ENTREVISTA: CARLOS RAMELA, EX ASESOR DE BATLLE (Negó que el ex presidente Batlle haya prohibido la comparecencia de las jerarquías castrenses ante la Comisión para la Paz para que prestaran declaraciones)

Ramela: "El gobierno pactó con los militares; habrá que ver si cumple"

–Según declaraciones del doctor Gonzalo Fernández, el ex presidente de la República Jorge Batlle habría prohibido durante su gestión que los mandos militares brindaran declaraciones ante la Comisión Para la Paz. ¿Usted tiene conocimiento de ese hecho?

 

–Lo que Gonzalo Fernández ya dijo en alguna oportunidad, y creo que es a lo que debe estar referido todo este tema, es que como criterio metodológico, en su momento, la Comisión para la Paz consultó al presidente Batlle para tomar declaraciones a los mandos militares y lo que el presidente dijo fue que los contactos directos con los mandos de la época se tenían que hacer por su intermedio. O sea, que cada vez que nosotros tuvimos alguna duda o alguna consulta se la trasladamos al Presidente de la República y Batlle fue el que se la hizo a los mandos militares.

Supongo que es a eso a lo que se está refiriendo Gonzalo Fernández y no es ninguna novedad porque está explicitado en el informe final de la Comisión para la Paz, en el capítulo donde se habla de los criterios de trabajo.

 

–¿Alguna vez la Comisión para la Paz entendió necesaria la comparecencia expresa de los mandos militares a los efectos de tomarles declaraciones?

 

–Le reitero, la Comisión para la Paz no se dirigía directamente a los mandos, sino al Presidente de la República.

Esto se hizo en muchos temas, por ejemplo, sobre el Operativo Zanahoria, sobre el caso Gelman y sobre algún caso en la Argentina.

Para todos estos temas, se le pidió al presidente Batlle que a través de los mandos militares se hiciera algún tipo de investigación.

Lo que sí puedo afirmar es que no fue la Comisión para la Paz la que tuvo un contacto directo con los mandos.

–Pero más allá de la metodología de trabajo de la Comisión a la que usted hace referencia, ¿alguna vez tuvieron la necesidad de entablar diálogo directo con los mandos militares?

 

–El tema de tener contacto directo o no con los mandos militares se conversó cuando surgió la decisión metodológica de cómo actuar.

La decisión de no mantener contacto directo con los mandos no surgió de la nada, sino de una consideración y una evaluación sobre si nosotros nos movíamos en un terreno no institucional, a pesar de que obviamente hablamos con muchos militares en actividad, o si nosotros tendríamos una forma de trabajo institucional.

En ese caso se consideró que, como lo decía la resolución que creó la Comisión para la Paz, había ciertas informaciones complementarias y ciertos requerimientos que se canalizaban por la vía del Presidente de la República. O sea que todas las cosas son en función de cómo se digan y cómo se expresen.

Acá hubo una definición metodológica muy clara que está en la forma de creación de la Comisión para la Paz.

 

–¿La Comisión para la Paz pudo recabar toda la información que quiso utilizando esa metodología?

 

–Nosotros teníamos dos líneas de actuación.

La línea nuestra, en donde se podía acceder a información proporcionada por militares retirados o aún en actividad, pero está claro que en este caso era en un término informal, y otra vía que era la del Presidente de la República.

Esas eran las vías de actuación y no quiere decir que hayan dado el resultado esperado o que hayan sido fructíferas.

 

–¿Usted cómo califica la actuación de la Administración Vázquez en los temas vinculados a los DDHH?

