Cayó juez argentino prófugo
En las últimas horas, los efectivos de Interpol detuvieron en Parque del Plata al ex juez federal Alberto Nicosia Brioso, quien en la vecina orilla es investigado por su participación en gigantescas estafas contra la ex empresa estatal Ferrocarriles Argentinos.
De acuerdo a las informaciones recabadas por LA REPUBLICA, Nicosia Brioso se desempeñaba en el Juzgado Nacional en lo Civil Número 36, el cual se encuentra ubicado en la ciudad de Buenos Aires.
Desde esta sede, «acomodó» a su gusto una serie de expedientes que le permitieron enviar una vivienda a un remate judicial, por lo cual recibió una interesante suma de dinero.
Posteriormente, un abogado concurrió al remate y la adquirió por un precio relativamente bajo.
Poco después, esta maniobra fue puesta al descubierto por los investigadores policiales bonaerenses, resultando inmediatamente procesado el doctor en leyes.
En tanto, el magistrado «desapareció» de territorio argentino sin dejar el más mínimo rastro.
Allí, el juez Juan Esteban Cicciaro presentó un trámite solicitando el arresto preventivo de Nicosia Brioso por estafa procesal –tipificación no prevista en la legislación uruguaya– y cohecho (coima), delitos cuya pena máxima llegan a los 12 años de prisión, señalaron fuentes vinculadas a la investigación. Asimismo, a las 14:44 de ayer la edición digital del Diario Clarín informó que Nicosia era «buscado por orden de dos magistrados que investigan presuntas irregularidades en juicios contra la ex empresa estatal Ferrocarriles Argentinos». Según pudo saber LA REPUBLICA, este ex – juez sobredimensionaba las denuncias de lesiones contra el ex ente público y hacía que el mismo pagara millonarias indemnizaciones, de las cuales él cobraba su porción de dinero. Aparentemente, la estadía en Uruguay del ahora detenido tendría ya varios años. En 1993, el Juez porteño Nerio Bonifatti libró un pedido de extradición contra su persona, que en su momento fue rechazado por «cuestiones formales». Al poco tiempo Bonifatti fue trasladado a otra sede judicial, y la causa pasó a manos del Magistrado Gabriel Cavallo, quien reiteró el pedido en 1994 y 1999. A fines del año pasado la Jueza en lo Penal de 14º Turno, Anabella Damasco, ordenó la detención de este sujeto, tomando a su cargo las investigaciones pertinentes Interpol – Uruguay. Los miembros de esta repartición reunieron determinadas informaciones que permitían establecer que Nicosia residía en un apartamento del barrio Pocitos junto a su señora, lo que curiosamente también llegó a oídos del involucrado.
La última llamada sabiendo que la Policía había descubierto su escondite, el pasado 17 de diciembre decidió marcharse a la zona costera del departamento de Canelones, donde de paso aprovecharía la temporada veraniega.
Sin embargo, los sabuesos argentinos intervinieron los teléfonos de sus hijos en Argentina, lo que les permitió establecer que este matrimonio realizaba las llamadas desde el telecentro de Antel en el balneario de Parque del Plata.
El lugar que el matrimonio había elegido para hospedarse fue el conocido Hotel y Restaurante «Aranjuez». Fuentes de este centro turístico revelaron que el arrendamiento de la habitación «fue firmado por su señora», quien pagó «por desayuno solo».
A los pocos días de afincarse en el balneario Nicosia se afilió al Club Parque del Plata, y todas las tardes solía concurrir a jugar a las bochas. De noche cenaban afuera y paseaban por la céntrica Avenida Ferreria como dos simples turistas. Actualmente, este matrimonio carecía de automóvil. Los operadores turísticos canarios que trataron con ellos aseguraron que eran «muy humildes y sencillos».
En la pasada temporada habían optado por alquilar una casa en Punta del Este, aunque en este verano prefirieron un lugar «más barato». A tempranas horas de la noche del pasado lunes, Nicosia y su mujer se dirigieron al local de Antel, ubicado en la intersección de las calles 15 y B. Hasta la citada dependencia estatal llegó una brigada de Interpol, que sin mayores inconvenientes detuvo al ex magistrado.
Desde allí lo condujeron al hotel para que levantara un bolso con ropa y luego fue trasladado a Montevideo, quedando a disposición de la jueza Damasco.
Mientras tanto, su esposa permanece alojada en el Hotel Aranjuez, tratando de evitar el acoso de la prensa porteña que durante todo la pasada jornada quiso tomarle declaraciones.
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