA una fuente policial, que agregó: «No cualquiera dispara con puntería desde un auto en movimiento y le pega tres balazos en la misma dirección». Ningún disparo afectó las arterias ni los órganos vitales de Carmona.
No se descarta que los balazos puedan haber sido una represalia por un negocio inmobiliario que Carmona concretó tiempo atrás, con muy escasa fortuna. Pero nadie ignora que está procesado como «coautor» en el «homicidio muy especialmente agravado» de Luis Ernesto González.
Los investigadores evaluaron los posibles móviles para un atentado que tiende a permanecer en las tinieblas de los casos sin resolver. Ni siquiera surgen testigos que corroboren el relato que realizó Carmona de los tiros que denunció haber recibido cuando volvía a su reclusión.
Se mencionó otra vez el caso del recluso que Carmona habría estafado y que lo había amenazado con castigarlo antes de diciembre si el ex oficial no devolvía el dinero que le habría birlado. Además se recordó un negocio que Carmona hizo con varios presos, que aún no cobraron. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad