La columna de Sherlock
Lucas de Armas, ¿director nacional de Policía?
-Me lo aseguraron en el ambiente de los rematadores… Lucas de Armas, actualmente director de la Policía Técnica, será nombrado por el ministro del Interior, José Díaz, como nuevo director nacional de Policía.
-¿Está seguro? ¿En sustitución de Cono Cardozo?
-Esa es la versión que tienen los rematadores que ven cómo ese compañero de tareas, amigo de todos, deberá hacer un parate en su tarea para ocupar ese importante cargo al frente de toda la Policía.
-Una tarea con bemoles ¿Verdad?
-Con bemoles, fusas, semifusas y corcheas. Si de Armas asume el nuevo cargo no tendrá tiempo de seguir adelante con sus remates. Dicen que está preocupado por sus ingresos, porque en esa actividad le va muy bien.
-Pero, lo otro es ponerle el hombro al país… Ser director nacional de Policía es una tarea con connotaciones más que trascendentes en lo individual y colectivo. Desde ese cargo se puede realizar mucha obra positiva.
-Eso está claro, pero las cosas en este país en el plano de la seguridad no son nada fáciles. ¡Usted bien lo sabe!
-Por supuesto… Pero un llamado a cubrir un cargo de esa importancia exige desprendimiento y creo que de Armas lo tiene, por más que se vea perjudicada por el momento su actividad como rematador.
-¿Le parece a usted o le dijeron?
-Yo hablé con rematadores
-Ahhh.
Los blancos y el liderazgo de Jorge Larrañaga
Con motivo de acercarse fin de año Sherlock, como hace siempre por estas fechas, llamó a algunos de sus informantes, a fin de saludarlos y de paso ahogar algunas penas. Por eso llamó al vasco blanco, candidato obligado de estos eventos en donde, fundamentalmente, se apaga la sed.
-¡Feliz Navidad, don vasco! Lo veo contento… ¿Lo veo bien?
-Pues claro chaval dijo el hombre como no vamos a estarlo si volvemos a vivir…
-¿Qué quiere decir?
-Qué el otro vasco sanducero nos hizo volver la sangre al cuerpo…
-¿Lo dirá por el enfrentamiento con los legisladores del gobierno el otro día en el Senado cuando se trataba la aprobación del tratado de inversiones?
-Por supuesto…El es el único con redaños bien puestos para enfrentar al oficialismo cuando debe hacerlo. Los blancos nunca quisimos un partido manso, tecnocrático, de doctores «lavativas y flatulentos». Lo queremos combativo, de pie, como era el de los viejos caudillos nacionalistas que hicieron la Patria.
-Para usted, ¿eso demostró Larrañaga?
-Claro. No sólo demostró que es un jefe sino que se hizo dueño de toda la oposición y ello por añadidura.
-Esa es su visión.
-Se paró y enfrentó el solo a todo el gobierno y ello valió doble, porque no sólo le tapó la boca a los agoreros intelectualoides del serrucho que siempre gritan en la pulpería y no se animan a guapear en la comisaría.
-¿Lo dice por alguien en particular?
-Que se ponga lo sayo quien le corresponda, capaz que hay varios, respondió el eskaldun.
Solemnidad evidente y confesiones de ministro
-El Ministerio de Trasporte y Obras Públicas estaba solemne. Era que, por primera vez, recibía a todos los periodistas a fin de realizar un balance de lo actuado desde marzo hasta diciembre, en un in crecendo de actividades que indudablemente tuvo un hito en la inauguración del nuevo puente de la Barra de Santa Lucía.
-¿Qué quiere decir con toda esa descripción tan detallada de la situación?
-¡No, nada más que reflejar la solemnidad que le dio a esa reunión con los periodistas el ministro Víctor Rossi, sin duda, un hombre de acción que está trabajando en serio por la obra pública.
-¿Y?
-Eso más que a una descripción se parece más a un panegírico del ministro y de su actividad.
-¿Le parece? A lo que quiero llegar es a contarle lo que ocurrió al comienzo de la reunión cuando Rossi se hizo presente ante una cantidad poco frecuente de mujeres y hombres de prensa…
-¿Qué ocurrió?
