Desde Argentina, el influyente diario La Nación instó a no obstruir el tránsito hacia Uruguay

Miles de turistas argentinos quedarían hoy atascados en cruce hacia Uruguay

El gobierno uruguayo, que procura bajar el tono al diferendo, espera incluso hoy una reacción de su par argentino y que no se obstruya el ingreso de turistas. Sin embargo, las cartas parecen estar echadas y ya comenzó a preparar su defensa para una posible larga batalla jurídica internacional. En Argentina, el gobierno habla de controversia y los cortes de ruta son promovidos desde los gobiernos provincial y local. Además del gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, el intendente de Gualeguaychú, José Irigoyen, confirmó al portal Observa que apoya los cortes de ruta y que, además, estará presente durante los mismos.

Pero en Argentina, la opinión pública aparece dividida. El influyente matutino bonaerense La Nación, en un editorial que tituló «los piquetes contra Uruguay», afirmó ayer que la interrupción del tránsito por parte de pobladores de Entre Ríos «representa un acto de intolerancia que perjudica a decenas de miles de turistas que nada tienen que ver con el conflicto» y, además, «compromete la responsabilidad del gobierno para garantizar la libre circulación en importantes pasos fronterizos» y «pone en riesgo la entrañable relación de hermandad que une a argentinos y uruguayos».

Empero, la gendarmería argentina se prepara para evitar choques entre manifestantes y los miles de turistas que intentarán cruzar a Uruguay.

Ayer trascendió que los vecinos del lugar parecen estar muy comprometidos con el rechazo a las papeleras, ya que incluso han comenzado a donar alimentos para que algunos manifestantes pasen la noche del 30 al 31 de diciembre en la ruta.

El gobierno uruguayo no tiene previsto, por ahora, pasar a la ofensiva. «Sólo resta esperar a que el gobierno de Néstor Kirchner, intervenga para solucionar la situación», dijo ayer a LA REPUBLICA una fuente de Cancillería. De todos modos, los cortes de ruta en los cruces internacionales de Río Negro y Paysandú parecen inevitables.

Las medidas, según se anunció, afectarán al Puente Libertador San Martín, en Gualeguaychú, durante todo el día. En el Puente General Artigas, en Colón, las manifestaciones comenzarán a las 8:00 horas. A la vez, se alerta sobre posibles cortes sorpresivos para el 31 y el 1º de enero.

Fuentes cercanas al canciller de la República, Reinaldo Gargano, destacaron que nuestro país está a la espera de decisiones argentinas. «Se exhortó a que Argentina tome medidas para que quienes desean circular lo hagan con libertad. Y que los manifestantes también puedan expresarse libremente, pero sin trancar el tránsito en una ruta de países hermanos».

Como es tradicional en estas fechas, cientos de turistas argentinos comienzan a prepararse para disfrutar de la temporada de verano en nuestro país.

La ofensiva argentina comenzó a hartar al gobierno uruguayo e incluso al propio Tabaré Vázquez quien habría manifestado su «decepción» con la actitud de su colega Néstor Kirchner. Pero el gobierno uruguayo no piensa abandonar el terreno diplomático. El lunes, la Cancillería uruguaya respondió al reclamo argentino de que Uruguay estaría presuntamente violentando el Estatuto del Río Uruguay al permitir la construcción de las plantas sobre las riveras de este río.

El martes, el presidente Vázquez, tras reunirse con el ex presidente Luis Alberto Lacalle, reiteró que las plantas de celulosa continuarán sus etapas de construcción, que su gobierno está comprometido con el cuidado del medio ambiente y que efectuará todos los controles necesarios a las plantas de las empresas Botnia y Ence, una vez que éstas se pongan en funcionamiento.

El mismo martes, desde la Cancillería argentina se emitió otro comunicado rectificando la decisión «firme» de solicitar que se detenga el proceso de construcción de las plantas, «hasta tanto, pueda determinarse, de manera objetiva y fehaciente, el impacto ambiental acumulado transfronterizo que tendrían las plantas».

El miércoles, el ministro de Turismo, Héctor Lescano, viajó a Buenos Aires para entrevistarse con el secretario de Turismo de la vecina orilla, Enrique Mayer. Durante este encuentro el jerarca uruguayo le planteó a su par argentino la «necesidad de separar el tema de la controversia por las plantas de celulosa, del turismo». Según Lescano, Mayer se mostró «sensible» ante el planteo, y se comprometió a trasladarle lo hablado en el encuentro al canciller argentino, Jorge Taiana.

Lescano anunció que propondrá realizar una campaña informativa para los turistas, dándoles detalles sobre los emprendimientos que se construyen.

Durante esa misma jornada sesionó el Grupo Técnico de Alto Nivel (GTAN) que analiza el eventual impacto de las plantas de celulosa sobre el río Uruguay. El grupo binacional no llegó a acuerdos.

La parte argentina, representada por el embajador para Asuntos Medioambientales Internacionales de la Cancillería de la vecina orilla, Raúl Estrada Oyuela, reclamó ampliación de la información técnica. Para el grupo argentino «falta información que no está disponible y que está en poder de las empresas». Ayer, no fue posible consultar a los empresarios de las papeleras sobre esta afirmación. En tanto, el grupo técnico de Uruguay defendió que toda la información aportada en este ámbito está en los documentos entregados. *

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