Remueven tumba en Tacuarembó en busca de los restos de un detenido desaparecido

Excavaciones en el Cementerio Municipal de Tacuarembó permitieron extraer ayer «diez bolsas» de tierra de la tumba donde enterraron en 1973 a Roberto Julio Gomensoro Josman, cuyo cadáver, «envuelto en un tejido de alambre, con piedras atadas», apareció en Rincón del Bonete. Aún no se descarta un posible encuentro de «restos óseos».

El traslado de las bolsas hasta el Instituto Técnico Forense (ITF), una dependencia del Poder Judicial que identifica cuerpos mediante análisis de ADN, quedó anoche a cargo de la Jefatura de Policía de Tacuarembó, en coordinación con el juzgado de Paso de los Toros.

Se estima que el material completo llegará al ITF el lunes o el martes.

La tierra contenida en las bolsas fue extraída de «la zona circundante» a la tumba donde Gomensoro había sido enterrado como NN en 1973. Su cráneo quedó, desde entonces, en poder del médico forense, quien lo entregó al juzgado en 2001, permitiendo una identificación plena.

La postura adoptada por el médico forense actuante hizo posible que, 29 años después de su asesinato, Gomensoro pudiera ser identificado cuando el Servicio Paz y Justicia y Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos lograron desarchivar el expediente judicial.

Según versiones recabadas por la Comisión para la Paz que informó el resultado de sus trabajos en abril de 2002, el resto del cuerpo habría sido desenterrado a fines de 1984, para ser incinerado y arrojado al Río de la Plata, como, se supone, habría sucedido con otros muertos.

La remoción de la tumba Nº 10-936 del cementerio comunal, donde estuvo enterrado Gomensoro, había sido reclamada tiempo atrás por la fiscal Adriana Rocha al juez de Paso de los Toros, Dardo Alejandro Martínez De Las Heras. La diligencia pedida se cumplió recién ayer. *

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