Los desafíos del intendente Juan Giachetto

"Florida no tiene fuentes de trabajo"

El intendente basa su mandato en la austeridad y la trasparencia. Pretende potenciar el departamento en una región lechera, junto a Flores y Durazno. Pagará a los productores para la alimentación de los terneros, y recuperará el dinero a través de la venta del animal convertido en novillo.

Juan Giachetto nació en agosto de 1951 en la ciudad de Florida. En 1970 se recibió de maestro y ejerció hasta 1978. Desde ese año, hasta tres meses antes de las elecciones departamentales de mayo de 2005, trabajó como periodista en la «Nueva Radio» de Florida.

Consideró que esta actividad de comunicador radial tuvo su aporte para llegar al sillón municipal.

 

–¿El triunfo electoral de la izquierda en Florida tiene mucho de su personalismo con que desarrolló la campaña municipal?

–Le puedo decir que hasta la anterior elección en el año 2000, integraba las filas del Partido Socialista. Luego quedé independiente, porque tuve algunos problemas en el propio trabajo radial por integrar las listas partidarias. Tras las elecciones nacionales cuando la izquierda tomó el gobierno, decidí dejar la radio y lanzarme a la candidatura a la Intendencia. La profesión de periodista me potenció para ganar las municipales. Me convirtió en alguien conocido en todo el departamento; antes, lo que no solucionaban los gobiernos, lo hacíamos nosotros desde la radio. Las autoridades se preocupaban por las denuncias que salían al aire. Poco antes de decidirse mi candidatura, ni podía salir a la calle, porque todos me preguntaban si aceptaba el desafío. Fue una elección muy reñida; le ganamos a los blancos por 370 votos de diferencia.

 

–En el caso de Florida y Treinta y Tres, realmente hubo una victoria de la izquierda inesperada para la mayoría de la gente.

–Sí, dimos un batacazo. Votamos bien en el interior del departamento, y en la capital, obtuvimos menos votos que en la nacional con Tabaré Vázquez.

 

–Los floridenses experimentan una situación híbrida, de estar en la zona metropolitana, pero tener muchas características de departamento del Interior.

–Tenemos la dualidad de meternos en el área metropolitana, y hacia el norte del departamento somos zona centro. Estamos trabajando con los intendentes de Durazno y Flores, para dar una identidad a esta región, que pasa netamente por los aspectos productivos. El gran caudal a potenciar que tenemos es la cuenca lechera. El 30% de la leche que se procesa en el país proviene de Florida, y el 20% del ganado de la faena nacional sale de este departamento.

 

–¿Cómo fue desbancar al Partido Nacional en este bastión departamental?

–Lo que buscábamos fue romper la historia. Sólo tres veces pudo ganar el Partido Colorado. Muchos de los votos de esta fuerza política fueron para el Frente Amplio. Creo que la popularidad que logré a través de la radio, en parte incidió para que la izquierda gobierne Florida. El problema que existía antes era que el candidato no era conocido.

 

–Eso ayuda para llegar, pero ahora hay que responder.

–Iniciamos con mucha dificultad el período. Estábamos sin presupuestos, con rubros excedidos y una deuda de unos U$S 13 millones, principalmente con organismos públicos. Tuvimos que poner en práctica una medida que fue dura, que significó la eliminación de 86 funcionarios. Con esto reduje en un millón de pesos el gasto en salarios por estos trabajadores que ingresaron en período electoral. Sin embargo, de esta cantidad, retomamos a cuatro viudas, contemplando su situación. Igualmente estamos excedidos en el número de funcionarios. Estamos tratando de crear un sistema de calificación para la plantilla de personal.

 

–Uno de los temas polémicos fue la eliminación del salario a quien ponía en funcionamiento el reloj de la catedral.

–Le explico. Dentro de los recortes de guerra que tuvimos que hacer, que nos permitieron el pago de salarios y de acreedores, achicamos el número de horas extras a un tercio, se redujo el gasto en combustible en 20 mil litros, sin parar los trabajos de vialidad. Achicamos la erogación en llamadas telefónicas. A cada director le entregamos 20 tarjetas telefónicas de $ 200. También recortamos gastos en publicidad.

Ahora debemos encarar las deudas más grandes, con el Banco República y Comercial, UTE, OSE y Antel. A la UTE hacía 67 meses que no se le pagaba el alumbrado público. Pretendemos abordar esta deuda, sin multas ni recargos, y procuramos obtener una tarifa diferencial hacia las comunas.

 

–Mucho se dice de que las intendencias son fuente de trabajo para la población.

-Ese es el desafío que tenemos. Florida no tiene fuentes de trabajo. En una época, el frigorífico y la curtiembre llegaron a ocupar más de 2.000 puestos. Actualmente, entre ambos no alcanzan a 400 trabajadores. Se piensa que la Intendencia debe ser la solución para el empleo. Nosotros estamos sobregirados. Sin embargo, necesitamos obreros, ya que hay muchos administrativos, y con una dificultad de redistribución.

 

–Pero además de empleo, las comunas tienen que brindar servicios. ¿Florida cómo lo viene haciendo?

–Todos sabemos que nuestra tarea se basa en el alumbrado, higiene, buena pavimentación, y hasta salud. Teniendo en cuenta las dificultades económicas, lo importante es la habilidad para obtener convenios y apoyos extradepartamental.

 

–¿Las intendencias quedaron conformes con las partidas anuales que recibirán del Poder Ejecutivo?

-Sí, si se otorgan puntualmente. La gran mayoría de las comunas depende de esas partidas nacionales. Es importante que se nos garantizará por primera vez un piso de $ 3.400 millones. También que habrá que acompañarla con una mejora de gestión.

–¿Cuál será la estrategia que implementará esta Florida «progresista»?

–Primero buscamos austeridad y trasparencia. Luego nos abocaremos al apoyo de los movimientos sociales. Aspiramos pegar un despegue en lo productivo, apuntalando a la mediana y pequeña empresa.

Conjuntamente con el Ministerio de Ganadería se pretende apoyar a la producción derivada de los lácteos, lo mismo que impulsar la habilitación de algún matadero que permita soluciones al problema de los terneros. Generalmente los productores lácteos quieren sacarse de encima a los terneros machos, ya que les consume la leche que pretenden comercializar, y eso genera la realización de una faena, cuya carne fundamentalmente va a Montevideo.

Hay una intención de estos productores de «clarear» esta situación. La Intendencia tiene un plan concreto, de cubrir durante 90 días la alimentación de estos animales, a través del pago por el consumo de leche de estos terneros. El productor deberá devolver el dinero a la comuna, una vez que lo venda, ya hecho novillo. *

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