El "oficialismo" ganó la pulseada clave del 45º Congreso que culminó ayer

Mónica Xavier será la próxima secretaria general de los socialistas

Esta aprobación por un 64% del tema más debatido y en el que se midieron las fuerzas, implica un triunfo del «oficialismo» y derrota de los grupos liderados por Manuel Laguarda y Eduardo Fernández.

Por lo tanto, lo más probable es que la actual senadora Mónica Xavier sea la próxima secretaria general del Partido socialista.

Esta madrugada se seguían escrutando los votos de los congresistas para integrar el Comité Central. Este organismo, de 50 integrantes y 19 delegados departamentales, se reunirá dentro de 15 días con su nueva composición para elegir el Secretariado y al nuevo secretario general.

Las hojas de votación incluían 150 nombres (54 mujeres y 96 varones), entre los que podían marcar sus candidatos, respetando la cuotificación por sexos.

La composición definitiva de la dirección puede sin embargo desencadenar un cambio en la denominación del secretario general, y cabe que la propia Xavier no acepte la Secretaría.

El núcleo cooperativo presentó una moción para que las secretarías –y esa en particular– no puedan ser reelegidas. Los núcleos Lavalleja y de Libertad mocionaron para que el secretario general no sea un legislador o integrante del gobierno. Las tres mociones apuntan al diputado Conde.

 

Cifras

El informe de Conde había sido rechazado por 39 a 22 –con 5 abstenciones– en una de las subcomisiones de la Comisión de Rendición de Cuentas, y aprobado en la Comisión por sólo 52 a 32.

Esto tensó el debate, puesto que en general las demás rendiciones de cuentas fueron aprobadas por unanimidad, exceptuando la también criticada de la Secretaría de Comunicación e Imagen.

En ninguna de estas votaciones de Rendición de Cuentas podían votar los integrantes del Comité Central.

En el Congreso se acreditaron 850 delegados. Los núcleos de base enviaron un delegado cada tres afiliados o fracción.

El informe de la Secretaría de Finanzas registra un aumento del 32% en los afiliados entre marzo de 2002 y agosto de 2005.

 

Declaración final

Luego de un emotivo homenaje al ex dirigente bancario y legislador Guillermo Álvarez, fallecido el año pasado, a cargo del ministro José Díaz, el Congreso votó una declaración final de dos páginas que resume los principales documentos aprobados.

El primero de sus puntos reafirma su compromiso con el gobierno nacional elegido hoy hace un año y con el de los ocho municipios progresistas.

El segundo, destaca logros del gobierno en seis áreas: emergencia social, derechos humanos, relaciones laborales, seguridad ciudadana, presupuesto, «que posibilite comenzar la recuperación de las áreas postergadas», y las relaciones internacionales.

El tercero convoca a la movilización para apoyar y aportar para futuros proyectos, como el sistema nacional de salud, la reforma tributaria, y el debate para reconstruir la educación.

El cuarto afirma que «el país productivo debe ser la base material y social del proyecto progresista».

El quinto llama a «desarrollar una estrategia política que, al mismo tiempo que reafirma el objetivo de la construcción de una democracia sobre nuevas bases y la vigencia del horizonte socialista, busca dar pautas fundamentales para perfeccionar el camino concreto de los próximos años en esta etapa histórica de la izquierda en el gobierno».

El último, resalta la «unidad e integración de todas las fuerzas progresistas en el Frente Amplio» y «la intensificación de los vínculos de la fuerza política con la sociedad».

 

Hacia el socialismo

Además de las rendiciones de cuentas, el congreso aprobó otros dos documentos fundamentales: un documento de estrategia política y uno sobre el país productivo, que incluye un amplio programa.

El primero caracteriza al actual gobierno como expresión desde el empresariado nacional hasta los ubicados debajo de la línea de pobreza. Agrega que «el gobierno es parte sustancial y fundamental del poder, pero no alcanza por sí solo para establecer una hegemonía en la sociedad».

Este gobierno no apunta al socialismo en el quinquenio, pero la hegemonía se logrará «con las transformaciones sociales y económicas que en la gran perspectiva histórica realizarán sucesivos gobiernos de izquierda, incluyendo la redemocratización de los medios de comunicación, el desarrollo de la propiedad social y la redistribución igualitaria del ingreso».

Por eso, si a este gobierno «lo vemos como un momento necesario y previo para encarar más adelante transformaciones mayores, la respuesta es que vamos a cumplir con un paso fundamental para acercarnos al socialismo».

Este proceso es llamado «democracia sobre nuevas bases», que implica una creciente mayor participación popular en las decisiones.

 

Otros documentos

El documento programático fue enriquecido con numerosos aportes que no fueron resumidos y su redacción final fue encomendada al futuro Comité Central.

Además, se aprobó el ingreso de la prensa a las sesiones del Congreso, un documento sobre la estrategia en el Interior elaborado por la Departamental de Rivera y un documento sobre equidad de género.

Finalmente, hubo numerosas propuestas elevadas por diferentes organismos, entre las que destaca una del Seccional de Ciudad Vieja sobre la reestructura de la banca oficial que crea, divide o refunde la banca estatal en siete bancos, cada uno con un cometido específico, que dependen del Banco Central. *

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