–Creo que es un poco temprano para dar visiones definitivas de cómo ha sido la forma de actuación de la Administración Vázquez. A mí me pareció, inicialmente, correcto que el presidente Vázquez, a través del doctor Gonzalo Fernández, tratara de dar respuesta a algún punto que quedaba pendiente. Después… la forma cómo se hizo y cómo se logró, donde evidentemente existieron situaciones que supusieron desconocer resoluciones previas e incluso desconocer el alcance de la Ley de Caducidad para generar climas de coacción o de posibles enjuiciamientos, para después ofrecer pactos o seguridades por debajo de la mesa y lograr testimonios y demás… es evidente que no me parece los más adecuado ni lo más saludable. Para conseguir los fines, los medios deben ser aceptables y dignos. Sobre todo cuando uno ha levantado durante toda una vida una bandera y ahora resulta que esa bandera fue para la tribuna y no para la realidad de las cosas. De todos modos, todas estas visiones y lecturas de la realidad habrá que hacerlas tranquila y objetivamente cuando estemos más lejos del tema. Hoy lo primordial, más allá de si se equivocó o no el gobierno, es que esta situación tan trágica y tan dolorosa para mucha gente pueda tener algún tipo de final o de resultado. Yo, hoy por hoy, no me planteo otra cosa que terminar con el sufrimiento de la nieta de Gelman que todavía está sentada al lado de un teléfono esperando que le digan dónde están los restos de su madre, creyendo que los iban a encontrar en 24 horas, después en 48 horas y ahora eventualmente dentro de un año y medio.

 

–Usted, que fue integrante de la Comisión para la Paz y asesor personal del ex presidente Jorge Batlle, ¿por qué cree que los militares comenzaron a aportar datos ahora y no antes?

 

–Hoy tenemos que estar a la espera de los resultados, de que el tema de los DDHH se encamine y después habrá que ver cómo fue que esto se logró, qué cambió, qué hablaron los comandantes con el gobierno, qué hizo que gente que hasta hace dos meses, por ejemplo, el propio comandante de la Fuerza Aérea (teniente general aviador Enrique Bonelli) negaba su participación en cualquier hecho y ahora lo admite.

En fin… acá hay cosas que evidentemente tienen que tener alguna explicación o alguna justificación y habrá que ver cuál fue.

Ojalá no se confirmen esas sospechas que existen de que hubo compromisos, ofrecimientos o algún tipo de promesas que están más allá de lo que puede prometer el Poder Ejecutivo y que pueden abarcar otros poderes u organismos del Estado.

 

–¿Usted maneja la hipótesis de que el gobierno de Vázquez hizo pactos por debajo de la mesa con los militares para lograr sus objetivos en materia de DDHH?

 

–Yo lo que creo es que ya se ha hecho público por varias vías que acá se empezó una conversación.

Primero se anunció públicamente que algunos temas quedaban fuera de la Ley de Caducidad y en ellos se iba a actuar muy enérgicamente. Después se dijo que nadie iba a ir preso, que los exhortos a la Argentina no se iban a tramitar y después se dijeron otras cosas… Aquí hubo conversaciones, hubo compromisos, hubo interpretaciones, hubo hasta pactos o por lo menos promesas que habrá que ver si se pueden cumplir, si fueron lógicas hacerlas, si fueron conducentes hacerlas o si fueron legítimas hacerlas, tanto desde el punto de vista jurídico, institucional o político.

Es evidente que todo eso ocurrió y lo sabe mucha gente.

 

–¿Usted sigue manteniendo contacto con militares retirados o en actividad para recabar información?

 

–Evidentemente que contacto tenemos con muchas personas y acceso a información o a una impresión de lo que está pasando, pero no estoy trabajando en el terreno de conseguir ahora más datos porque eso es una tarea que le corresponde al Poder Judicial o al Poder Ejecutivo. La tarea que yo pude cumplir, la cumplí hasta el 1º de marzo de este año y ahora obviamente tenemos acceso a gente y a información…

 

–Por
eso le preguntaba…

 

–Si tuviéramos un dato relevante para las investigaciones en curso y/o para lograr ubicar los restos, obviamente lo primero que haría sería ir a comunicárselo al doctor Gonzalo Fernández para que el gobierno tuviera acceso a esos datos. Pero no creo que yo hoy pueda tener datos distintos o más fidedignos que los que tiene el gobierno. *

Doctor Carlos Ramela, ex asesor del presidente Jorge Batlle.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje