Uruguay pasó a la ofensiva y marcó su posición ante el BM
Simultáneamente, de otras fuentes surgieron informaciones que apoyan la posición de nuestro país: apoyo de la Corporación financiera, denuncias en el Senado argentino y nuevos anuncios de inversión.
Uruguay retiró la confianza en el argentino Alieto Guadagni, uno de los representantes del un grupo de seis países en el directorio del Banco Mundial. Guadagni, ex ministro de Carlos Memen, acompañó al gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, en sus gestiones para bloquear el financiamiento a Ence y Botnia.
Hasta ahora, nuestra Cancillería había considerado que los ataques argentinos provenían de la situación preelectoral y había tratado de bajar decibeles a la polémica. Este lunes, sin embargo, Vázquez anunció a sus ministros que el país retiraría la confianza en Guadagni y enviaría una carta a Wolfowitz.
El cargo titular en el Banco Mundial es ejercido por el peruano Jaime Quijandría, quien tiene alternos de Argentina, Uruguay, Bolivia, Chile y Paraguay.
«Es una cosa que corresponde, porque nos llamó mucho la atención que este señor, siendo representante de nuestro país también, junto con Argentina, se prestara a acompañar una gestión que pensamos que no corresponde desde ningún punto de vista. Por eso le retiramos la confianza», sostuvo ayer la viceministra Belela Herrera.
Tanto el canciller argentino Rafael Bielsa como el embajador en Montevideo, Hernán Patiño Mayer, declinaron opinar sobre la situación, afirmando que no son temas de incumbencia argentina.
Por su parte, el subsecretario de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Jaime Igorra, señaló que los ataques de algunos políticos argentinos al gobierno uruguayo por la instalación de las plantas de celulosa continuarán después de las elecciones legislativas del mes de octubre en el país vecino.
«Van a continuar, porque se trata de una guerra económica con la intención de impedir que Uruguay capte inversiones extranjeras,» agregó.
Carta de Vázquez
La carta enviada por Vázquez a Wolfowitz –respuesta a la enviada por Argentina–, lo exhorta a aprobar los créditos a la brevedad.
El presidente recuerda que «ambos proyectos representan un eslabón fundamental dentro de una larga cadena de inversiones en materia forestal que se viene desarrollando desde hace más de quince años y que fuera iniciada con la colaboración del Banco Mundial».
Destaca que «el monto de la inversión en los próximos cuatro años es tal, que ambos emprendimientos sumados equivalen a la inversión bruta interna fija de un año».
Y recuerda que el país ha reforzado «su altísima capacidad institucional en materia de control y preservación del medio ambiente», que lo ubica al país primero en América y tercero en el mundo en calidad ambiental, después de Finlandia y Noruega, según un estudio de las universidades de Yale y Columbia. Por último, recuerda que Uruguay facilitó toda la información sobre los emprendimientos y exhortó a tomar una rápida resolución del tema ni bien concluya el estudio de impacto ambiental. «Hemos sido pacientes en acomodar y facilitar nuevos estudios y nuevas instancias no previstas inicialmente», señaló Vázquez.
El sucio Paraná
La Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) informó a la Comisión de Medio Ambiente del Senado argentino que se descubrió la existencia de altos valores de biocidas fluorados provenientes del Paraná, y que éstos serían los responsables de las excesivas floraciones de algas en la zona de Nueva Palmira (Uruguay).
Los biocidas –literalmente: matadores de vida– son componentes que dan a los residuos el carácter tóxico. En la comisión se manejó la posibilidad de que la contaminación descontrolada del Paraná provenga de las plantas de celulosa instaladas sobre sus orillas, que utilizan tecnología obsoleta.
Los integrantes de CARU afirmaron que la calidad del agua del Uruguay es «buena», aunque con problemas en las desembocaduras del arroyo Sacra (Paysandú) y del Río Gualeguaychú.
Afirmaron que el control de las plantas de celulosa implicará sumar a las dos campañas anuales de monitoreo que realiza tradicionalmente la Comisión Administradora del Río Uruguay entre Bella Unión y Nueva Palmira, otras dos específicas en la zona donde serán instaladas estas industrias. *
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