Salto: Austeridad y laboriosidad
La austeridad y laboriosidad ha sido el signo notorio de la administración de Ramón Fonticiella como intendente de Salto en estos primeros cien días, quien encontró una comuna financieramente comprometida heredada de la gestión del escribano Eduardo Malaquina (PC). Y como señal clara de los nuevos tiempos el primer magistrado municipal designó una Comisión Especial Ejecutiva, integrado por cinco personas, todos con carácter honorario. No habrá hasta la formulación del próximo presupuesto cargos de Directores ni asesores rentados y la única designación de confianza rentada fue la del periodista Sergio Arizcorreta como Secretario General de la Intendencia.
Desde su asunción Fonticiella, ha hecho público sin ambages al estado de «iliquidez» en el que se encuentra la comuna, cuyas arcas municipales atraviesan «graves dificultades», las que se «estimaban de otra manera a través de los informes que poseíamos». «Nos encontramos sin dinero, con deudas y sin crédito. «, explicó a LA REPUBLICA el maestro Fonticiella. Resaltó como ejemplo que de conformidad con el informe del TCR, a fines de este año el déficit municipal será de $182.596.000 pesos uruguayos.
El ahorro por la no designación de directores ni asesores municipales y otras medidas de austeridad generarán hasta fin del presente año, un ahorro estimado entre 500 mil y 600 mil pesos uruguayos.
El Plan de Emergencia y las acciones del Ministerio de Desarrollo Social, tuvieron un total apoyo, ofreciéndole a sus funcionarios hasta el automóvil del propio Intendente para que hagan uso del mismo, a cumplir con su trabajo.
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