Malestar por recorte de beneficios salariales
El Palacio Legislativo está a punto de tener un conflicto sindical entre los 400 funcionarios que responden a la Cámara de Diputados y la presidencia ejercida por la representante del MPP, Nora Castro.
En las postrimerías de dejar el cargo de presidenta, Castro presentó un proyecto de funcionamiento interno de la Cámara que restringe algunos beneficios salariales que perciben los funcionarios afectados a esa rama parlamentaria.
El recorte, al cual se oponen tajantemente los funcionarios, corresponde a una compensación que perciben aquellos que por motivos estrictamente funcionales, deben permanecer más de 8 horas en funciones.
Serían las «horas extras» si se llevan al ámbito privado, pero que en el caso de los funcionarios de la Cámara de Diputados, esas «horas extras» representan al mes en su salario unos 8 mil pesos más. Esa cifra se logra siempre que el trabajador exceda su horario base durante 15 días al mes, límite que tiene para beneficiarse con la compensación.
En el proyecto presentado se irían limitando los días en que el funcionario podrá realizar las «horas extras» legislatura tras legislatura. Desde el 1º de marzo próximo al 28 de febrero del 2007, «en ningún caso de autorizará el pago de más de catorce compensaciones diarias por mes» señala el proyecto. Conforme a lo señalado, las compensaciones se irán reduciendo hasta llegar al período del 15 de febrero de 2010 en adelante, a 10 compensaciones diarias por mes.
Actualmente, cuando el funcionario supera las 8 horas trabajadas recibe unos 400 pesos diarios por encima de su salario, así permanezca 15 minutos o 5 horas más de su horario original.
El salario de 8 horas base de un funcionario de la Cámara de Diputados oscila en los 30 mil pesos, sin contar la compensación en cuestión. Teniendo en cuenta ésta, el sueldo treparía hasta casi los 40 mil pesos.
Antecedente
Al presentarse ayer el proyecto se creó un clima enrarecido entre los casi 400 funcionarios de la Cámara de Diputados. La situación es tensa e hizo recordar cuando en 1988, año en que el herrerista Jaime Trobo ocupaba la presidencia de la Cámara de Representantes y presentó un proyecto que, a entender de los funcionarios, los discriminaba del resto de los trabajadores del Poder Legislativo. En aquella oportunidad hubo una medida de lucha que consistía, entre otras cosas, en no realizarle el servicio de cafetería a los 99 diputados. *
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