-…y que tuvo también como protagonista al periodista de AM LIBRE Fabián Cardozo.
-¡Cuente!
-Cuando Rossi vio que Cardozo estaba se dirigió a el, preguntándole: ¿Esta noche tenemos despedida en el Club de Toby?
-No me diga…
-Y a paso seguido continuó diciendo que tanto Fabián como él eran integrantes de ese Club, la peña que se reúne los viernes en el Bar Las Flores, integrada ahora por gobernantes, periodistas, legisladores, dirigentes sindicales, etc. Y ahora también por embajadores, entre ellos Gerónimo Cardozo, representante uruguayo en Venezuela, que es fundador junto a Rossi del Club, y Carlos Pita que es embajador en México. Debo decir que también pasaron por las mesas Carlos Abin, embajador en Italia, etc., etc.
-¿Y ministros?
-Un montón… entre ellos el propio canciller Reinaldo Gargano.
-Mire usted.
¿Primera vez?: Una obra pública que inauguró la gente
-Está bueno el nuevo puente sobre el río Santa Lucía.
-Que se pudo terminar en tiempo récord, tal como lo había anunciado el titular de la cartera, Víctor Rossi…
-Eso estuvo bien…
-Por supuesto. Pero además ese puente tuvo otra particularidad, como casi ninguna obra pública en el país. Fue inaugurado por la gente, no por los gobernantes.
-¿Qué quiere decir?
-No se dio cuenta que el día que se hizo el acto en que se habilitó, quienes cortaron la cinta y dejaron la calzada abierta al tránsito no fueron ni el presidente de la República, Tabaré Vázquez, ni el ministro Rossi.
-¿No fueron ellos?
-No, por supuesto. Se prefirió que fueran los representantes de las llamadas fuerzas vivas, los vecinos de la zona. ¿No le parece bien?
-Claro… Porque la actitud de los políticos de inaugurar todo muchas veces es lamentable. Se dice que muchos de ellos han inaugurado hasta canillas en las esquinas.
-Lo de la Barra de Santa Lucía fue distinto… Me parece que hay otro criterio y se entiende que las obras son el esfuerzo mancomunado de muchos factores, entre ellos de los vecinos que desde siempre, por ejemplo, pagan peaje e hicieron posible la obra.
-Hay que estar atentos…
-¿A qué?
-Para ver si el criterio se mantiene.
-Claro.
Sigue el cementerio de chatarra frente al Palacio Legislativo
–Sería bueno saber quién es que mira para otro lado.
-¿Qué quiere decir?
-Me pregunto por qué nadie hace nada por esa chatarra que está frente al Palacio Legislativo, colocada allí por un grupo de deudores en el marco de su lucha y que actualmente sólo sirve para interferir el tránsito.
-Y… ¿Quién tiene que hacer algo?
-Que ese cementerio de tractores y máquinas en desuso que está frente a la puerta que da a General Flores siga allí es responsabilidad, sin duda, de la Intendencia de Montevideo. Se imagina qué pasaría si alguno de nosotros, protestando por algo, corta su calle.
-¿Qué?
-Mandarían a los inspectores de tránsito para ver y multar…
-Pero, en este caso a quién van a multar si nadie se debe hacer cargo de toda la chatarra que allí está expuesta.
-Entonces, hay que hablar con la organización que la colocó y solicitarle que la retire de inmediato, de lo contrario llamar a los guinches de Autoparque para que hagan el trabajo.
-La tiene con Autoparque.
-Y claro. ¿Para que está ese servicio de guinchado?
-No sabe que se inventó para sancionar a los automovilistas en falta, por haberse pasado unos minutos en
su estacionamiento o, como ha ocurrido con automovilistas frente al propio Legislativo, por tener unos centímetros de un paragolpe sobre una línea amarilla.
-Y bueno.
-Y bueno, para muchos la severidad y para otros la complacencia.
-Esa es una visión que se ajusta a la realidad de ese cementerio de chatarra.
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