PIT-CNT reclamó anular la Ley de Caducidad y castigar a culpables
Luis Puig, integrante de la Comisión de Derechos Humanos del PIT-CNT fue el encargado de leer la oratoria, a quien se sumó la joven Valentina Chávez, hija del desaparecido dirigente comunista Ubagesner Chávez Sosa.
Puig comenzó el discurso homenajeando a «esos hombres y mujeres» que fueron «víctimas directas del terrorismo de Estado» resaltando que fueron «culpables de luchar por un mundo mejor».
«Es hora de rescatar la verdad, construir la memoria, recobrar la dignidad nacional y lograr la Justicia», expresó Puig entre aplausos y banderas de los más diversos sindicatos que no dejaban de ondear.
En tanto, recordó el nefasto papel que jugó la dictadura en nuestra sociedad, que por buscar fines espurios «se torturó hombres y mujeres hasta la muerte, se asesinó, se hizo desaparecer, se secuestró niños y se los utilizó como botín de guerra».
Puig reclamó la «derogación» del libro «Las Fuerzas Armadas al pueblo Oriental» que fuera «editado por la dictadura» y que sigue siendo «un documento oficial del Estado uruguayo», en donde se «denigra y calumnia a los patriotas» que «entregaron su vida y libertad enfrentando al terrorismo de Estado».
En la proclama también se recordó la «heroica huelga general» contra «los golpistas encabezados por Bordaberry y los mandos militares», en donde «miles de trabajadores ocuparon una y otra vez las fábricas y lugares de trabajo, rodeados de la solidaridad de nuestro pueblo».
En la proclama, también se hizo mención a las «torturas» que sufrieron los presos políticos y «no a los malos tratos como eufemísticamente lo denomina algún comandante de las Fuerzas Armadas», en alusión a declaraciones realizadas por Enrique Bonelli, luego rectificadas.
Puig rememoró el papel que le cupo a Tota Quinetros, ya que «el horror que hoy se comprueba viene siendo denunciado hace 30 años». En ese sentido «hoy empieza a resquebrajarse el silencio cómplice de los anteriores gobiernos».
«La impunidad sobre estos horrendos crímenes no es admisible, no hay razones políticas, jurídicas, ni éticas válidas para exceptuar a los asesinos e instigadores por las barbaries cometidas», dijo Puig y por tal motivo pidió que «el Estado tiene el deber de investigar y sancionar a los responsables de estos hechos que costaron la vida a cientos de compatriotas».
A su vez, reclamó que el sistema Judicial «en su conjunto debe entender que los delitos de lesa humanidad deben ser investigados, juzgados y castigados para garantizar el cumplimiento de las normativas internacionales que el país suscribió» y de esa forma «obtener la credibilidad que hoy no tiene».
Puig destacó la labor del actual gobierno en sus políticas de Derechos Humanos y criticó a «algunos ex presidentes» y al «locuaz ex asesor presidencial» de Jorge Batlle, Carlos Ramela, quienes han «salido a defender a capa y espada la impunidad».
Antes de darle paso a Valentina Chávez, Puig enfatizó que «la opción es clara, o se mantiene la Ley de Caducidad, que en su letra y espíritu consagra la impunidad de los asesinos o se cumple con los requerimientos de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, declarándola nula e inexistente, recobrando así para el país el valor ético de la Justicia».
Por su parte, la joven Valentina Chávez recordó en su oratoria el día que los militares secuestraron a su padre, un 28 de mayo de 1976, cuando la joven sólo tenía 3 años.
«No se puede dejar de repudiar lo ocurrido en el pasado reciente», así como tampoco «se puede dejar de señalar cuánta responsabilidad le corresponde al sistema político de este país», manifestó la joven. Recordó que «la impunidad se convirtió en moneda corriente» y «crecimos con los asesinos de nuestros familiares». En ese sentido, llamó a «la construcción de la Justicia entre todos».
Más adelante, expresó su deseo de que se sepa «toda la verdad del pasado, por estos cuerpos entrañables, por esos cuerpos hallados que tal vez pudieran ser nuestros familiares, aunque no existen certezas todavía» ya que hay «unos a la espera de las pruebas de ADN y otros esperando saber en donde están».
«Los hallazgos no pueden ser el cierre de nada, ni de dar vuelta ninguna página, hay muchas páginas por escribirse con toda la verdad, con el cómo, porqué, dónde están, quiénes son los responsables y escribirse con justicia», que el «pasado no sea guardado en palacios con laberintos de pasos perdidos», sentenció Chávez.
La joven culminó su oratoria indicando que «nada fue en vano, todo valió la pena» ya que se «podrán cortar las flores pero la primavera nunca se marchita, no a la impunidad de ayer, no a la impunidad de hoy».
Después del acto, Chávez dijo a radio El Espectador que conoce el nombre del responsable y se lo hizo saber a la Justicia. *
Te recomendamos
autoconvocado
Tulio Rodríguez, vocero de los camioneros, es negacionistas de los desaparecidos y militante de las armas
Se ha hecho famoso en los medios por poner la cara en nombre de los camioneros, aunque en el pasado también ha militado en causas como el negacionismo a los desaparecidos y ha esgrimido insultos contra figuras del gobierno.
Compartí tu opinión con toda la comunidad