La identificación definitiva dependerá de estudios de ADN en Policía Técnica y en un laboratorio en Córdoba

Hoy continúa el estudio comparativo de las piezas dentales de los cuerpos

Una muestra de los huesos del cuerpo hallado en el predio militar fue enviada ayer al laboratorio de la Dirección Nacional de Policía Técnica para ser sometida a un análisis de ADN que permita su identificación definitiva. Una muestra testigo se enviará a un laboratorio cordobés.

La Policía Técnica recibió una partida presupuestal extraordinaria de 580 mil pesos para comprar los reactivos necesarios para analizar el ADN, según una resolución adoptada ayer por el Poder Ejecutivo, ya que la repartición policial carecía de elementos químicos necesarios.

«Con un 90% de certeza» se descartó en la tarde de ayer que el cuerpo desenterrado el sábado en el Batallón 13º pudiera pertenecer a uno de los posibles detenidos desaparecidos que habrían sido escondidos en el predio. Las piezas dentales no fueron reconocidas por su dentista.

A partir de hoy, los peritos judiciales comenzarán nuevos estudios comparativos en base a las posibles placas que puedan aportar las familias y los testimonios de los dentistas particulares que trataron a los ahora desaparecidos, antes que fueran secuestrados y asesinados.

Sólo una de las familias aportó un dentista, un profesional de 83 años que reside en Piriápolis, que desconoció al cuerpo como perteneciente a ninguno de sus pacientes. La Secretaría de la Presidencia inició los contactos pertinentes para lograr la colaboración de las otras familias.

Fuentes periciales consultadas por LA REPUBLICA explicaron que las huellas dactilares son la evidencia que permite la identificación más exacta de un muerto, con igual certeza que las muestras de ADN. El estudio de las piezas dentales se utiliza para los cuerpos sin huellas. Para descartar posibles errores, agregaron los informantes, se aplica un método que consiste en una superposición fotográfica del cráneo de la persona hallada muerta con imágenes anteriores de la persona cuando estaba con vida. El método, acotaron, es útil pero no un 100%.

Las fuentes remarcaron que el dentista forense Carlos Andina es el mismo profesional del ITF que había logrado una plena identificación del cuerpo del bioquímico chileno Eugenio Berríos, mucho antes que se analizara el ADN del colaborador de la policía secreta de Pinochet.

El laboratorio instalado en la provincia argentina de Córdoba, uno de los más importantes de América Latina, es el mismo que emplea el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), reconocido grupo, habitual colaborador de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Una muestra de los huesos del cuerpo encontrado el martes 29 en la chacra particular de Pando, usurpada por la Fuerza Aérea Uruguaya, ya fue enviada al laboratorio cordobés. Anoche se estimaba que hoy mismo se enviaría una muestra del cuerpo exhumado en el batallón. Mientras tanto, trascendió que el antropólogo forense Horacio Solla citó ayer al Departamento de Medicina Legal del ITF a Jacqueline Barrios, la hermana del desaparecido Washington Barrios para iniciar un trabajos de su especialidad: una superposición cráneo-fotográfica. *

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